Toni Puig es una voz más que autorizada para reflexionar sobre lo ocurrido en la pista de atletismo de Gandia. Levante-EMV también le ha preguntado su opinión sobre la paralización de las obras de reforma que va a retrasar varios meses más su utilización.
Puig asegura que estamos ante una situación que "desmoraliza". "Estamos tocados, muy tocados y nos costará salir de dónde estamos, lo digo por el atletismo en general, tanto de Gandia como en toda la comarca. Hay que tener en cuenta que campos de fútbol, pabellones o piscinas cubiertas hay en otras poblaciones de la Safor, pero pista de atletismo solo existe una homologada y es la de Gandia".
Las consecuencias, según Puig, son "una evidente pérdida de usuarios con el agravante de que no sabemos si esos niños que no se apuntan a las escuelas y eligen otros deportes o los atletas federados que abandonan porque no tienen instalación donde entrenar volverán cuando la pista esté en condiciones"
En palabras del también coordinador de relevos de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), el proceso burocrático para retomar la situación es largo y farragoso, pero ahora, "pido que el Ayuntamiento de Gandia aumente los controles sobre las obras públicas, en este caso la pista. La cuestión no es que esté en condiciones lo antes posible, sino que cuando esté, en el menor plazo de tiempo, quede perfecta y no nos llevemos otro desengaño. Ya dudo que se pueda utilizar este verano, incluso en septiembre. Mi deseo es que el ayuntamiento tenga la máxima sensibilidad con este tema y que no hagamos otra chapuza."
Sobre Quique Llopis y el hándicap que supone no contar con una instalación en condiciones para el mejor deportista de la Safor y atleta de nivel mundial, Puig reconoce que "es verdad que somos los menos perjudicados porque, gracias a que Quique es el Top 4 del mundo, tenemos el apoyo de la Real Federación Española de Atletismo para lo que haga falta",
Pero al mismo tiempo, matiza el propio Puig, que "a nadie se le escape que dónde mejor está Quique es en casa: entrenando en Gandia, comiendo, durmiendo y viviendo en su casa de Bellreguard, evitando desplazamientos y optimizando sus horas de descanso. Hemos vuelto de una concentración en Sant Cugat, adonde volveremos en febrero, ya hemos hecho otra en La Palma, pero las concentraciones no son lo que más nos gusta. Quique quiere estar en casa". Dicho todo esto, "si me preguntas cómo saldrá la temporada, te diré que al final lo sabremos".
En cuanto a su situación como entrenador "te digo que, prácticamente, con tantos días fuera de Gandia, tengo abandonado a mi grupo de entrenamiento y por este motivo, junto al de la falta de instalaciones, estoy perdiendo atletas".