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La Generalitat da luz verde al primer hotel en el centro histórico de Gandia

La Comisión Territorial de Urbanismo aprueba la modificación del PGOU que asigna el uso exclusivo hotelero a la antigua tienda de muebles en la que abrirá este alojamiento tras una reforma integral

Vista del edificio, a la izquierda con la fachada marrón y de cinco alturas, en la calle dels Arcs, en Gandia.

Vista del edificio, a la izquierda con la fachada marrón y de cinco alturas, en la calle dels Arcs, en Gandia. / Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, a través de la Comisión Territorial de Urbanismo, ha aprobado definitivamente la modificación puntual número 98 del PGOU de Gandia, consistente en asignar el uso hotelero a un inmueble situado en el centro histórico, en la calle dels Arcs, número 6, junto al ayuntamiento. En este edificio de seis plantas, que fue una tienda de muebles, una empresa prevé abrir un hotel. Este sería el primero del centro histórico y el segundo en el núcleo urbano.

Los trámites se iniciaron en el año 2024 con las primeras gestiones por parte del ayuntamiento. Durante el periodo de exposición pública de este expediente no se presentaron alegaciones.

Se trata de una parcela en el casco antiguo que estaba calificada como urbana residencial, con forma trapezoidal, una superficie de 346,55 m2 y una longitud de fachada de 22,44 metros. El edificio, que data de 1978 y albergaba una tienda de muebles, actualmente cuenta con seis plantas en total, una baja, más cinco alturas y un sótano, además de la caja de escaleras que permite el acceso a la azotea. En esa parte superior la Generalitat no ve objeciones a que se instalen servicios como una cafetería-restaurante, pero en ningún caso se podrán construir más habitaciones o alojamientos.

La Generalitat también da por buenos los estudios de acústica, de integración paisajística y el de perspectiva climática, entre otros informes preceptivos. Los usos hoteleros previstos «son compatibles con los niveles de sonido existentes en el municipio y no generarán un incremento del nivel sonoro por encima de los objetivos de calidad necesarios», señala el informe.

Ahora bien, los técnicos han mirado el expediente con detalle, ya que el inmueble está en el centro histórico, área protegida como Bien de Relevancia Local, y además ubicado en los entornos de protección de la Colegiata de Santa Maria y del Palau Ducal, ambos monumentos declarados como Bienes de Interés Cultural.

En el informe se hace un pequeño reparo: «La fachada del edificio presenta unas formas que no están alineadas con el entorno urbano, sobre todo por un exceso de masa sobre huecos y un voladizo de dimensiones desproporcionadas en forma de mirador que otorga una volumetría fuera de escala respecto al entorno protegido». Pero la rehabilitación prevista subsanará esta morfología, dando mayor verticalidad a la fachada y con menos presencias volumétricas sobresalientes.

La resolución de la Generalitat advierte además que el edificio no cumple con los parámetros europeos en materia de eficiencia energética, consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que es lógico que la reforma integral también lo contemple antes de abrir al público.

El cambio de uso de residencial a terciario no supone un aumento de población, por lo que no se requiere suplemento de parque público de zona verde ni cálculo de vivienda de protección pública. Tampoco está obligado a tener una «cubierta verde», es decir una terraza ajardinada, porque el edificio no es una obra nueva.

El ayuntamiento justificó la modificación del PGOU en la escasez de plazas hoteleras en el centro histórico, y con el fin de desestacinoalizar el turismo, además de aprovechar la oferta cultural y patrimonial de la ciudad.

El entorno en el que se ubicará el hotel fue objeto de una profunda reforma urbana que comprendió la plaza de la Vila y las calles Jesuïtes, dels Arcs y Carmelites, finalizada en agosto del año pasado, y en el futuro está previsto un proyecto de semipeatonalización similar para la plaza Major.

El proyecto del hotel todavía no se ha presentado en sociedad, por lo que por ahora se conoce poco. Se sabe que está promovido por un empresario local. Tendrá 90 habitaciones y se ajustará a la filosofía de «hotel-boutique», pensado para turistas pero también para personas que viajen por negocios.

Este se suma a otros hoteles que están previstos en la ciudad, pero en la playa, como el que promueve el grupo Torse junto al Clot de la Mota; el de la parcela del cine Tugar, que impulsan Rústicas y Riojas Salinas; y otro para reconvertir la antigua discoteca Patipami.

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