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Ròtova recupera el antiguo cine Cervantes tras invertir más de un millón de euros

La sala se convertirá en un espacio de dinamización cultural

La presentación será este sábado a cargo de los arquitectos que han dirigido los trabajos, Esther Sánchez y Vicent Calabuig

Aspecto del interior del cine tras su rehabilitación.

Aspecto del interior del cine tras su rehabilitación. / Levante-EMV

Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

Ròtova ha recuperado el antiguo cine Cervantes, después de un largo proceso que ha durado cuatro años, entre conseguir financiación y abordar la rehabilitación integral. El cine acogerá este sábado, 21 de marzo, a las 18 h, la presentación de los trabajos de restauración, que se han llevado a cabo bajo la dirección de Esther Sánchez y Vicent Calabuig. El proyecto fue redactado por la arquitecta especialista en patrimonio Inés Esteve. Este acto cultural, que servirá para reinaugurarlo, forma parte del ciclo de actividades del Aula Municipal d’Història i Patrimoni Cultural de Ròtova.

La actuación recupera un elemento patrimonial de la primera mitad del siglo XX que había quedado en desuso por su mal estado de conservación. Con ello se recupera uno de los edificios emblemáticos que permanece en la memoria de todo el pueblo, respetando sus espacios y componentes originales, como por ejemplo: la pantalla, las butacas, las decoraciones, pero adaptado a las condiciones técnicas del siglo XXI, con el fin de ofrecer una experiencia única dentro de un edificio histórico.

La rehabilitación se ha llevado a cabo con una doble finalidad: recuperar el edificio histórico y mejorar su eficiencia energética. En este sentido el proyecto respeta de manera rigurosa el espacio interior con su configuración y decoración original, para ser donde se concentra la mayor parte del valor cultural e histórico del edificio, y utiliza su envolvente exterior (fachadas, cubierta y pavimento) para implementar toda una serie de aislamientos, que junto con la renovación completa del sistema de climatización e iluminación, hacen del cine un espacio sostenible.

El exterior del cine carecía de cualquier valor material o ambiental, por lo cual, la rehabilitación ha resignificado la imagen exterior para que sea un referente de interés para el pueblo.

Además está situado en el entorno de protección del Bien de Interés Cultural del Palau dels Comtes. Será un equipamiento cultural contemporáneo muy necesaria para el pueblo, para llevar a cabo conciertos, actas, actuaciones teatrales, proyecciones, etc., y permitir, al mismo tiempo, que las nuevas generaciones conozcan de primera mano las experiencias que los mayores contaban sobre el cine.

Se trata del final de un largo proceso después de que el inmueble tuvo que cerrar las puertas por su deterioro, hace más de 10 años.

Satisfacción del alcalde

El alcalde, Jordi Puig, señaló que la recuperación del cine "como un espacio emblemático, querido y con un valor histórico era una actuación muy necesaria y esperada para el municipio, puesto que nos permitirá potenciar la vida cultural y social del pueblo”.

El alcalde agradece a toda la gente que lo ha hecho posible: "A todas las personas que lo han vivido, pero también los que lo han reivindicado en épocas más difíciles, y a los equipos de gobierno, junto a técnicos y asociaciones, que han impulsado la restauración".

La presentación del sábado es la segunda actividad Aula Municipal d’Història i Patrimoni Cultural de Ròtova, un calendario de sesiones en forma de conferencias y visitas guiadas protagonizadas por especialistas en la materia que trazan un itinerario formativo de carácter anual, asesoradas por el historiador Jesús E. Alonso. La iniciativa plantea, además, la creación de un voluntariado cultural, promover estudios locales y, en definitiva, fomentar un desarrollo local a través de la cultura, el patrimonio cultural y la educación.

Historia del cine de Ròtova

El cine es una infraestructura cultural de la primera mitad del siglo XX, que contaba originariamente con una nave cubierta y un espacio de verano, al aire libre; un vestíbulo al cual se accedía por la calle Major, donde se situaban las taquillas; un segundo vestíbulo, donde había la entrada del cine cubierto actual y una primera planta, a través de la cual se accedía en la cámara de proyección. Actualmente solo se conserva el cine cubierto; el resto fue derribado para abrir la actual calle del Cine y el paseo 9 d'Octubre, en 2003.

El denominado cine Cervantes, con capacidad para 220 espectadores, se edificó en sustitución de un local anterior donde se hacían las proyecciones, hasta el año 1940 en el local del molino de Vicent Fayos (en la actual Avenida Jaume I, n.º 10), y era uno de los incentivos de la juventud y la población en general, ya a finales de los años 40 del pasado siglo.

El mayor interés del edificio se encuentra en el interior, con la configuración del patio de butacas de madera y la pantalla. Más allá de su valor material, se trata de un edificio emblemático y muy significativo para los vecinos. La edificación es casi diáfana, acotada por muros de piedra y cal casi ciegos y cubierta por seis encaballadas de hierro reblonado que conforman las vertientes inclinadas a cada lado.

Al entrar al cine desde la calle se traspasa el vestíbulo previo y se adentraba directamente en el patio de butacas, que descendía en pendiente hasta el escenario de madera, que se elevaba sobre una estructura de caballetes contra la pantalla curva de baldosa lucida donde se proyectaban las películas.

El piso es de cemento, y su sobriedad contrasta con las decoraciones textiles y de escayola que revisten los menajes verticales y que enmarcan la pantalla. El techo es continuo de escayola, y presenta plafones texturados que mejoran la reverberación de la sala.

Su estilo ofrece unas pocas muestras de decoración de carácter clásico y "dèco", característicos de los cines de la época, creando un espacio unitario y sofisticado para el momento; unos rasgos que se conservan ambientalmente en la rehabilitación del espacio.

El cine tuvo una primera remodelación con la introducción del "cinestyl", que consistió en la instalación de una pantalla más ancha y curva, tal como requería el nuevo sistema de proyección. En esta primera remodelación se debió de renivelar el suelo del local, como han mostrado las excavaciones, y se construyó la actual pantalla, quedando fosilizada tras la anterior.

Se conserva el proyector

Se ha conservado, también, la máquina de proyección. Durante los trabajos de obra, también se han encontrado muestras de antiguas pinturas ocultas bajo las actuales, las cuales evidencian sucesivas renovaciones del cromatismo interior del cine. La rehabilitación ha definido la recuperación de la decoración y colores originales, mucho más concordantes con el espacio y y el lenguaje arquitectónico del cine.

La rehabilitación del cine ha adoptado como criterio fundamental la recuperación y restauración de los elementos ornamentales, revestimientos y cromatismo original, conservando la pantalla y un patio de butacas con el mobiliario de madera originario. La actuación plantea una propuesta cromática clara y el uso de materiales propios acordes con el inmueble original, fruto de un proceso donde la arqueología y la lectura estratigráfica han sido rigurosas.

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