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La muerte de las vaquillas de Benifairó llega al Síndic de Greuges

La entidad animalista Anpba lamenta que la Generalitat no haya contestado por vía administrativa a una denuncia que presentó el verano pasado

Una de las vaquillas que murieron en la plaza portátil, en una captura de vídeo.

Una de las vaquillas que murieron en la plaza portátil, en una captura de vídeo. / Levante-EMV

Josep Camacho

Gandia

La Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anpba) ha tenido que recurrir al Síndic de Greuges, presentando una queja, después de que obtuviera la callada por respuesta a la denuncia por vía administrativa que envió en agosto de 2025 a la Conselleria de Emergencias e Interior, en la que pedía explicaciones por la muerte de dos vaquillas en una plaza portátil instalada sobre una parcela municipal durante las fiestas de Benifairó de la Valldigna.

Las dos vaquillas, como informó en su día este periódico, se derrumbaron en la arena estrepitosamente, con agónicos jadeos, y sin conocerse aún los motivos. Fue en dos días diferentes, una el 26 de julio y otra el 2 de agosto, en un espectáculo promovido por una ganadería de Sueca.

Hacía años que esos espectáculos no se organizaban, pero en las fiestas pasadas un colectivo local, respaldado por la empresa que monta los espectáculos, logró que el ayuntamiento cediera el espacio para celebrar la sesiones.

Tras las muertes de las vaquillas la asociación recurrió en primer lugar a la vía administrativa. Su presidente, Alfonso Chillerón, pidió por escrito al director general de Interior, Vicente Huet, que «tenga a bien ordenar una investigación y comprobación suficientes de los hechos», para constatar, entre otros elementos, «si hubo servicios veterinarios para atender a los animales y, en caso afirmativo, si este levantó actas sobre el estado de los animales y su desenlace final». En definitiva, la asociación animalista pedía una investigación oficial para determinar si se produjo algún tipo de conducta irregular o maltrato que pudiera merecer alguna sanción.

Pero, tras haber transcurrido sobradamente el plazo de tres meses que impone la ley a la Administración para resolver y contestar al interesado, y no tener respuesta, la asociación ha presentado recientemente al Síndic de Greuges, con fecha 2 de enero, una queja para que inste a la Dirección General de Interior a resolver la citada denuncia.

Muere una vaquilla en la plaza de toros de Benifairó de la Valldigna

Sergi Sapena

Los festejos taurinos en los que sucedieron estos lamentables hechos fueron autorizados por el entonces alcalde, José Luis Ferrando, del PP. Sin embargo, en esta localidad, y en virtud del pacto de Gobierno tras las últimas elecciones locales, precisamente el pasado mes de octubre, tras las fiestas, hubo un relevo y el actual munícipe es Marc Vercher.

Preguntado por este periódico, Vercher afirma que hay muchas probabilidades de que este año no haya vaquillas. Al margen de que él no es partidario, añade Vercher que «después de lo que ha pasado tampoco hay muchos ánimos en el pueblo y, aunque lo tenemos que hablar entre todos los concejales, hay una mayoría de ediles que no está por la labor de autorizar este tipo de espectáculos».

Con todo, el alcalde prefiere ser prudente, ya que a diferencia del verano pasado, en el que las fiestas las organizaba directamente el ayuntamiento, para este año se ha creado una comisión independiente que asumirá esa labor.

La entidad animalista denunciante tiene sede en Madrid aunque cuenta con socios en la Comunitat Valenciana. La entidad es contraria a la utilización de animales en festejos, e interpone numerosas denuncias administrativas «para proteger el bienestar de los animales», y ejerce una labor concienciadora «para que la sociedad contemple con ojos cada vez más críticos y desaprobadores estos festejos de diversión que tanto hacen sufrir a los animales utilizados en los mismos».

Otra batalla en la que está inmersa esta asociación contra el actual Gobierno valenciano, del PP, es la de que en las estadísticas de la Conselleria vuelvan a figurar las cifras de reses fallecidas en «bous cal carrer», en caso de haber. Ese dato se solía contemplar en las memorias anuales de «bous al carrer» que confecciona la Generalitat, pero en 2020 se eliminó.

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