Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Oliva cierra el conflicto con el Club de Cazadores en la lucha contra el jabalí

El ayuntamiento firma otro convenio para que sigan participando en la caza

La alcaldesa y el concejal de Agricultura insisten en redoblar esfuerzos contra la plaga

Enrique Parra, Yolanda Pastor y Enrique San Onofre firman el acuerdo.

Enrique Parra, Yolanda Pastor y Enrique San Onofre firman el acuerdo. / Levante-EMV

Miquel Font

Oliva

El pasado mes de junio un insólito enfrentamiento a cuenta de la captura de jabalíes y su posterior sacrificio con el uso de escopetas y munición adecuadas abrió un contencioso entre el Ayuntamiento de Oliva y el Club de Cazadores. Todo porque un funcionario municipal había sido bloqueado con su vehículo en un camino de acceso a una de las jaulas que atrapan los cerdos salvajes por parte de dos miembros del Club de Caza, lo que fue duramente criticado por responsables municipales.

Aunque entonces se afirmó que iban a presentarse denuncias ante la Guardia Civil, la situación fue limándose y, con diálogo, todo se limitó a un malentendido. Ambas partes, y también por mediación de la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana, decidieron pasar página y seguir adelante en lo que consideraban importante, que es la lucha contra la proliferación de la plaga de jabalíes.

La mejor imagen de la superación de ese conflicto se ha producido hace unos días, cuando la alcaldesa de la ciudad, Yolanda Pastor, el presidente del Club de Caza de Oliva, Enrique San Onofre, y el concejal de Agricultura y Medio Ambiente, Enrique Parra, han formalizado un nuevo convenio de colaboración para el control de estos animales en el término olivense. El Gobierno local intenta así no perder ni un minuto para intentar paliar los muchos daños que se producen por esta plaga, especialmente en el sector agrícola.

El convenio consiste en la cesión de tres mil euros de las arcas municipales al Club de Caza Oliva que se destinarán a financiar acciones para eliminar los cerdos salvajes. Como novedad, el acuerdo contempla la realización de acciones divulgativas, tanto dirigidas a los propios cazadores como a la ciudadanía en general, para que adopten medidas dirigidas a reducir la población de cerdos salvajes.

«Con este convenio, el Ayuntamiento de Oliva reafirma su apuesta por la protección y gestión responsable del sector agrícola», han los responsables municipales, satisfechos por haber superado aquel conflicto y tener a su lado a los cazadores en el cometido contra los jabalíes.

Al margen de las ayudas de la Generalitat

Este convenio es al margen de las ayudas anunciadas por la Generalitat Valenciana para entregar a los cazadores 40 euros por cada animal abatido, una medida que se ha activado especialmente a raíz del brote de peste porcina detectado en cerdos salvajes que vivían en el área de la montaña de Collserola, en Barcelona. De momento el virus ha quedado confinado en esa zona forestal y se mantiene el cordón sanitario para evitar que se extienda, lo que tendría consecuencias catastróficas para el sector porcino español.

En el caso de Oliva, el concejal de Agricultura y Medio Ambiente insiste en que este ayuntamiento sigue abogando por la colocación de jaulas en las que se atrapa a ejemplares de jabalíes y, posteriormente, sacrificarlos y llevarlos a vertederos autorizados. Pero también ha solicitado a la Generalitat que no escatime recursos en la adopción de medidas para reducir el número de ejemplares.

Enrique Parra recuerda que tanto la Dirección General de Tráfico como compañías aseguradoras consideran el término municipal de Oliva como «uno de los más peligrosos de la Comunitat Valenciana» en cuanto al número de accidentes de tráfico que se han producido a causa de los jabalís en los últimos años. En la Safor, la última víctima mortal fue un motorista de Gandia que colisionó con una piara de cerdos salvajes cuando circulaba por la carretera de Marxuquera, muy cerca de la rotonda de acceso al camino de l’Ermita.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents