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Acuamed sigue analizando cómo completar el proyecto de la Gallinera

La empresa estatal licitará próximamente un contrato para estudiar varias alternativas, por lo que supone replantearse de cero si es necesaria la presa

Encauzamiento que se hizo en el curso bajo de la rambla.

Encauzamiento que se hizo en el curso bajo de la rambla. / Levante-EMV

Josep Camacho

Gandia

La empresa estatal Aguas de las Cuencas Mediterráneas (Acuamed), con sede en Madrid, y dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, todavía no sabe cómo completar el inacabado proyecto de prevención de inundaciones en la rambla de la Gallinera, en Oliva. Se hicieron actuaciones de laminación y drenaje de la cuenca, con el encauzamiento de su curso medio y bajo, pero faltaría la construcción de una presa de laminación en la parte alta. Sin embargo, ahora parece que la presa no es la mejor opción.

Consultada por este periódico, la última novedad que indican fuentes de Acuamed es que «próximamente» la empresa estatal «licitará un contrato para realizar un estudio de análisis de alternativas».

Esta es la misma respuesta, algo más extensa, que dieron responsables de Acuamed a los miembros del actual Gobierno de Oliva en una reunión mantenida en el ayuntamiento el pasado mes de septiembre. Tras un episodio de fuertes lluvias ingenieros de la empresa estatal se desplazaron a la localidad para abordar diversos asuntos.

En primer lugar, desde Acuamed constataron que la canalización había funcionado tras las lluvias. Ahora bien, desde el Gobierno se advirtió que el problema de las crecidas del agua se ha trasladado ahora desde la N-332 hacia el mar, y a la margen derecha de la rambla, aportando mucha agua a partidas como els Gorgs, por lo que se tendría que estudiar este efecto.

Después, explicaron en qué punto estaba el proyecto de drenaje encargado por el Ministerio. Todavía falta por abordar el margen izquierdo de la rambla.

La intención de Acuamed es sacar a concurso el citado estudio para barajar alternativas, pero advirtieron que si la presa todavía no está hecha es porque en su día se detectaron problemas en los terrenos donde se iba a construir. De hecho no se descarta que finalmente no haya presa. Será un comité de expertos el que decida.

Desde el Gobierno olivense, tras escuchar a los ingenieros, mantienen una postura prudente, aunque señalan que todo el sistema contra inundaciones estaba ideado para tener una presa. La dana de octubre de 2024 ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de realizar obras hidráulicas, y dentro de lo que cabe esto es lo positivo que pueden extraer de la reunión. Por otra parte, pidieron que en ese comité de expertos haya, a ser posible, un representante municipal.

Cabe recordar que en julio del año pasado el pleno de Oliva aprobó una moción, a propuesta de Projecte Oliva, en la que se instaba a acabar las obras y construir la presa de laminación.

El hecho de que el sistema esté incompleto también hipoteca el desarrollo urbanístico y la planificación de la ciudad en el futuro. Es el caso del polígono industrial Jovades, al sur, entre las carreteras de Dénia y de Pego.

En todas estas actuaciones el Gobierno central invirtió más de 40 millones de euros. Los trabajos consistieron en conectar la rambla Gallinera con el río Alfadalí y en prolongar el cauce de la rambla hasta el mar, ya que este acababa a la altura de la carretera N-332, por lo que la vía se encharcaba tras episodios de fuertes lluvia y obligaba a cortarla con frecuencia.

Pero quedó pendiente levantar la presa, que iba a estar situada entre Oliva y el término municipal de l’Atzúbia. Las obras están suspendidas desde diciembre de 2014. Se dijo entonces que la roca no iba a soportar el muro de hormigón, pero lo cierto es que no ha trascendido un documento que acredite este supuesto riesgo geológico.

La presa no sólo ayudaría a evitar inundaciones, o las crecidas de la rambla que suceden cuando llueve intensamente en la Vall de Gallinera. Si estas son menos intensas también podría retener el agua y distribuirla después por el entorno, contribuyendo a la recarga de acuíferos y también a mantener una zona húmeda tan preciada como el marjal.

El desbordamiento de la rambla Gallinera el 3 de noviembre de 1987 causó graves inundaciones que aún perviven en la memoria colectiva. Aquél día se alcanzó el récord de España de lluvia en un día, que sigue teniendo Oliva, con 817 l/m2, medidos en la antigua Cámara Agraria.

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