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Tavernes asegura que habrá Mediterránea «sí o sí» y corregirá los errores del Iboga

Ampliar parkings o mejorar los accesos, entre los aspectos a estudiar

Una de las actuaciones del Iboga de este año. | IBOGA SUMMER FESTIVAL

El pasado domingo finalizaba la octava edición del festival Iboga. Miles de personas disfrutaron de los conciertos organizados por la empresa durante cuatro días y también convivieron con los vecinos, vecinas y veraneantes de la playa de Tavernes de la Valldigna.

El balance para el municipio es positivo. Tanto la propia administración local como el vecindario y el sector hostelero se muestran satisfechos, en general, por la actividad que generó en la playa durante esas cuatro jornadas. Sin embargo, desde el propio Gobierno local, en boca de su concejal de Festivales, Josep Llàcer, reconocen que hay aspectos a mejorar.

Al margen de las modificaciones que se puedan aplicar, hay otra cuestión que surgió cuando el evento ya estaba en marcha. El día de la inauguración, la dirección general de Territorio y Paisaje remitió un requerimiento al ayuntamiento pidiendo que retirara la licencia provisional de obras que había concedido meses antes para la habilitación del terreno, aunque no afectaba en este caso a la licencia de actividad. Fue un escrito que sorprendió al Ejecutivo, en tanto que ese permiso, como ya publicó este periódico, se había otorgado en base a un informe de Medio Ambiente en el que indicaba que el evento no tenía ninguna afección ambiental.

Por ese motivo, los técnicos municipales ya están preparando un escrito de respuesta. «Los funcionarios e incluso el secretario lo tienen muy claro que la licencia está bien concedida», indicaba, a preguntas de este periódico, el propio Llàcer, quien señalaba, además, que «con el argumento que han utilizado no podría celebrarse casi ningún festival en la Comunitat Valenciana, porque todos los terrenos tienen características similares que las del sector 17».

En ese sentido, el mismo edil quiso tranquilizar a quienes hayan adquirido ya las entradas para el Mediterránea Festival, que se celebra entre el 19 y el 20 de agosto próximos en el mismo recinto que el Iboga y afirmaba tajante que se va a celebrar «sí o sí» sin ningún tipo de duda, puesto que, en todo caso, el ayuntamiento dispone de un mes para el cumplimiento del requerimiento y cuando ese plazo venza los eventos ya se habrán celebrado.

Pero, para ello, eso sí, el propio Gobierno local ha hecho un trabajo de autocrítica y es consciente de que hay aspectos que mejorar, sobre todo en lo que se refiere a los servicios para acoger a los miles de festivaleros y festivaleras.

El edil, a través de un mensaje en su perfil de Facebook, advertía que «la nueva ubicación de este año, forzada por las numerosas denuncias por molestias, era un reto que ha conllevado muchos dolores de cabeza». Además, reconocía que «hemos detectado errores que corregiremos» de cara al Mediterránea».

Algunos de los aspectos que el ayuntamiento ya trabaja para mejorar es la ampliación de las zonas de aparcamiento. Durante el Iboga se han podido ver todas las campas llenas de coches y eso provocó que, en algunos casos, incluso se dejaran el lugares no habilitados.

De cara al Mediterránea se espera una mayor movilidad. Desde el departamento de Festivales estiman que las perosnas que acuden a este evento tienen un perfil diferente de las del Iboga que se nota, por ejemplo, en que utilizan muchísimo menos la zona de acampada. Eso provoca mayor movilidad, ya que se desplazan en vehículo para ver los conciertos y luego se marchan. Lógicamente, esa cuestión provoca una mayor necesidad de puestos de aparcamiento.

Otro de los aspectos en los que ha habido problemas en los accesos, donde, como reconoce Llàcer, «faltaba vigilancia», lo que hizo que algunas personas, tirando de picardía, se colaran en lugares no permitidos con el coche.

La iluminación del camino Marenys para realizar el trayecto a pie también es otro de los aspectos a mejorar, así como un refuerzo de la limpieza. A estas cuestiones se suman los retoques que habrá que hacer en el recinto, sobre todo en materia de servicios.

El nuevo recinto no gustó a todos por la distancia a la que se encontraba del casco urbano de la playa y el hecho de que algunos servicios fallaran también generó malestar en una parte del público que asistió al evento celebrado en la playa de Tavernes la pasada semana, aunque desde la organización y el consistorio aseguran que trabajarán por mejorar esas cuestiones de cara al año que viene.

El Mediterránea contará con muchos menos acampados, por lo que tendrá que redistribuir el espacio. Desde el ayuntamiento reconocen que el impacto no será el mismo por el hecho de que quienes acuden a este festival llegarán a la hora de los conciertos, disfrutarán de la música y se irán y, probablemente, no se desplieguen por la playa al mismo nivel que los y las del Iboga.

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