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Una «duna de arena sumergida» para proteger la playa de Tavernes

La Generalitat culmina el trasvase de sedimentos extraídos del puerto de Cullera hacia una zona mar adentro de la costa vallera

Martínez Mus y otras autoridades en el puerto de Cullera.

Martínez Mus y otras autoridades en el puerto de Cullera. / Levante-EMV

Josep Camacho

Gandia

La Generalitat ha finalizado los trabajos de drenaje y dragado del puerto de Cullera, una actuación incluida en el Plan Endavant para la reparación y reconstrucción de esta infraestructura, gravemente afectada por las inundaciones provocadas por la dana de octubre de 2024 y ha pedido al Gobierno central ampliar los trabajos en zonas colindantes.

El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, visitó hoy Cullera una vez han terminado las intervenciones en el puerto, que se encuentra en la desembocadura del Júcar, y mientras se extraen las últimas toneladas de arena ya en el propio mar.

Trabajos de dragado.

Trabajos de dragado. / Levante-EMV

Martínez Mus remarcó que se trata de «una intervención histórica y sin precedentes en nuestra costa», que ha permitido extraer 170.000 metros cúbicos de sedimentos procedentes de las riadas, equivalentes a 68 piscinas olímpicas, que se están reutilizando para la regeneración de las playas sumergidas de Cullera y Tavernes de la Valldigna. Por tanto, lo que se pretende con esta actuación no es ensanchar la playa sino formar una especie de «duna sumergida» que proteja frente a temporales. El último, Harry, golpeó especialmente a la playa de Tavernes.

El vicepresidente recordó que estas zonas fueron azotadas por el temporal en enero, lo que evidencia la necesidad de actuar. La Generalitat, para aprovechar la arena extraída y no depositarla en un banco en el mar, ha realizado una primera fase para regenerar las playas, que llevan más de una década con un proyecto del Gobierno pendiente. En este sentido, Martínez Mus reclamó que se agilicen los trabajos en esta zona y en el conjunto de la Comunitat Valenciana.

Según explicó Martínez Mus esta actuación persigue un doble objetivo: “Sanear por completo el puerto de Cullera, que ha sido el más golpeado por la dana, y devolver de manera inmediata la arena y la vida a las playas del entorno”. A esta cantidad de material reutilizable se suman 51.000 metros cúbicos de sedimentos que han debido ser desechados, lo que eleva el volumen total gestionado a 221.000 metros cúbicos, con una inversión aproximada de 8 millones de euros. 

El vicepresidente tercero ha incidido en que estos trabajos evidencian “una anomalía administrativa”, ya que, aunque la competencia de la Generalitat se centra en los puertos, “la regeneración del litoral corresponde al Gobierno de España”. Al respecto, señaló que el Consell está a la espera de que la Confederación Hidrográfica del Júcar confirme si actuará en las zonas de su competencia o, en su defecto, autorice a la Generalitat a hacerlo, dada la necesidad de intervenir de forma conjunta en el entorno de la desembocadura del Júcar.

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