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Tres institutos de la Safor tendrán placas solares para generar su propia electricidad

Los excedentes de energía se distribuirán entre las familias más vulnerables del entorno de los centros

El instituto Veles e Vents del Grau de Gandia, uno de los que recibirá las placas solares para autoabastecerse. | ÀLEX OLTRA

El sol siempre ha sido un activo muy importante para la Comunitat Valenciana. Además de favorecer el turismo, uno de los principales motores económicos que en verano llena las playas pero en invierno atrae también a muchas personas de otras partes donde las temperaturas son mucho más bajas, se ha convertido, en estos momentos, en un elemento clave para evitar que familias y empresas dejen de sufrir el imparable precio de la energía.

Tres institutos de la comarca de la Safor han sido incluidos por las consellerias de Educación y de Cambio Climático en la primera fase del programa «ZERO, energia de proximitat», que consiste en la instalación de placas fotovoltaicas en las azoteas de los edificios para generar electricidad que no solo permita autoabastecerse a los institutos, sino también crear excedentes que pueden ser distribuidos.

Los elegidos son el IES Veles e Vents, del Grau de Gandia, el Gregori Maians de Oliva y el Montdúver, de Xeraco, cuyos edificios se convertirán en plantas fotovoltaicas urbanas y públicas, que no solo permitirán un ahorro de más de 60.000 euros al año en electricidad a los institutos donde se implanten, sino que también evitará que se emitan a la atmosfera un importante número de toneladas de CO2.

Los tres recibirán parte de los más de 14 millones de euros que la Generalitat va a invertir en este proyecto y se estima que las placas podrían estar instaladas en la primavera del próximo año 2023, según señaló la consellera de Educación, Raquel Tamarit, durante la presentación del proyecto, que tuvo lugar en València el pasado martes y al que acudieron la concejala de Educación de Gandia, Carmen Fuster, la alcaldesa de Oliva, Yolanda Balaguer y un representante de Xeraco.

Pero además de hacer que los edificios puedan autoabastecerse con la energía que generan, este proyecto tiene también un factor social. El plan de la Generalitat contempla que los excedentes de electricidad que se generen en los centros educativos sean distribuidos a las viviendas de familias vulnerables ubicadas a un radio de 500 metros alrededor del centro.

En esta primera fase, el proyecto llegará a un total de 114 institutos de toda la Comunitat Valenciana, mientras que en la siguiente se espera llegar a la totalidad de institutos, entre ellos, como es lógico, los de la comarca de la Safor.

Oliva se adelantó

En el caso de Oliva, donde el proyecto del Consell prevé la instalación de las placas en el instituto Gregori Maians, este proyecto se suma al que ya está gestionando desde hace meses la Concejalía de Educación que dirige Ana Morell, llamado «Escoles Solars». En este caso, se llevará una inversión por parte del propio consistorio de más de 450.000 euros para instalar paneles fotovoltaicos en las guarderías y los colegios públicos la Carrasca, Hort de Palau, Alfadalí, Verge dels Desamparats, Lluís Vives, el Caragol y Santa Anna. En principio también estaba previsto incluir los dos centros de secundaria, el Gabriel Ciscar y el Gregori Maians, aunque ahora estos pasarán a formar parte del programa del Consell, por lo que se trata de dos programas complementarios e incluso se puede decir que la ciudad fue pionera en este proyecto que ya lleva meses tramitando.

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