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Potries lidera la inversión cultural entre las candidatas a Capital Europea de la Cultura 2031

La delegación defiende mañana su proyecto ante el Ministerio de Cultura

Un estudio de la UV desvela que el municipio destina 299,3 euros por habitante frente a los 74,1 euros de media nacional

Una de las actividades culturales celebradas en Potries, en una imagen reciente.

Una de las actividades culturales celebradas en Potries, en una imagen reciente. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

Potries vivirá mañana una jornada histórica, que quedará grabada en la memoria del municipio durante mucho tiempo. La localidad avanza en su sueño de convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031, bajo el lema "Orgull de pobles". Es el año que le corresponde a España y a Malta acoger las Capitales Europeas de la Cultura.

Si el pasado mes de junio, momento en el que anunciaron la candidatura, le hubiesen dicho al alcalde de la localidad, Sergi Vidal, que mañana iba a estar en la sede del Ministerio de Cultura, en Madrid, defendiendo su propuesta, probablemente no se lo hubiese creído. O seguramente sí, ya que el consistorio y sus cerca de 1.100 habitantes han respaldado este proyecto desde el primer momento.

"Acudimos confiados porque creemos en el proyecto que presentamos", explica el primer edil horas antes de su visita a Madrid. Los nervios también están presentes. Solo ellos saben todo el trabajo y el tiempo que han invertido en este proyecto, que esperan que se haga realidad. "Somos conscientes de que detrás hay mucho trabajo", afirma. El reto es mayúscula. Este pequeño municipio de la Safor, y único candidato de la Comunitat Valenciana, se enfrenta grandes ciudades como Burgos, Cáceres, Granada, Jerez, Las Palmas, Oviedo, Palma y Toledo.

La localidad mostrará su proyecto sobre las 15:30 h ante un tribunal formado por diez expertos europeos encargados de evaluar las candidaturas presentadas. A varios kilómetros de distancia, sus vecinos y vecinas los apoyarán, esperando con ilusión que este viernes su nombre figure entre los finalistas, de entre los cuales se elegirá la Capital Europea de la Cultura en diciembre.

La ilusión del pueblo también se comparte con la de los vecinos y vecinas de la comarca. "El pueblo está ilusionado y mucha gente de fuera del pueblo también", afirma Vidal, que añade que "representamos una realidad que quiere ser escuchada, que quiere vivir con dignidad. Y esta es una buena oportunidad para demostrarlo". La candidatura de Potries se ha concebido desde el inicio como un proyecto cultural compartido con la comarca, el territorio valenciano y otros pueblos pequeños de todo el Estado.

Pueblo pequeño

Se trata del único pueblo pequeño que se presenta a este proceso. Además, y para reforzar su candidatura, la localidad ha elaborado un estudio junto a la Universitat de València, en el que se sitúa a la localidad como el municipio con mayor gasto cultural entre todas las ciudades candidatas.

El informe, bajo el título "Análisis de la política cultural de Potries a partir de los presupuestos municipales", recoge que, entre el 2019 y el 2023, han destinado una media del 18,7 % del presupuesto municipal a cultura, con una inversión de 299,3 euros por habitante.

La cifra triplica la media española, que está en un 5,8 % del presupuesto y 74,1 euros por habitante. Según el estudio, esto significa que Potries destina tres veces más recursos a la cultura, situándose muy por encima de los estándares habituales y también del resto de ciudades candidatas.

La delegación que defenderá la candidatura contará con una participación especialmente significativa. El Consell Valencià de Cultura, órgano consultivo de la Generalitat en materia cultural, acompañará al municipio en este proceso. La historiadora del arte y miembro del Consell, Irene Ballester, formará parte de la delegación.

De hecho, el Consell Valencià de Cultura ha emitido dos informes de adhesión unánime a la candidatura, en los que destaca su singularidad, la coherencia estratégica y su contribución al reequilibrio territorial y a los derechos culturales. La candidatura cuenta igualmente con el apoyo de la Generalitat Valenciana y de la Diputación de Valencia, así como con el respaldo de asociaciones profesionales del sector cultural y de las cinco universidades públicas valencianas. El proceso para convertirse en Capital Cultural se inicia con seis años de antelación. La designación formal tiene lugar cuatro años antes del año en que recae el título.

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