Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Gobierno de Tavernes rechaza la planta solar prevista en la localidad

La alcaldesa, Lara Romero, remitirá a la Generalitat alegaciones en contra del proyecto, que sigue en fase de exposición pública

Entorno en el que está prevista la planta solar de Tavernes.

Entorno en el que está prevista la planta solar de Tavernes. / José Juan.

Josep Camacho

Gandia

La alcaldesa de Tavernes de la Valldigna, la socialista Lara Romero, ya ha expresado su postura acerca de la planta fotovoltaica que quiere instalar una empresa en suelo no urbanizable dentro del término municipal, entre la carretera CV-50 y el río Vaca, un proyecto que está en fase de exposición pública y del que dio cuenta este periódico.

Romero muestra su "oposición frontal". Lamenta, en primer lugar, "la manera de proceder unilateral por parte de la Generalitat, que toma decisiones que afectan directamente el territorio sin escuchar ni informar previamente los ayuntamientos".

En segundo lugar, la alcaldesa deja claro que el Gobierno municipal "defiende decididamente las energías renovables y la lucha contra el cambio climático, pero no a cualquier precio". En este sentido, remarcó que es posible avanzar hacia un modelo energético sostenible "sin comprometer suelo agrícola fértil ni espacios de gran valor paisajístico, especialmente en Tavernes, que ha sufrido gravemente los efectos de las inundaciones en los últimos años".

El ayuntamiento considera que la planificación energética tendría que priorizar la instalación de placas solares en cubiertas de edificios públicos y privados, polígonos industriales y espacios ya autorizados o degradados, antes de plantear la ocupación de campos de cultivo, valles y entornos naturales.

"La transición energética no puede servir de excusa para destruir aquello que queremos proteger: nuestro territorio, nuestro paisaje y nuestra actividad agraria", apuntó la alcaldesa, que advirtió"del impacto negativo que estos proyectos podrían tener sobre el paisaje, la economía agraria y los valores naturales de la comarca de la Safor".

Romero ya ha trasladado al equipo técnico municipal la necesidad de presentar alegaciones en contra de los proyectos ante la Generalitat, basadas en criterios "como la calificación del suelo, el elevado impacto visual, la incompatibilidad con el uso agrícola y el riesgo de incendio forestal que comportaría la instalación de estas macroplantas en la zona afectada".

"Estamos hablando de suelo agrícola protegido, que no puede destinarse a usos industriales, y de un entorno natural que vería gravemente alterada su fisonomía. La Safor no puede convertirse en un espacio de explotación para macroproyectos privados que solo buscan beneficio económico a expensas de nuestro territorio", añadió.

Finalmente, desde el ayuntamiento vallero se reclama a la Generalitat "una planificación energética responsable, equilibrada y dialogada, que cuenta con los municipios y el territorio, y que priorice los espacios urbanos, las cubiertas de edificios, los polígonos industriales y las zonas ya degradadas, antes de ocupar suelo agrícola y espacios de gran valor paisajístico".

El de Tavernes de la Valldigna es el tercer proyecto de esta naturaleza presentado por empresas privadas en la comarca de la Safor, tras los de Ador y Palma de Gandia en Marxuquera. Estos dos últimos ayuntamientos también han anunciado alegaciones en contra.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents