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Papá Noel trae un regalo a Gandia: Se acaba el eterno atasco en la calle Rajolars

El ayuntamiento restablece este miércoles el tramo que permite llegar al hospital desde la rotonda de Almoines

En la última fase, hacia abril, se tendrá que cortar durante unos días la rotonda para conectar el colector

La rotonda de la calle Tetuà y, al fondo, la calle Rajolars, cerrada al tráfico, en una imagen de este lunes.

La rotonda de la calle Tetuà y, al fondo, la calle Rajolars, cerrada al tráfico, en una imagen de este lunes. / Levante-EMV

Gandia

El colapso de tráfico que se ha producido en las últimas semanas en la calle Rajolars de Gandia, por la que se accede al hospital comarcal y al área sur de la ciudad, tiene las horas contadas. Este miércoles el ayuntamiento tiene previsto reabrir la circulación, una vez haya fraguado el hormigón que se ha depositado sobre la zanja abierta. Son muchos los usuarios que reclamaban la reapertura del vial, dado que allí confluye la carretera de Almoines y la avenida del Raval, salvando el puente del mismo nombre, y miles de vehículos circulan por esa zona para sus desplazamientos diarios.

Según señalan fuentes del departamento de Urbanismo, la canalización abierta para colgar un enorme colector de aguas pluviales ya se ha cubierto, y este miércoles permitirá restablecer el tráfico desde la rotonda de la calle Tetuà (conocida también como del Pi) hacia el sector de Dulcesol, el hospital comarcal y la avenida de Alacant. En sentido contrario, hacia el Raval, los vehículos también podrán circular, pero en este caso por la calle de Vilallonga, donde se encuentra el negocio de Big Mat, que desemboca en esa misma rotonda.

Han sido muchos días de colapso que incluso han obligado a patrullas de la Policía Local a regular el tráfico con la finalidad de agilizar la circulación y evitar la acumulación de vehículos detenidos en la carretera de Almoines y en el puente de la avenida del Raval.

Según señala la directora de Urbanismo de Gandia, Maite Alonso, las obras se detendrán durante el periodo de Navidad, Año Nuevo y Reyes. A partir del 7 de enero los operarios retomarán los trabajos, pero ya sin tener que cortar al tráfico la calle Rajolars. El cronograma de ejecución de este proyecto se prolonga hasta el mes de abril, y seguramente será necesario que, en el tramo final, se tenga que cortar durante unos días una parte de la rotonda de la calle Tetuà. El departamento de Urbanismo trabaja para que ese cierre, que en todo caso no será total, se haga para evitar nuevos colapsos de tráfico en la zona.

Un proyecto de vital importancia

La obra que se está ejecutando es importantísima para Gandia. El ayuntamiento, a través de un acuerdo con la empresa Dulcesol, está instalando un enorme colector subterráneo para canalizar las aguas pluviales en una gran extensión de esos accesos sur a la ciudad. Es justamente una de las zonas que más sufrió el pasado 13 de octubre, cuando una tremenda tromba de agua causó inundaciones puntuales en muchos lugares. El acceso sur de Gandia quedó totalmente bloqueado porque los sistemas de evacuación de agua resultaron insuficientes para drenar los cerca de 130 litros por metro cuadrado que descargó en poco más de una hora.

El colector que se está construyendo ya estaba previsto en ese momento, pero ante la magnitud de la tormenta y los problemas que generó los técnicos estimaron oportuno una revisión para incrementar la capacidad del mismo. El ayuntamiento aceptó inmediatamente y la decisión consistió en pasar de una tubería de 50 centímetros de diámetro a otra de un metro. Eso supone cuadruplicar el caudal que será capaz de llevar hasta el cercano cauce del río Serpis, de ahí que se tenga que cortar la rotonda de la calle Tetuà.

En algunos tramos esa gran tubería se asienta a siete metros bajo el nivel del suelo para que el agua discurra hasta el río Serpis por gravedad, sin necesidad de bombas que la impulsen. Por ese motivo el tramo excavado que se ha tenido que abrir ha obligado a cortar durante tanto tiempo la calle Rajolars.

Este es uno de los mayores colectores de aguas pluviales que Gandia ha instalado en los últimos años, y es similar, en capacidad, a los muchos que se enterraron cuando se hicieron grandes urbanizaciones, como la de Beniopa-Passeig o Raval-Benipeixcar. También hay tuberías de un metro de diámetro a lo largo de la avenida de les Esclaves y calle Reis Catòlics, hasta llegar al barranco de Beniopa, o por la avenida de Alacant, en dirección al cauce del río Serpis, que facilita la salida del agua y evita las inundaciones en todo el centro de la ciudad.

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