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El «boom» demográfico de Gandia desborda los colegios e institutos

Desde septiembre han llegado cerca de 700 alumnos, que se suman a los ya matriculados, y 25 están en lista de espera

La respuesta de la Conselleria ha sido aumentar la ratio un 10% en todos los centros

De izquierda a derecha Xavier Ródenas, Marcos Grau, Esther Sapena y Núria Martínez.

De izquierda a derecha Xavier Ródenas, Marcos Grau, Esther Sapena y Núria Martínez. / Natxo Francés

Josep Camacho

Gandia

Los centros educativos públicos y concertados de Gandia están al borde del colapso por la gran cantidad de alumnos matriculados que tienen a estas alturas. Es la advertencia que lanzaron este viernes representantes de la comunidad educativa en una rueda de prensa conjunta en el ayuntamiento con la concejala de Educación, Esther Sapena; Marcos Grau y Núria Martínez, representantes de los centros públicos y concertados, respectivamente, en la comisión de escolarización y en el Consell Escolar Municipal; y Xavier Ródenas, por parte de la Coordinadora d’Associacions de Famílies d’Alumnes.

Desde el pasado mes de septiembre y a fecha de este jueves (las cifras van cambiando cada día) han llegado a Gandia cerca de 700 niños y jóvenes en edad escolar, la mayoría de ellos extranjeros. Se trata de la llamada «matrícula sobrevenida», la que se registra fuera del periodo ordinario y extraordinario. El curso pasado fue de 1.200 alumnos, una cifra que, de continuar a este ritmo, se superará con creces.

Y no parece extraño que esto suceda, habida cuenta de que, como ya informó este periódico, el crecimiento demográfico de Gandia no tiene freno, y de hecho fue, según el INE, con 82.909 habitantes, la segunda ciudad de España donde más creció la población entre 2024 y 2025. Y ese incremento interanual, cifrado en 2.900 personas, está protagonizado en su mayoría (2.700) por población extranjera.

En concreto, los alumnos recién llegados a Gandia desde septiembre, cuando se cerró el periodo de matrícula, son 677, de los cuales 407 en el primer ciclo (132 en Infantil y 275 en Primaria) y 270 más en Secundaria, de los cuales 232 en ESO y 38 en Bachillerato. Son alumnos que por sí solos llenarían un centro escolar.

La respuesta de la Conselleria de Educación al Ayuntamiento de Gandia ante esta realidad social ha sido taxativa, a la vez que barata: aumentar la ratio en un 10% en todos los centros educativos de la ciudad, sin dar opción a abrir más aulas o a contratar más profesores.

Esto obligará a los centros a asumir entre 2 y 3 alumnos más por clase, o a seguir buscando, donde ya casi no lo hay, espacios comunes donde meter a los alumnos, eliminando servicios como gimnasios, aulas de informática o bibliotecas.

Gandia ha sido la única ciudad valenciana de estas características «castigada» con esta subida de ratio, que el Consell Escolar Municipal ha tenido que aceptar a regañadientes, para que ningún niño se quede sin plaza.

«A pesar del esfuerzo de los centros educativos, que han ido absorbiendo esta matrícula, hemos llegado a un punto en que ya no cabe nadie más», se lamentó la concejala. Marcos Grau añadió que todo esto «va en detrimento de la calidad educativa, no queremos convertirnos en guarderías», y añadió que los maestros están «en primera línea, cubriendo las necesidades educativas especiales y atendiendo a alumnos de 20 nacionalidades diferentes».

Insisten que el profesorado actual no puede hacerse cargo del alumnado sobrevenido, y son necesarios maestros de refuerzo y especialistas que atiendan a aquellos con necesidades especiales o de compensación.

La Conselleria asigna la ratio al inicio del curso escolar en función de la natalidad de cada municipio, un criterio que en el caso de Gandia no sirve, ya que durante todo el año no para de recibir inmigrantes. La mayoría de los niños que llegan superan los 3 años. «La franja de 5 años está abarrotada en los colegios», apunta la concejala. En cambio, en la red municipal de guarderías infantiles no existe ningún problema, incluso hay vacantes por el descenso, ya estructural, de la natalidad.

Para paliar esta situación, que se repite desde hace ya varios cursos, el Consell Escolar Municipal insiste en la construcción a medio plazo de un nuevo colegio en Gandia. Otra solución, siempre que fuera con carácter provisional, sería no desmontar los barracones que han dado servicio al IES Ausiàs March y ofrecerlo de cara al curso que viene como un colegio para ese barrio. Lo que en ningún caso aceptarían sería ubicar aulas prefabricadas en los patios, o en otros lugares de los centros.

Por otra parte, Sapena denunció una vez más que el proyecto del Centro Integrado de Formación Profesional está paralizado.

Xavier Ródenas matizó que la población escolar migrante «hay que repartirla en función de la realidad de cada centro, la escuela pública ya está haciendo esa función, pero si queremos integrar tenemos que mezclar».

Esta reivindicación se produce al día siguiente de la huelga educativa que convocaron el jueves varios sindicatos, reclamando, entre otras cuestiones, una bajada de ratios.

En respuesta la concejala del PP Mar Beltrán dijo que «desde el Consell este problema se está tomando muy en serio, frente a la falta de gestión y la crítica vacía del Gobierno local el PP ofrece soluciones reales» y abogó por «dejar a un lado la confrontación política y priorizar el interés general».

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