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El paraje natural del Parpalló sabe a la mejor miel de España

El principal valor de un producto cien por cien gandiense es que tanto el proceso de recolecta como el de posterior corte y envasado son totalmente artesanos

Lolín Pérez y Fernando Perelló, productores de Miel del Parpalló, y Vicente Mayor, hijo de Lolín.

Lolín Pérez y Fernando Perelló, productores de Miel del Parpalló, y Vicente Mayor, hijo de Lolín. / Toni Álvarez CAsanova. Gandia

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Toni Álvarez CAsanova. Gandia

A veces no es necesario ir a buscar a cientos de kilómetros un producto de excelencia. El ejemplo está en la Miel del Parpalló, que se produce y envasa en Gandia. No lo dice este periódico, ni tampoco las personas que están detrás de este proyecto, sino la entidad Calidad Apícola, que premia a las mejores mieles de toda España y ha reconocido a dos variedades de la marca que elaboran Lolín Pérez y Fernando Perelló.

En concreto, estas mieles en cuya producción apenas participan estas dos personas, han recibid dos premios. Su variedad de brezo recibe uno de los máximos galardones que otorga Calidad Apícola. Se trata de una miel que fue recolectada en noviembre y a los pocos días era enviada al jurado. La entidad destaca el sabor de intensidad «media» con «notas de madera, musgo y bosque». Por su parte, la variedad de azahar procedente del naranjo, cuya floración tiene lugar antes de la primavera, recibió el premio plata.

Las mieles del Parpalló, como su propio nombre indica, se producen en el entorno de la conocida cueva prehistórica de Gandia, en una parcela muy alejada del casco urbano. Naturaleza pura y dura. Se trata de una explotación apícola que empezó a trabajar hace cinco años, como cuenta Lolín, como una sociedad entre Fernando, que actúa como colmenero y se encarga de todo lo que atañe a la parte de la recolección y cría de las abejas, y ella, quien aporta la parte de gestión empresarial y de venta y, además, también participa en el proceso de producción como encargada de cortarla y envasarla en la frutería que regenta en la calle Gaetà Garcia de la capital de comarca de la Safor, en el distrito de Benipeixcar y a escasos metros de la plaza de Espanya. Un producto de proximidad, de kilómetro cero, que nace del empeño, el trabajo e interés de estos dos emprendedores

Él, sin herencia apícola, como cuenta a este periódico, se interesó por este mundo desde muy joven. Con apenas 20 años contaba ya con dos colmenas sin conocer cómo funcionaba ese mundo hasta llegar, actualmente, con 32, a contar con una gran explotación.

Como en cualquier situación, los inicios no fueron fáciles. Partían desde cero. Eso obligó a Lolín, por ejemplo, a participar en cursos en los que aprendió todo sobre la miel. Corte, texturas, comportamiento de cada variedad dependiendo, además, de la zona o la temporada y muchas otras cuestiones. Además, este proceso debía completarse con la gestión para que el proceso cumpliera todas las exigencias sanitarias, etiquetado, trazabilidad, etc. También el registro de la marca. Después llegó el diseño y mantenimiento de la página web. Sus diferentes productos se pueden encontrar en la propia frutería pero también venden a través de su página web (www.mieldelparpallo.es), lo que supuso otro aprendizaje.

Cuidado de la explotación

El principal valor de sus productos es, por una parte su entorno, que permite crear mieles con un sabor único, el extremo cuidado de la explotación, que llega hasta el punto de que en verano, para que las abejas no sufran el calor, se trasladan hasta otros puntos de la península en busca de temperaturas más suaves y apropiadas, en una operación que precisa de una logística muy delicada. Pero también influye en su calidad el hecho de que todo el proceso sea completamente artesanal. «No se añade absolutamente nada a nuestra mieles. Se corta y envasa de forma manual aquí mismo, en la frutería», explica la empresaria. Tal cual es recolectada es envasada.

«Estos premios representan más que solo el reconocimiento de dos de nuestros productos estrella, son un testimonio del compromiso y la pasión que Miel del Parpalló pone en cada aspecto de su producción», explican desde la empresa. «Cada etapa de nuestro proceso, desde la atenta recolección hasta el esmerado envasado, se lleva a cabo con un profundo respeto por la naturaleza y la herencia apícola», destacan.

Para Lolín y Fernando, recibir estos premios supone un impulso para su marca, ya que no hay un galardón económico sino que ganan en promoción, pero, sobre todo supone un reconocimiento a todo el trabajo que han llevado a cabo en estos años por lograr la máxima calidad en sus mieles.

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