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Abre el instituto de Gandia que esperó 30 años la reforma integral

Las obras se han prolongado durante cuatro cursos y se han invertido 9 millones de euros

El IES Ausiàs March celebrará a finales de enero una jornada de puertas abiertas

Parte del alumnado, en el patio del centro, antes de entrar a clase esta misma mañana

Parte del alumnado, en el patio del centro, antes de entrar a clase esta misma mañana / IES Ausiàs March

Gandia

Cuatro cursos de "exilio" para cerca de mil alumnos y profesores en los barracones instalados en la zona del Raval-Benipeixcar de Gandia se han acabado. El nuevo instituto Ausiàs March de Gandia ha vivido este miércoles el mejor regalo de Reyes porque ha abierto sus puertas tras la remodelación y ampliación más importante acometida nunca en sus casi ochenta años de historia.

Antes de las 8 de la mañana el centro ha abierto sus puertas después de que durante las últimas jornadas se haya amueblado y acondicionado debidamente para recibir a los profesores y los alumnos. Las autoridades locales han celebrado este acontecimiento y han compartido con la comunidad escolar la apertura de puertas.

La directora del centro, María Cortell, ha expresado su satisfacción por la culminación de las obras y el hecho de poder utilizar las nuevas instalaciones con el inicio del año. Cortell ha explicado que la entrada del alumnado se ha realizado de forma escalonada para que los docentes pudieran mostrar las instalaciones a los estudiantes, sin que se haya producido ninguna incidencia. Todo el personal ha acogido "con la máxima ilusión este día tan esperado por todos".

Una imagen de hoy de la fachada del instituto

Una imagen de hoy de la fachada del instituto / IES Ausiàs March

El centro acoge a cerca de 750 alumnos y casi de un centenar de profesores, entre otros profesionales que trabajan en el día a día para que todo funcione bien. Esta apertura de puertas supone, sin duda, un hito en la historia de la educación pública de Gandia, fundamentalmente porque la reivindicación para ampliar y mejorar el centro se remonta a más de treinta años.

El nuevo "institut Vell", como también es conocido en Gandia, ha ocupado no solo el solar que disponía, sino también un nuevo bloque sobre el espacio del antiguo cine Bulevar, adquirido por el Ayuntamiento de Gandia tras una larga batalla judicial por su precio. De hecho, uno de los accesos al centro se ha ubicado en la calle Abat Solà.

Las obras, que se han gestionado enteramente desde el Ayuntamiento de Gandia mediante una delegación de competencias, han costado cerca de 9 millones de euros, y se espera que el inmueble pueda desarrollar durante años con total eficacia la labor para la que fue diseñado y construido hace cerca de 80 años.

La Conselleria de Educación ha supervisado el traslado y lo encargó a una empresa especializada, aunque los profesores también han colaborado puntualmente desplazando algunos enseres en sus vehículos particulares.

Las obras han respetado la fachada histórica, pero todo el interior es nuevo y los alumnos y profesores han notado que, en realidad, estrenan instalaciones.

La directora del instituto ha recordado que habrá una jornada de puertas abiertas, para que también los familiares puedan conocerlo, y una inauguración oficial a finales de enero, de la que se informará más adelante.

La Generalitat, que ha financiado enteramente esta actuación, ha invertido casi 9 millones de euros y es la principal obra del plan Edificant en la ciudad. La ampliación ha tenido que superar muchos obstáculos, entre ellos los incrementos de precio debido a la pandemia de covid, o la guerra de Ucrania, con el encarecimiento de los materiales de construcción.

Otra novedad del centro es que por primera vez tendrá una cantina, o cafetería, que debe licitar la Conselleria, y un gran gimnasio que también se puede usar perfectamente como pabellón polivalente, más laboratorios, y una amplia sala de profesores con amplias cristaleras y vistas espectaculares a la plaza de Crist Rei.

Respecto de los barracones situados junto al Museu Faller, el Gobierno de Gandia no tiene todavía constancia oficial de cuáles son las intenciones de la Conselleria con esta instalación. La concejala de Educación, Esther Sapena, que sigue reivindicando la necesidad de construir un nuevo colegio en Gandia, sugirió la posibilidad de que no se desmonten y se usen, siempre de manera temporal, como un centro educativo de nueva creación.

«No soy partidaria de los barracones -matiza la concejala-, pero por la urgencia del aumento de la población escolar cada año en Gandia, si se comenzara a construir ya el nuevo centro, este espacio podría resolver la situación momentáneamente hasta que finalizaran esas obras».

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