Un joven con autismo de Gandia opta de nuevo al premio internacional de la Paz

David Martínez Navas forma parte del Consell de la Infància de Gandia y del Consejo Estatal

Ha sido seleccionado entre los 20 primeros para el certamen que se celebrará el 17 de noviembre en Londres

El joven de Gandia, David Martínez Navas.

El joven de Gandia, David Martínez Navas. / Levante-EMV

El gandiense David Martínez Navas sigue rompiendo barreras. Por segundo año consecutivo, el joven con autismo, que actualmente estudia en el instituto Maria Enríquez de la capital de la Safor, es finalista al premio internacional de la Paz.

Como ocurrió el año pasado, David ha sido propuesto por el Consell de la Infància de Gandia del que forma parte. El nombre del ganador se dará a conocer en un acto que tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en el Palace of Withehall de Londres.

El joven ha sido elegido entre los 20 primeros propuestos en todo el mundo y aspira a dar un importante paso más en el camino de superación que inició desde que era muy pequeño impulsado por su madre, Joana Navas, y su padre, Tomás Martínez, para demostrar que nada le ha impedido hacer todo aquello que se proponga y, además, luchar como lo está haciendo por los derechos de personas con discapacidad.

La madre de David se ha mostrado muy "satisfecha" y señala que esta nominación "demuestra que cuando se le da una oportunidad al autismo ocurren cosas maravillosas".

Portavoz a nivel nacional

David Martínez forma parte del Consejo Estatal de la Infancia y se convirtió en portavoz de las personas con autismo a nivel nacional como presentador del acto del Día Internacional de la Infancia en Madrid. Es el único joven con autismo que forma parte de este organismo de participación ciudadana y también del consejo de su ciudad, Gandia.

El joven se convirtió hace unos años en el primer niño con autismo en ilustrar un libro en la Comunitat Valenciana (Versos en la nieve de Mariana Romero-Nieva), ha tenido su propia falla en Gandia, en la cual participó en su diseño y dio el visto bueno y ha promovido la iniciativa para marcar con pictogramas diferentes puntos turísticos de la capital de la Safor. El joven, además, también ha podido conocer al cantante Macaco, de cuyas canciones aprendió a hablar cuando tenía 4 años y después de que le dijeran que nunca lograría hacerlo.