Palmera buscará los dos refugios de los que hablan los mayores del pueblo

El ayuntamiento, con ayuda de la Diputación, también promoverá sendos monolitos en el cementerio para recordar al alcalde socialista Juan Serra y al párroco Domingo Sivera 

A la izquierda la iglesia de Palmera y a la derecha vista de la calle Doctor Fleming, donde se cree que hay refugios antiaéreos.

A la izquierda la iglesia de Palmera y a la derecha vista de la calle Doctor Fleming, donde se cree que hay refugios antiaéreos. / Levante-EMV

Josep Camacho

El Gobierno de Palmera impulsará la búsqueda de dos refugios antiaéreos que se construyeron durante la Guerra Civil, erigirá sendos monolitos en el cementerio en recuerdo de dos víctimas locales de la represión franquista, y señalizará 11 puntos del municipio relacionados con la memoria democrática.

Para este fin el municipio ha recibido una subvención de 90.000 euros por parte de la Diputación. Se trata del proyecto de mayor cuantía en la Safor dentro de una reciente convocatoria de ayudas en materia de memoria democrática dirigida a ayuntamientos. En total la Corporación provincial repartirá 702.000 euros en 28 municipios para proyectos a realizar entre 2024 y 2025. También se ha concedido a Oliva y a Tavernes.  

Por lo que respecta a Palmera, el proyecto se realizará en los próximos dos años. Lo redactó el arqueólogo Josep Gisberty el ayuntamiento lo presentó a esta línea de ayudas de la Diputación. En cuanto a los refugios, en realidad, no hay muchas certezas de que existan, sólo se sabe de ellos por testimonios orales, unas entrevistas que se hicieron a cinco vecinos nonagenarios. Uno se ubicaría junto a una fachada lateral de la iglesia y el otro estaría en un extremo de la calle Doctor Fleming. 

Gisbert apunta que «estarían inacabados, ya que empezaron a construirse a finales de la Guerra Civil, ante el temor de los vuelos de la pava, por lo que quizá sólo exista una rampa». Se trataría de localizarlos con un georradar y, en caso de acertar, poner en valor sus restos arquitectónicos. 

Además, se construirán dos monolitos en el cementerio. Uno será en recuerdo del alcalde Juan Serra Balaguer, fusilado en el Paredón de Paterna el 9 de mayo de 1940 cuando tenía 26 años. Este joven socialista, chófer de profesión, presidió la gestora local creada tras la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de 1936, después de que el Gobierno Civil destituyera al alcalde Josep Lorente, a la espera de unas elecciones municipales que ya nunca se celebrarían por la sublevación de Franco y el estallido de la contienda. 

Este es el único crimen de sangre del que se tiene constancia en el pueblo relacionado con la contienda y la represión. Sería, además, un monolito preparado para que reposaran sus restos si fructificara su identificación y traslado desde el cementerio de Paterna.

El otro memorial será para el sacerdote Domingo Sivera Ibiza. Nacido en Oliva en 1869, fue cura de Beniatjar y de Palmera entre los años 1900 y 1905. También fue párroco de Rafelcofer y al final de su vida capellán de las Carmelitas de Oliva. Fue asesinado en Oliva el 17 de agosto de 1936 en el paso a nivel del tren de la carretera nacional, en término del Verger, y enterrado en Oliva. 

Además, se señalizarán once edificios e infraestructuras relacionados con la vida en Palmera entre los años 1930-40. Se trata del lugar de los citados refugios, el cementerio (que es de 1933), el pozo público, el molino arrocero, el almacén de naranjas de Martí, la Destilería Lorente, la plataforma donde discurría el tranvía Carcaixent-Dénia, la Caseta de Cándido Català y el motor de riego de Sant Antoni. 

Esta subvención de 702.000 euros de la Diputación para los ayuntamientos de la provincia, publicada en el BOP el pasado 6 de junio, se suma a los 150.000 euros destinados a las asociaciones memorialistas que, al igual que los Consistorios, tuvieron la oportunidad de acceder a las subvenciones por concurrencia competitiva, y a los más de 200.000 euros de ayudas directas a consistorios y asociaciones de familiares para financiar trabajos de localización, exhumación e identificación de los restos de víctimas de la Guerra Civil.

Oliva y Tavernes

Los Gobiernos de Oliva y Tavernes de la Valldigna seguirán desplegando sus proyectos de memoria democrática con esta misma línea de subvenciones. A Oliva se le han concedido 2.447 euros. Con ello, según explica la concejala Ramona Pérez, se dará continuidad a la ruta de 15 paneles inaugurada hace un año. Ahora se añadirán dos más. Uno en el cementerio para explicar el significado de los dos monolitos que existen; el que donó la Associació Progrés i Solidaritat en 2006, y el inaugurado en 2022 como homenaje a los vecinos fusilados tras la Guerra Civil. Y otro tótem estará en la plaza de Sant Roc. Quedaría pendiente crear una «app» como apoyo a la ruta, y poner en marcha visitas guiadas o bien teatralizadas. Este año se estrenó el documental «Les veus de la memòria», que rinde homenaje a la generación de la postguerra con 25 testimonios de personas mayores. 

Acto en Tavernes de entrega a familiares de los restos de valleros represaliados, abril de 2021.

Acto en Tavernes de entrega a familiares de los restos de valleros represaliados, abril de 2021. / Levante-EMV

El Ayuntamiento de Tavernes tendrá 31.790 euros, de los que podrá disponer hasta 2025. Se invertirán, según explica la concejala Encar Mifsud, en construir un monumento en recuerdo a las víctimas de la Fosa 112. Allí había personas de varias localidades, entre ellos 12 valleros fusilados tras la Guerra Civil. Desde que empezaron los trabajos de localización, en el año 2018, han sido exhumados, identificados y devueltos a sus familiares ocho de ellos. 

En abril de 2021, todavía con la mascarilla puesta por la pandemia, el ayuntamiento organizó un emotivo acto en el cementerio vallero junto a la asociación de familiares, que preside Carmen Gómez, para dar sepultura a siete vecinos identificados.  

A partir de ahora, aunque todavía quedan cuatro expedientes por resolver, se quiere cerrar este triste capítulo con un monolito. Será una escultura con materiales nobles y los nombres grabados. También tendrá unos versos extraídos de un poema que escribió uno de los fusilados antes de ser ejecutado. La intención es encargarlo a una empresa local.