Susto mayúsculo en la Drova de Barx

Un rayo se apunta como la causa de un desprendimiento de rocas que ha cortado la pista de acceso a la cima del Mondúver

«Ha sido como una explosión, un pequeño terremoto», señalan vecinos que escucharon el impacto a eso de las 12 de la noche

Desprendimiento en la ladera del Mondúver junto a la Drova de Barx

sergi sapena

La muy frecuentada pista forestal asfaltada que desde la urbanización de la Drova, en Barx, asciende hasta la cima del Mondúver ha quedado cortada desde la noche de este domingo al lunes a consecuencia de un gran desprendimiento de rocas, muchas de las cuales han quedado en medio del asfalto.

La caída de los materiales se ha producido relativamente lejos de las viviendas, muy cerca de la cresta de la montaña que va desde la Penalba a la cima del Mondúver, dentro del término de Barx.

Según todos los indicios apuntados por los vecinos que residen en las viviendas más próximas al lugar, a eso de las doce de la noche «se escuchó como una bomba». Otros incluso señalan que incluso notaron una vibración, «a modo de terremoto», que les alteró, pero poco después ya no le dieron importancia y pensaron que todo se debía a uno de los rayos que impactaban en las proximidades, dado que se había formado una tormenta eléctrica alrededor del Mondúver.

En realidad, esa es la hipótesis más probable. Un rayo impactó sobre las rocas de la montaña, desestabilizando un fragmento de la ladera sobre la que se deslizaron los materiales. No parece que en ese sucesos interviniese la lluvia, porque pese a la tempestad desatada, el agua caída fue escasa.

La envergadura del daño causado no se supo hasta la mañana de este lunes, cuando la luz del día permitió apreciar desde abajo el color rojizo de la ladera, así como las ramas y troncos arrancadas por el rodar de grandes piedras, algunas de ellas de más de una tonelada, según estiman personas consultadas por este periódico.

«Suerte que se quedó ahí», indica un residente de la Drova, aliviado porque el impacto del rayo, si finalmente fue esa la causa, se produjo a mucha altura, lejos de las primeras viviendas.

La primera consecuencia de este deslizamiento de rocas y tierra ha sido el corte de la pista forestal que asciende al Mondúver para evitar riesgos. La alcaldesa de Barx, Esther Vidal, explica a este periódico que ya ha comunicado la incidencia a las administraciones implicadas, Generalitat y Diputación de València, para que envíen a un equipo de geólogos que pueda analizar la situación y saber si hay o no riesgo de que se produzcan nuevos deslizamientos.

Una vez se verifique la estabilidad de la ladera de la montaña, ya se podría pasar a retirar las grandes piedras, ramas de árboles y algo de tierra que quedó sobre la pista y permitir el acceso de los vehículos.

Los rayos como espectáculo

Pese a lo empinado de esa pista forestal, no son pocos los ciclistas que se atreven con ella, especialmente los fines de semana. Y también hay tráfico de coches hacia el Mondúver, dado que allí hay un puesto de vigilancia contra incendios y numerosas antenas de recepción y transmisión de radios, televisiones y otras comunicaciones, que requieren un mantenimiento frecuente. Entre otros aspectos, existen generadores eléctricos que precisan el aporte de energía para garantizar el funcionamiento de los sistemas. 

La suerte es que la caída de rocas se produjo de noche, y encima un domingo, cuando difícilmente alguien circula por ese camino. Durante esa tormenta eléctrica numerosas personas de Gandia pudieron observar, a modo de espectáculo meteorológico, la enorme frecuencia de los rayos que iluminaban la noche en esa zona montañosa.

Un incidente similar ocurrió en Gandia en noviembre de 2021. Entonces fueron las lluvias las que causaron un corrimiento de tierra y rocas en las inmediaciones de las llamadas Cases de l’Algar, a los pies de la montaña del mismo nombre. Allí sí hubo materiales que se desplomaron sobre las casas, y fue necesario el desalojo de varias de ellas hasta que el firme pudo ser estabilizado.