la reconquesta como colofón. La espectacular Reconquesta por parte del bando cristiano puso fin, el pasado domingo, a cuatro intensos días de fiestas de Moros y Cristianos en la ciudad de Oliva. Los disparos de los arcabuces y el castillo de fuegos artificiales pusieron el colofón a un acto que, de nuevo, volvía a llenar el Parque de l’Estació, congregando a miles de personas como lo habían hecho anteriormente las entradas, el pregón o la Nit del Putxero. El acto, además, fue especial por varias razones, pues supuso cerrar el ciclo que se abrió en 2020 y que quedó congelado por las dos ediciones sin fiestas por culpa de la pandemia del coronavirus y, además, también cerraba un ejercicio en el que se ha celebrado el 100 aniversario de la fiesta. Las filades Pirates, por parte del bando cristiano, y Mudèjar, por el moro recogieron el testigo de las capitanías de cara a las fiestas del año 2023. Empieza, por tanto, un año de trabajo y preparativos para que la ciudad de Oliva vuelva a vibrar con las fiestas de Moros y Cristianos. Cabe destacar la ausencia de incidentes importantes durante el desarrollo de todo los actos realizados a lo largo de los cuatro días de las fiestas. Arranca pues, un ejercicio en el que la Federación de Moros y Cristianos trabajará junto a las filades en la preparación de otras fiestas tan coloridas y llenas de actividades.