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El trinquet «legalizado» de Gandia tendrá que cerrar con alerta roja por lluvias

Para cumplir la sentencia que salva el edificio del derribo el ayuntamiento advertirá del riesgo, pese a que hay escasísimas posibilidades de inundación

El inacabado trinquet municipal de Gandia, en una imagen reciente.

El inacabado trinquet municipal de Gandia, en una imagen reciente. / Levante-EMV

Gandia

Una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJ) ha evitado que el Ayuntamiento de Gandia tenga que derribar el trinquet de pilota valenciana, todavía inacabado, que se construyó ilegalmente pegado al término de Benirredrà pero que, posteriormente, ha podido ser «legalizado».

Ahora bien, para avalar la obra y no tener que «desmontarla», el TSJ ha ordenado al Ayuntamiento de Gandia que apruebe mediante acuerdo plenario medidas para minimizar el riesgo de inundación de ese espacio y un plan de «autoprotección» por si se produce esa circunstancia.

Así que, manos a la obra, el departamento de Urbanismo se ha puesto a cavilar para cumplir a rajatabla ambas exigencias judiciales y poder acabar de una vez por todas una obra que lleva cerca de diez años paralizada.

La curiosidad de este caso estriba en que, de acuerdo con el Sistema Nacional de Zonas Inundables del Ministerio para la Transición Ecológica, y también del Plan de Acción Territorial de Carácter Sectorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunitat Valenciana (Patricova), que son los dos documentos de la Administración del Estado y de la Generalitat para evaluar la posibilidad de sufrir inundaciones, el riesgo de inundación de la zona donde está el trinquet de Gandia es mínima. En el Patricova ni siquiera aparece en su nivel más bajo.

Pese a eso, el ayuntamiento ha actuado y en el próximo pleno cumplirá la sentencia con un plan de autoprotección dirigido a todas las personas que puedan encontrarse en el trinquet cuando se produzcan fuertes lluvias.

En primer lugar, antes de que se inaugure esta instalación deberá figurar en la entrada al edificio un panel bien visible informando del «riesgo» de que sufra una inundación y las medidas que habría que adoptar en caso de que ocurra. Obviamente, una de ellas será abandonar el trinquet, que está en una zona totalmente urbana, y buscar un lugar más seguro.

En segundo lugar, el ayuntamiento se compromete ante la autoridad judicial a cerrar y desalojar esta futura instalación deportiva en el momento en que las autoridades decreten alerta roja por riesgo de fuertes precipitaciones. Más allá de la sentencia judicial, el desalojo de espacios deportivos y lúdicos, tanto abiertos como cerrados, ya se produce habitualmente cuando hay alerta roja de riesgo, por lluvia o por cualquier agente meteorológico, y así ha ocurrido en los últimos años.

La «salvación del trinquet», pese a todo, queda todavía pendiente, en el ámbito judicial, de un posible recurso de vecinos afectados o del Ayuntamiento de Benirredrà ante el Tribunal Supremo.

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