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Orgullo de abuela

El joven de Pamera Miquel Català ha profundizado en la vida de su abuela Àngela, de 79 años, a raíz del premio «Memòria a l’Escola», de la Diputación, que ganó. Àngela le contó recuerdos de la Guerra Civil. Además, ella fue pionera en estudiar Bachillerato, sacarse el carné de conducir o ser la primera concejala.

Miquel Català con su abuela Àngela en el antiguo lavadero de Palmera.

Miquel Català con su abuela Àngela en el antiguo lavadero de Palmera. / Levante-EMV

Josep Camacho

Gandia

«Todo empezó poniéndome a charlar con mi abuela, a ella le encanta hacer memoria, y contar con pelos y señales. Uela, te'n recordes?.. Pero, poco después me di cuenta de que aquella conversación familiar se convirtió en una ventana abierta a un ejercicio de memoria colectiva que era necesario contar para que se conociera».

Así describe Miquel Català Morant, un joven de Palmera de 17 años, y estudiante de segundo de Bachillerato en el IES Jaume II el Just, de Bellreguard, cómo inició un trabajo con el que ha ganado la sexta edición del premio «Memòria a l’Escola», convocado por la Diputación de València y dedicado este año a las mujeres.

El estudio, supervisado por su tutor, Víctor Castillo, se centra en la figura de su abuela paterna, Àngela Morant Femenia, de 79 años, también de Palmera, sus recuerdos, y el contexto histórico en el que ha transcurrido gran parte de su vida; la posguerra, la dictadura franquista, la Transición y la democracia, hasta la actualidad.

El acto de entrega de los premios se celebró el pasado 19 de noviembre en València en el Centre Cultural La Beneficència, presidido por la vicepresidenta primera y diputada de Memoria Democrática, Natàlia Enguix. Acompañó a la familia la alcaldesa de Bellreguard, Cristina Mateu.

De entrada, y con independencia de la temática, el principal mérito, y casi una noticia en sí misma en estos tiempos que corren, está en que un joven de su edad se haya interesado por escuchar a su abuela. Miquel realizó varias sesiones de entrevistas con ella, que grabó, para luego ordenar las ideas en un trabajo de 36 páginas. Àngela sufre degeneración macular, con una atrofia total en el ojo izquierdo y parcial en el derecho. «Ya no ve como antes, pero su mirada interior se ha hecho más lúcida, más intensa», señala Miquel.

Nacida el 2 de enero de 1946, la vida de Àngela, como la de muchas mujeres de su generación, no ha sido fácil. Se quedó huérfana de padre a los 7 años junto con su hermana Pepa, de sólo 3 años. Por una parte, la abuela le transmite a su nieto los recuerdos que conserva de la Guerra Civil (1936-39), que le llegaron por sus abuelos, por su madre o por sus tíos.

Cuenta Àngela, por ejemplo, que una vez su abuela Angeleta estaba lavando la ropa con otras mujeres en el lavadero del pueblo y escucharon llegar a «la Pava», la aviación italiana o alemana que ejecutaba los bombardeos aéreos, momento en que casi todo el pueblo huyó hacia el barranco para refugiarse hasta que pasó el peligro y volvió, aparentemente, la calma.

En su investigación Miquel descubrió algo también frecuente en esa época: que no todos sus antepasados tenían la misma ideología y que aquello fue motivo de disputas familiares durante la guerra. Por ejemplo, su bisabuela, la madre de Àngela, se mostraba orgullosa de dirigir un taller de costura vinculado a la Sección Femenina de Falange.

Y dos tíos de Àngela tuvieron actitudes diferentes entre sí; uno, Batiste, formó parte de la División Azul, el batallón de voluntarios que Franco envió a Rusia para luchar junto a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, mientras que otro, Pepe, de l’Alqueria de la Comtessa, se escondió para evitar ir al frente.

Al margen de la Guerra Civil y la dura posguerra, cuenta Miquel que su abuela fue pionera por varios motivos y desafió el rol de ama de casa y esposa abnegada que la dictadura franquista había reservado a la mujer. Con tan sólo 14 años trabajó detrás de la barra del único bar-hostal del pueblo; fue la primera de Palmera en estudiar Bachillerato elemental en Gandia. Con 18 años trabajó de secretaria gracias a sus estudios de mecanografía y se casó con 21 años.

Entrega del premio en València.

Entrega del premio en València. / Levante-EMV

Fue la primera mujer en ocupar un cargo público como concejala de la UCD en las primeras elecciones municipales democráticas, celebradas el 3 de abril de 1979 —ya madre de tres hijos—, unos comicios que, junto al resto de compañeros de partido, todo hombres, ganaron por sólo tres votos. Estuvo hasta 1983 y su entrada en política causó revuelo y le costó críticas sólo por ser mujer.

Además, fue una de las primeras mujeres del pueblo en sacarse el carnet de conducir, en 1973, con 27 años. «Y ejercía de taxista improvisada, siempre dispuesta a acompañar a vecinos o niños que necesitaban desplazarse, especialmente por motivos médicos», apunta Miquel.

Durante 32 años (1976–2008) ejerció como corresponsal del Banco Popular desde su casa, fundó la Asociación de Amas de Casa de Palmera y asumió la presidencia durante 21 años. En la última etapa de su vida laboral (1994-2008), por la carencia de recursos económicos, Àngela trabajó durante 14 años como limpiadora de los edificios públicos del Ayuntamiento de Palmera.

Miquel concluye que la experiencia ha sido enriquecedora:«La Historia es también la suma de voces silenciadas que, como la de mi abuela Àngela, han tejido nuestro presente con resistencia, compromiso y dignidad», afirma. "Me ha permitido descubrir en primera persona que la historia no es solo aquello que aparece en los libros, sino sobre todo la suma de voces silenciadas que, como la de mi abuela Àngela, han tejido nuestro presente con resistencia constante, compromiso y dignidad", comenta.

Y añade que "en un momento en que los discursos de extrema derecha cuestionan y atacan las leyes de memoria, recuperar y hacer visibles voces como la de Àngela es un acto tanto político como pedagógico indispensable. Estas mujeres resistieron la dictadura y también sostuvieron comunidades enteras, transmitiendo valores fundamentales como la solidaridad, la dignidad y la capacidad de resistencia".

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