El campanario de la Colegiata "se despide" de Gandia

La empresa Víctor Tormo concluye la instalación del espectacular andamio que oculta toda la torre para iniciar su restauración exterior

Los trabajos todavía se mantendrán durante más de un año y van a cambiar la imagen del monumento

Imagen de la Colegiata con el campanario totalmente cubierto por el andamio

Imagen de la Colegiata con el campanario totalmente cubierto por el andamio / Josep Lluís Rufat

sergi sapena

La empresa Víctor Tormo, de Xàtiva, ha concluido esta semana el montaje del espectacular andamio que permitirá la restauración del campanario de la Colegiata de Santa María de Gandia. Durante cerca de un mes los técnicos y operarios han estado levantando esta singular estructura, que en tres de los lados del campanario se sustenta sobre vigas cruzadas que se han montado a media altura de la estructura. En esa acción han participado expertos de la Universitat Politècnica de València que, junto al arquitecto de la obra, Jesús Roche, forjaron la idea para poder trabajar tranquilamente en los cuatro lados sin tener que apoyar el andamio en el tejado de la sacristía y otras estructuras añadidas al campanario.

A partir de ahora los trabajos se van a centrar en la restauración en sí, que desde hace semanas ya se inició en la parte interior del campanario, con la retirada de materiales añadidos y la limpieza de toda la estructura.

La parte superior del campanario, con el Palau Ducal delante.

La parte superior del campanario, con el Palau Ducal delante. / Josep Lluís Rufat

Como adelantó el arquitecto Roche a este periódico, el campanario que ahora ha quedado oculto tras toneladas de hierros cruzados ya no será el mismo cuando se retire la estructura. La restauración, además de retirar elementos añadidos, sanear y resaltar las fachadas, también abrirá ocho ventanas en la parte baja que fueron tapiadas hace cerca de dos siglos, de manera que nadie las había visto antes. Esas ventanas, que ya se han podido abrir parcialmente para la colocación de las vigas que sustentan parte del monumental andamio, se encuentran en la parte más antigua, levantada entre los siglos XIII y XIV por el duque real Alfons el Vell. Sobre esa estructura se levantó la más moderna, dirigida por Onofre Trotonda en el siglo XVIII.

Gandia ha esperado durante muchos años esta obra que va a permitir no solo renovar la deteriorada imagen que tenía el campanario, sino también facilitar el acceso a su interior. Aunque resulte algo complicado, cuando acaben los trabajos los visitantes podrán subir a las distintas plantas, con especial interés en la superior, desde donde se divisa una espectacular panorámica de la ciudad de Gandia y de buena parte de la comarca.