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De antigua cantera a paraje natural en la Valldigna

La asociación Valldigna Verda reclama la puesta en valor de los Ullals de la Fontarda, situados entre Benifairó y Simat de la Valldigna

Se trata de una zona húmeda que nació tras cesar su actividad una empresa de extracción de arena en los años 80.

Miembros de Valldigna Verda muestran la zona a la jefa de sección de la conselleria, Maria Sahuquillo.

Miembros de Valldigna Verda muestran la zona a la jefa de sección de la conselleria, Maria Sahuquillo. / Levante-EMV

Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

Es un paraje natural poco conocido en la Safor, aunque muy querido en la Valldigna, y precisamente por ello conviene darle visibilidad, adoptar acciones para su preservación y legarlo a las generaciones futuras. Se trata de los Ullals de la Fontarda, situados entre los términos municipales de Benifairó y Simat de la Valldigna.

Popularmente conocidos como «clots», su singularidad estriba en que tienen un origen artificial, ya que nacieron, en su actual configuración de zona húmeda, tras cesar su actividad una empresa que se dedicaba a extraer arena para su venta, allá por los años ochenta. La depresión resultante se llenó de agua, por el bajo nivel freático y la conexión con los acuíferos próximos, cerca del barranco y de la fuente del mismo nombre. La naturaleza hizo el resto, convirtiendo el lugar en un paraje natural con una enorme biodiversidad.

Los «ullals», asociados al acuífero de Barx, tras los últimos episodios de lluvias están en su mejor momento. Con las lluvias del otoño y la primavera la laguna se ensancha y según pasan los meses va reduciéndose. En épocas de sequía ha llegado a desaparecer, pero últimamente mantiene un comportamiento estable. Se calcula que el paraje abarca una superficie de unos 90.000 metros cuadrados. La mayoría son terrenos de propiedad particular, excepto dos grandes parcelas que tiene el Ayuntamiento de Simat de la Valldigna.

Sin embargo, a pesar de su valor medioambiental, estas turgencias de agua dulce no disfrutan, todavía, de ninguna figura jurídica de protección. La asociación Valldigna Verda es una de las que más está trabajando para divulgar este espacio natural tan frágil y también para llamar la atención de las autoridades.

Recientemente ellos mismos lograron que visitara la zona María Sahuquillo, jefa de la Sección de Zonas Húmedas de la Conselleria de Medio Ambiente y, además, una de las principales expertas valencianas en limnología y conservación de humedales.

La visita sirvió para evaluar el estado actual de los «ullals» y para estudiar fórmulas de protección. La más expeditiva sería su inclusión en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana, aunque también podría intentarse por la vía de las especies protegidas que allí conviven. La conselleria ya tiene documentación, elaborada por la asociación, para que lo evalúe.

En su puesta en valor también están implicados miembros de Timon, una de las asociaciones más prestigiosas de la Comunitat Valenciana en el estudio y la conservación de los anfibios. Los Ullals de la Fontarda son un auténtico refugio de biodiversidad: se han catalogado decenas de especies de aves, entre ellas la garza cangrejera, y varios anfibios de especial interés, como el sapo de espuelas, en valenciano «gripau cavador».

El principal peligro que presenta el paraje es que se convierta en un lugar de vertidos incontrolados. Ya se han detectado algunos. De ahí la necesidad, insisten desde Valldigna Verda, de que se impliquen las instituciones, al igual que en la restauración del río Vaca.

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