Salvan a un perro que estaba desatendido y al borde de la muerte en su casa de Tavernes

Un anónimo avisó al ayuntamiento de esta situación a través del servicio Via Verde

El propietario accedió a entregar el perro de forma voluntaria a los agentes

Una agente con el perro rescatado

Una agente con el perro rescatado / Levante-EMV

Desnutrido, deshidratado, enfermo y al borde de la muerte. Así se encontraron los agentes de la Policía Local de Tavernes de la Valldigna a un perro que se encontraba en una vivienda de este municipio. La actuación se inició al recibir un mensaje anónimo en el servicio Via Verde del consistorio, que normalmente se utiliza para informar de desperfectos en la vía pública.

Este vecino o vecina denunciaba que el animal estaba totalmente desatendido y abandonado por su propietario, que no salía nunca de la vivienda y que el propietario "le dejaba morir de hambre y de sed", según reza el comunicado del ayuntamiento. El o la denunciante adjuntó una fotografía en la que se apreciaba el estado del animal.

Los agentes, ante la imposibilidad de poder acceder a la vivienda por no encontrarse al propietario en el interior, decidieron hacer volar el dron de la para comprobar el estado del animal y observaron que presentaba un peso muy inferior a la raza a la que pertenece, que podrían ser 15 kilos menos. En ese momento se intentó contactar con familiares del propietario de la casa y del animal para que lo entregaran de forma voluntaria y fuera atendido en una clínica veterinaria para salvarle la vida, tras o cual el dueño accedió a entregarlo.

La evaluación del veterinario indicaba que el perro, de no haber sido tratado, habría fallecido, ya que presentaba síntomas de deshidratación, desnutrición y anemia severa, además de tener leishmaniasis. Con este informe, la Policía Local comunicó al propietario que será investigado por un presunto delito de maltrato animal continuado, puesto que se aprecia crueldad porque el propietario vivía en la misma vivienda que el perro y no le importaba tenerlo en estas condiciones. El propietario ha pasado a disposición judicial y se le ha solicitado el abono del tratamiento veterinario, que asciende a 520 euros, sin contar la alimentación y los cuidados que están dando al perro para recuperarlo.