Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El colegio Las Colinas incluye las habilidades blandas en su programa curricular

El centro del Real de Gandia trabaja con su alumnado cuestiones como la asertividad, la empatía o el respeto a las opiniones de los compañeros

Presentación del proyecto de habilidades blandas. | COLEGIO LAS COLINAS

«Estás siendo muy agresivo, ¿podrías decirlo de forma asertiva?», pregunta un estudiante del colegio Las Colinas del Real de Gandia a otro mientras su clase discute por la fecha de un examen.

Este centro educativo lleva un año trabajando a conciencia las habilidades blandas con su alumnado y, por ello, presentó su proyecto de desarrollo de «soft skill» en el Congreso Internacional de Innovación Aplicada IMAT 2022, que se celebró en Valencia entre el 4 y el 5 de julio.

Un día a la semana, el tutor o tutora de cada una de las clases, desde infantil a segundo de bachillerato, pone en marcha una dinámica grupal que desarrolla competencias como la empatía, la asertividad o la comunicación.

Primero explica el funcionamiento de la actividad y, después de llevarla a cabo, deja que los menores compartan su opinión. Luego se hace un balance para saber si la tarea es adecuada a la edad del alumnado o requiere alguna modificación.

«Yo ahí veo un perro», es uno de los comentarios fruto de la dinámica en la que un grupo de cuatro de los niños y niñas más pequeños del centro interpreta, a su manera, una serie de obras de arte. De esta forma, los alumnos y las alumnas de primero de infantil aprenden a respetar las opiniones de sus compañeros y entienden que cada persona ve las cosas de una forma.

Justo al otro extremo, en segundo de bachillerato, la clase aprende resolución de conflictos, negociación y liderazgo con una actividad conocida como la «torre de globos».

«También trabajamos el pensamiento crítico y enseñamos a distinguir las noticias reales de las falsas y a saber cuándo la prensa está siendo subjetiva», explica la profesora y coordinadora del programa en las etapas de secundaria y bachillerato, Lucía Yagüe.

Para el centro, asegura la docente, «es tan importante que el alumnado sepa usar un ordenador o multiplicar como que tenga inteligencia emocional». Aunque cada vez son más los colegios que estudian la mejor forma de enseñar este tipo de habilidades, Las Colinas es uno de los primeros centros que cuenta con un plan de desarrollo de las «soft skills» como si de una materia más se tratara.

Además, comenta Yagüe, hay docentes que aprovechan su asignatura para llevar a cabo una dinámica. «No tiene por qué ser el tutor el que decida emplear estas técnicas, el profesor de filosofía, por ejemplo, puede hacer ejercicios de reflexión en clase», explica la profesora.

Asegura, por otro lado, que la iniciativa «ha llegado para quedarse» en las dinámicas del centro y que todos los profesionales del colegio están «súper felices con el resultado». En cuanto a los alumnos, afirma que se lo pasan muy bien y que aunque los más pequeños no saben qué están haciendo, acaban aplicando lo aprendido a la vida real.

Compartir el artículo

stats