Los edificios que forman parte del mapa del patrimonio cultural son el último vestigio vivo de la historia de los pueblos. Por ese motivo, los ayuntamientos siempre ponen mucho interés en ponerlos en valor también como atractivo turístico. Pero, para ello, es necesario cuidarlos, mimarlos para que se mantengan, para que ofrezcan al visitante todo el esplendor que el paso del tiempo, las distintas efemérides y el desgaste al que, en muchas ocasiones, les somete la mano del hombre, les permita.

Y eso, como casi siempre, es un dinero que, en muchos casos, los ayuntamientos no tienen, por su tamaño o porque necesitan destinarlo a mantener los servicios y atenciones que ofrecen a sus vecinos y vecinas. Por eso es tan importante la ayuda, en forma de subvenciones finalistas, que llegan desde otras administraciones.

La pasada semana, el DOGV publicaba una resolución del director general de Administración Local, Antoni Such, por la que se conceden una serie de ayudas para la protección y el fomento del patrimonio y también para la dinamización cultural y renovación de esos espacios. En la comarca de la Safor, se beneficiarán 13 municipios, que recibirán algo más de un millón de euros (1.083.885).

En la mayoría de los casos se trata de actuaciones sobre monumentos históricos muy importantes, algunos de ellos declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) como es el caso ya publicado la pasada semana del castillo de Marinyén o de "la Reina Mora" de Benifairó de la Valldigna, que recibirá 150.000 euros, que, sumados a otros 200.000 que se incluirán en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), será la mayor aportación jamás recibida por esta fortaleza.

Otra actuación importante y también esperada por su ayuntamiento son los 150.000 euros para llevar a cabo una actuación de urgencia en el Calvari de Potries, que se encuentra actualmente en una situación bastante delicada, o la consolidación del castillo del Rebollet de la Font d'en Carròs, que recibirá la misma cantidad y precisamente hace unos días era noticia por haber sufrido un sabotaje en forma de grafitis.

Otro edificio que ha sido clave en la historia de la comarca de la Safor que también será sometido a mejoras es el Palau dels Comtes de Ròtova, al que se destinarán 150.000 euros, la misma cantidad que la Generalitat destinará a Almoines para la rehabilitación de la antigua fábrica Lombard.

Con una cantidad sensiblemente inferior de 62.998 euros, Xeraco llevará a cabo obras de consolidación y restauración de la Torre de Guaita, un elemento que forma parte de la línea de protección del litoral que se construyó a mediados del siglo XVI por toda la costa valenciana, como la que hay en Tavernes o Piles.

La capital de la Valldigna, por su parte, recibirá 54.817 euros para la restauración del Molló que separa este término municipal del de Cullera, otro de los BIC que se incluyen en el listado de elementos que la Generalitat protegerá con sus ayudas al patrimonio. Beniarjó recibirá 4.442 euros par la reparación e instalación del alumbrado del aljibe y la casa Palau d'Ausiàs March.

Xeresa, por su parte, apuesta por un espacio costumbrista como es el lavadero, a cuya conservación destinará los más de 12.100 euros que recibirá de la Generalitat, mientras que Villalonga recibirá 20.994 euros para la rehabilitación del porche de la ermita.

Los edificios de culto religioso son otro de los elementos a los que se destinarán estas ayudas. Castellonet de la Conquesta, por ejemplo, invertirá 22.393 euros a la restauración de la fachada lateral, restitución de la vidriera y conservación interior de su iglesia, mientras que Llocnou de Sant Jeroni instalará un nuevo acceso adaptado para la parroquia de Sant Roc.