En marzo de 2020, inmediatamente después de aquel tremendo anuncio de Pedro Sánchez declarando el Estado de Alarma en toda España a causa de la pandemia del covid-19, Gandia, como el resto de municipios, tuvo que cerrar todas las instalaciones públicas, entre ellas el polideportivo municipal.

Así, con posterioridad, quienes disponían de un abono para el uso de las distintas instalaciones pudieron reclamar, primero vía telemática y después personalmente, la devolución del dinero en una cuantía proporcional al tiempo que no habían podido disfrutar de esas infraestructuras.

A tenor de lo sabido ahora, no fueron pocos los que, por una causa u otra, se olvidaron de gestionaron esa devolución del dinero, de manera que siguió en la caja del ayuntamiento en concepto de un servicio público que no había podido prestar.

Ahora, más de dos años después, el ayuntamiento ha insistido y acaba de remitir nada menos que a 238 personas un mensaje con el siguiente tenor: «El servicio Deportes de Gandia le informa que hay una devolución pendiente a su favor del año 2020 debido a la covid-19». En el mismo mensaje, vía SMS a los móviles de cada usuario, se incluye la cantidad exacta a devolver, y añade que para cobrar hay que pasar por las oficinas del Polideportivo Municipal con una hoja de terceros cuñada por el banco o certificado de titularidad bancaria.

Lo que llama la atención de este hecho es la insistencia del ayuntamiento en devolver el dinero que, efectivamente, no le corresponde. Fuentes municipales han indicado a este periódico que la suma total a reingresar en la cuenta de cada usuario asciende a 9.406 euros, y añaden que ese procedimiento debe realizarse porque es obligación de la Administración local. En cualquier caso, se trata de una especie de «última llamada» a los beneficiarios porque si con este gesto no responden entonces ya será muy difícil que lo puedan reclamar.

Buena parte de los usuarios que en su día «pasaron» de solicitar la devolución del dinero a sus cuentas por no poder disfrutar en el polideportivo lo son de los bonos de la piscina municipal que, antes de la pandemia, registraba una afluencia de nadadores cercana a las mil personas cada día.