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El tren que transporta a Gandia al futuro vale 88 millones y funcionará en 6 años

El proyecto que permitirá disponer de doble vía «acerca» la ciudad al área metropolitana de València y la engancha al corredor mediterráneo

El ministerio de Transportes ya puede establecer el calendario de ejecución

La decisión ha sido mantener en vía única los túneles de Xeraco y de acceso a la estación subterránea de Gandia

Obras de mejora en la doble vía que ya existe entre Cullera y Sueca, recientemente ejecutadas por Adif.

Obras de mejora en la doble vía que ya existe entre Cullera y Sueca, recientemente ejecutadas por Adif. / Levante-EMV

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Gandia

En las últimas décadas, además de pedir el tren Gandia-Dénia, la capital de la Safor no se ha olvidado de reclamar el desdoblamiento de la vía entre esta ciudad y Cullera porque se sabe que eso permitiría revolucionar, para bien, el transporte ferroviario.

Esta semana el Ministerio de Transportes ha puesto fin a la espera y ha aprobado definitivamente el estudio informativo y, simultáneamente, el expediente de información pública. Más allá de trámites que la mayoría de ciudadanos desconocen, lo que eso significa es que ya se puede situar un cronograma, siquiera aproximado, para que esa doble vía sea una realidad.

Como adelantó este periódico, si no se perdiera ni un minuto, la doble vía Gandia-Cullera, que es el único tramo de vía única en todo el recorrido de Gandia a València, sería una realidad en seis años, de los cuales la mitad se cubrirían en la redacción del diseño y en licitar las obras y los otros para la ejecución material.

Se mantiene la estación

Esta semana el Ministerio de Transportes ha dado muchos detalles de un proyecto que, con satisfacción, el alcalde de Gandia señaló que «ya es irreversible». Explicado groso modo, se trata de añadir una segunda vía a todo el tramo comprendido entre la estación de Cullera y la antigua estación de Mercancías de Gandia, situada en el polígono Alcodar. El túnel de acceso a la céntrica estación subterránea de Gandia seguiría siendo de vía única porque técnicamente es muy complicado ensanchar ese conducto bajo una trama urbana muy poblada de altos edificios de viviendas.

También seguirá en vía única el tramo de algo menos de un kilómetro que cruza, en subterráneo, el casco urbano de Xeraco. Los expertos que han elevado la propuesta final consideran que ese «cuello de botella», igual que ocurre con el túnel de Gandia, no tendrá una afectación significativa en el tráfico de trenes. Pero es que, además, la posible alternativa de una circunvalación ferroviaria en Xeraco habría obligado a construir una nueva estación, más alejada del pueblo, encareciendo la futura obra en más de veinte millones de euros, un pellizco significativo en el presupuesto final.

Con los precios de hoy, los técnicos calculan que la ejecución de la doble vía Cullera-Gandia costará algo más de 88 millones de euros, una inversión llamada a revolucionar el sistema ferroviario en Gandia y la Safor.

En primer lugar, porque el tráfico de pasajeros se vería mejorado hasta el punto de situar el tiempo de viaje entre València y Gandia en poco más de tres cuartos de hora, e incluso menos si se activaran servicios directos, sin paradas intermedias. Los trenes de Cercanías podrán circular a más velocidad, hasta 140 kilómetros por hora, como ocurrirá en muy poco tiempo entre Cullera y Silla gracias a la renovación de la vía que está a punto de concluir tras una inversión multimillonaria. En cierta medida, Gandia y València «se acercan» porque ese ferrocarril tendrá un carácter más metropolitano que ahora.

En segundo lugar figura la novedad en el tráfico de mercancías, imposible en este momento. Esa doble vía, que incrementa la operatividad de todo el trazado, permitirá que opere como un «enganche» del polígono Alcodar a las terminales logísticas situadas en el entorno de València, de manera que las empresas de la comarca podrán enviar y recibir productos transportados en tren, cumpliendo así con las directrices europeas para reducir la huella de carbono y, tan importante como eso, abaratando costes..

Como han de pasar años de trámites y obras, da tiempo a que Gandia negocie, impulse y desarrolle una especie de terminal de mercancías en el polígono Alcodar, en parte porque junto a las vías del tren se encuentra una gran superficie de 30.000 metros cuadrados que es propiedad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Ese «puerto seco» se complementaría con el puerto marítimo, que también tiene planes de expansión hacia el sur para incrementar el tráfico de buques.

Tras conocer el anuncio del Ministerio de Transportes, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, se ha apresurado no solo a aplaudir el paso dado, sino que ya ha anunciado una próxima visita a Madrid para entrevistarse con los máximos responsables de Adif y reclamar celeridad. Es obvio que este proyecto transporta a Gandia hacia un sistema ferroviario competitivo y moderno y el ayuntamiento no quiere que se pierda ni un minuto en la tramitación y las obras que quedan pendientes.

Las molestias por las obras, el gran temor del proyecto

En el proceso para diseñar y construir la doble vía entre Gandia y Cullera hay un aspecto sin duda negativo que causa temor, no solo entre usuarios del ferrocarril, sino también entre las autoridades. Ese miedo se sitúa en cómo afectarán al tráfico ferroviario unas obras que previsiblemente durarán dos años o más y que, de eso no hay duda, repercutirá en el ir i venir de los trenes.

No se sabe todavía qué plan de obras aplicará el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para situar una segunda vía entre la estación de mercancías de Gandia y Cullera, pero ejemplos de las molestias hay muchos. En estos momentos, sin ir más lejos, siguen las muy importantes restricciones de velocidad entre Sueca y Silla, como antes ocurrió entre Cullera y Sueca, por las obras de mejora de la estructura sobre la que se asientan los raíles. En ese proyecto Renfe no tuvo que cortar el tráfico, salvo algún fin de semana, pero sí incrementar el tiempo de viaje y, en no pocas ocasiones, generar muchos retrasos.

Un caso peor es el que se va a producir a partir del próximo septiembre y que se prolongará durante 16 meses. Adif cortará el tráfico en la R3 de Rodalies, que comunica Barcelona con Vic, para desdoblar la vía. Ese corte afectará a más de veinte mil viajeros cada día. Aunque se haya previsto una flota de autobuses como alternativa, es evidente que las molestias serán de gran calado.

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