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Osborne reparará el toro de Tavernes y Arran vuelve a atribuirse su derribo

El colectivo independentista difunde un vídeo en redes sociales donde da a entender que el acto vandálico es un nuevo sabotaje «para hacer caer los símbolos españoles»

Estado del toro de Osborne de Tavernes de la Valldigna, sobre un montículo de la carretera N-332.

Estado del toro de Osborne de Tavernes de la Valldigna, sobre un montículo de la carretera N-332. / Salva Alario

Josep Camacho

Gandia

El colectivo independentista Arran se ha atribuido el derribo del toro de Osborne en Tavernes de la Valldigna, que se produjo en la madrugada del jueves al viernes de la semana pasada. La asociación difundió este lunes a mediodía un vídeo, a través de sus redes sociales, mediante el cual da a entender que el suceso ha sido un sabotaje causado por ellos «para hacer caer los símbolos españoles».

Aunque el toro se cayó tras una tarde y una noche de fuertes rachas de viento, que llegaron a superar los 70 km/h, el emblemático y a la vez polémico anuncio ha sido objeto de varios sabotajes en los últimos años, en diciembre de 2016 y en abril de 2018, y este último también lo reivindicó Arran.

«No és el vent qui canvia la història, és la lluita del jovent. Fem caure els símbols espanyolistes de la nostra terra!», afirma Arran en la última publicación sobre el toro de Tavernes, que da paso a un vídeo de 44 segundos. En las imágenes se observan a unos encapuchados, de noche, serrando la base de la figura, y a continuación unos titulares de prensa del viernes sobre los hechos, entre ellos el de este periódico. Desde donde está situado el toro, un montículo en la carretera N-332, llegan a grabar también a un coche policial que circula por la vía. Cierra el montaje unas imágenes en movimiento del toro, ya a plena luz del día, tal y como quedó, prácticamente desplomado, excepto la cabeza y la cornamenta.

Osborne tiene previsto repararlo y levantarlo en el mismo lugar. La directora de Comunicación, Rocío Osborne, señaló que ya están trabajando para evaluar los daños e incluirlo en un calendario anual de reparaciones, que dependerá de la disponibilidad de los técnicos y que se suele dejar para cuando hace buen tiempo. En ningún caso se plantean cambiarlo de ubicación, como se había especulado, a pesar de los repetidos ataques.

Esta sería la cuarta vez que lo arreglan, aunque en esta última parece que ha sufrido más daños que las ocasiones anteriores. De forma paralela la compañía hará las indagaciones oportunas y si sospechan que ha sido un caso de vandalismo interpondrán la correspondiente denuncia a la Guardia Civil.

El presupuesto de reparar un toro varía en función de los daños, pero puede ir de los 6.000 euros del repintado a los 50.000 euros de ponerlo en pie desde cero, incluyendo excavar la base de hormigón, aunque no parece que en este caso esta haya resultado afectada.

Cada toro, hecho de acero, pesa cinco toneladas y mide 14 metros, el equivalente a un edificio de cuatro plantas.

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