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Por qué Costas va a retirar 6.532 palmeras de la playa entre Gandia y Xeraco

El Ministerio para la Transición Ecológica vende los ejemplares para que una empresa los aproveche

El espacio se destinará a la regeneración dunar y a la ejecución de un vial peatonal a lo largo de la playa virgen

El futuro paseo arrancó hace de veinte años, cuando el Gobierno expropió 200.000 metros cuadrados

La playa de l’Auir de Gandia, con Xeraco y Cullera al fondo, en una imagen donde, a la izquierda, se aprecian las palmeras que serán retiradas.

La playa de l’Auir de Gandia, con Xeraco y Cullera al fondo, en una imagen donde, a la izquierda, se aprecian las palmeras que serán retiradas. / Levante-EMV

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Gandia

El Ministerio para la Transición Ecológica ha puesto la directa para ejecutar cuanto antes uno de los proyectos llamados a ser emblemáticos para el turismo y el medio ambiente de Gandia. Se trata de la regeneración dunar, con un paseo natural adosado a poniente, a lo largo de los dos kilómetros de la playa de l’Auir, desde la zona urbana de Gandia hasta la de Xeraco.

Para llevar a cabo esta actuación los técnicos se han encontrado con un estorbo integrado por 6.532 palmeras de la especie washintoniana que se encuentran en esa franja de terreno, de cien metros de ancho, comprendida entre las dunas litorales a los terrenos privados.

La solución para eliminar esa enorme cantidad de palmeras de una especie que no es autóctona ha sido subastarlas para que una empresa las retire todas y, en la medida que lo considere oportuno, las pueda reaprovechar.

Para esa la labor, los técnicos de la Demarcación de Costas de València ya han hecho un trabajo de campo previo, de manera que, según el resultado, estiman que del total de palmeras washingtonianas que son aprovechables asciende a 3.653, de manera que el adjudicatario las podría vender a particulares para espacios privados o instituciones interesadas en plantarlas en lugares públicos. Las «no aprovechables», debido a su mal estado, son las restantes 2.879 palmeras, que en todo caso se podrían triturar para obtener pellets para alimentar sistemas de calefacción u otros usos.

Según han señalado a este periódico fuentes consultadas, la Demarcación de Costas considera que esas miles de palmeras son incompatibles con el futuro paseo de la playa de l’Auir y, además, se trata de una especie alóctona que ha causado problemas en muchos municipios al precipitarse durante episodios de fuertes vientos.

Las datileras sí se quedan

En esta misma zona de l’Auir también existen un buen número de palmeras datileras, más propias del ecosistema mediterráneo, que la empresa adjudicataria tendrá que mantener y que formarán parte del paisaje del futuro paseo.

Este ambicioso y singular proyecto tiene su origen en la expropiación que el entonces Ministerio de Medio Ambiente, al frente del cual estaba Cristina Narbona, llevó a cabo hace cerca de veinte años. En esa operación el Estado se quedó con aproximadamente 200.000 metros cuadrados de suelo situado en la zona de dominio público marítimo terrestre. Los pleitos con los propietarios prolongaron durante mucho tiempo este expediente, que, como publicó este periódico, finalizó el pasado verano. El mismo ministerio se comprometió entonces a ejecutar una actuación ambiental de regeneración de las dunas, que constituyen un ecosistema protegido.

El Ayuntamiento de Gandia y el sector turístico ven en este ambicioso proyecto un elemento más para atraer visitantes a la ciudad, dado el carácter de una playa que, milagrosamente, se ha mantenido libre de toda construcción.

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