José Antonio Hernández: "El cambio climático puede agravar la intrusión marina en el parque natural"
El director-conservador del parque natural del marjal de Pego-Oliva, José Antonio Hernández, analiza en esta entrevista el estado actual del humedal y sus retos

José Antonio Hernández. / Levante-EMV

Desde que en 1994 el marjal de Pego-Oliva fuera protegido por la Generalitat e incluido en el Convenio Ramsar, hay que gestionar un difícil equilibrio entre todos los agentes que interactúan, especialmente los agricultores. Hernández opina que esa convivencia es ahora mejor que antes. El parque, que el pasado invierno visitaron de nuevo los flamencos rosas, sigue además inmerso en el apasionante proyecto de recuperación del águila pescadora, y en este sentido en 2025 hubo una gran noticia, al regresar un ejemplar nacido en 2023 en Escocia y liberado ese mismo año en la zona. Hernández también es director del parque natural del Montgó.
El marjal de Pego-Oliva pasó de ser un posible terreno para Disneyland a protegerse por ley, hace ahora 31 años. ¿Qué opinión le merecen aquellos hechos y cómo definiría, en general, la salud actual del parque?
-Es una pregunta compleja puesto que entran variables que desde el equipo de gestión del parque natural no se pueden controlar, como por ejemplo el cambio climático, que nos conduce a una disminución de lluvias y a episodios extremos más frecuentes y virulentos, aunque aquí siempre hemos tenido eventos de este tipo, la conocida como "plenà".
Hacemos seguimiento de las especies autóctonas e invasoras con colaboración con el Servicio de Vida Silvestre y la Red Natura 2000 (el Centro del Palmar), también con voluntariado como Voluns o Pego Viu y, evidentemente, con el cuerpo de agentes medioambientales de la Conselleria de Medio Ambiente que son, entre otras cosas, los responsables de recoger periódicamente las muestras de agua para su posterior analítica y participar en los censos anuales de aves. Hemos detectado una disminución de "petxinots" o "nàiades" pero está afectando a la mayoría de zonas húmedas.
Podría concluir que la salud es buena, que puede ser mejorable, seguro que sí, y con ese objetivo planificamos mensualmente las actuaciones y las actividades. Si comparamos el estado actual del parque natural con el de décadas pasadas parece que es menos saludable, por ejemplo en relación a las aves paseriformes, que han disminuido.
Como director-conservador, ¿le resulta complicado mantener el equilibrio entre cazadores, agricultores, visitantes, empresas de turismo activo y la protección del medio natural?
-La mediación que hicieron los anteriores equipos de gestión del parque natural, y en particular el papel de mi antecesor en la dirección, Joseba Rodríguez, y el Ayuntamiento de Pego ha sido decisivas para encontrarme un parque natural donde los conflictos han menguado. Aquí por ejemplo, hay un conflicto entre los agricultores arroceros con los productores de naranjas, por las necesidades hídricas diferentes de cada tipo de cultivo. La gestión hídrica que hace la Comunidad de Regantes de Arroceros de Pego puede ocasionar un mal drenaje de la zona de las raíces de los cítricos y generar anoxia a los árboles.
Hemos mantenido conversaciones con los responsables de forma individual y también conjuntamente con los dos grupos implicados para llegar a un acuerdo. El teléfono del parque natural y el mío ,en particular, está siempre disponible. A fecha de hoy el conflicto continúa pero hay más comunicación entre ambos grupos de agricultores.
Con el Club de Cazadores de Pego la relación es fluida y muy cordial y, por ejemplo, cuando hay batidas en la época en que están los polluelos del águila pescadora no tienen inconveniente en modificar la fecha y participan en el proyecto de recuperación, o si detectan vertidos de residuos nos lo comunican. Sobre las empresas de turismo activo no tenemos ningún incidente negativo, de hecho algunas participan en actividades de educación ambiental del parque natural. En definitiva, me encontré un parque natural donde el conflicto en los diferentes intereses estaba calmado y espero dejarlo en mejores condiciones sociales.
¿Se puede dar por finalizada la sequía, o escasez hídrica, de los últimos años?
-Esta cuestión tendría que responderla la Aemet, que es el organismo oficial que tiene las competencias. Si la pregunta va en el sentido de cómo afrontamos el problema de la sequía de final del año 2023 y en 2024 la respuesta es que fue complicado, porque desde fines de 2023 hasta las lluvias del otoño de 2024 la pluviometría se acercó a la desértica.
Entonces abordamos el nivel hídrico del río Bullent, manteniendo el caudal ecológico y abasteciendo a la Zona de Especial Protección, y gestionando las compuertas de “la parà de Sant Pere” del Bullent, situadas entre Oliva y Pego.
Al margen de ese periodo en el verano el nivel freático del acuífero, que alimenta el río Bullent, desciende y por tanto su caudal, por lo que tenemos que hacer una gestión activa del río con mucho cuidado, porque se inicia el cultivo del arroz y por tanto la inundación de los campos que se nutren de estas aguas y así hacer compatibles la conservación con la agricultura, cosa creo que estamos consiguiendo.
¿Tiene cifras de visitantes en 2025?
-En 2025 se registró una notable participación por parte de la ciudadanía. Recibimos 1.566 visitas procedentes de centros educativos y entidades públicas. Además, por las actividades planificadas para el público general, que ofrecemos los fines de semana pasaron 487 personas, una cifra que incluye el fin de semana de celebración del 30 cumpleaños del parque natural, para el cual se organizaron unas jornadas divulgativas especiales. Pero el número de visitantes es considerablemente mayor, porque sólo contamos las visitas concertadas o autorizadas. Siempre ponemos en valor el elemento clave e indispensable de este espacio natural: el agua, que suele ser el eje central de nuestros mensajes y actividades, tanto por su importancia ecológica como por su papel fundamental para la vida y el bienestar humano.
¿Cómo va el proyecto de reintroducción del águila pescadora?
-Se inició en 2019 pero las actuaciones previas son anteriores. Detrás hay un equipo comprometido que ha trabajado duro para hacer viable este proyecto emblemático. Además de la administración autonómica participan los ayuntamientos de Pego, Oliva, Dénia y Xàbia, y está abierto a otras organizaciones como la Fundación Iberdrola, Fundación Migres, la Roy Dennis Wildlife Foundation (que selecciona y gestiona los polluelos procedentes de Escocia), Cofradía de Pescadores de Dénia, Club de Cazadores de Pego y voluntariado, entre otros. La Roy Dennis Wildlife Foundation suministra 12 polluelos anuales que llegan al parque natural la segunda semana de julio y empiezan la migración de finales de agosto a principios de septiembre.
En 2025 tuvimos una gran noticia, puesto que por primera vez desde que empezó el proyecto regresó un ejemplar después de su migración, se trata de un macho nacido en 2023 en Escocia y liberado ese mismo año al parque natural. El ave fue localizada en el marjal de la Safor, muy cerca de donde fue liberada, y a los pocos días ya se divisó por el marjal de Pego-Oliva. El equipo de educación ambiental elabora el boletín “Crónicas de la Pescadora”, disponible en la web, en el que se hace un seguimiento de este proyecto. Todavía es pronto para valorar sus resultados.
En 2024 llegaron flamencos rosas. ¿Se han visto en 2025?
-No es una presencia excepcional, suelen visitarnos en invierno cuando los campos de arroz después de la cosecha se vuelven a inundar por la avifauna invernante. En el censo de invernantes de enero de 2026 había una población de aproximadamente 500 flamencos. Los campos de arroz inundados en invierno son atractivos para la avifauna, porque mucha fauna invertebrada se alimenta de los granos caídos en el proceso de la recogida del arroz.
¿Cómo va el proceso de concentración parcelaria?
-Ya tiene una evaluación de impacto ambiental favorable y el siguiente paso es que a partir del mes de octubre de 2026 se presente la distribución de las parcelas a los propietarios y se haga su entrega. Después vendrá la redacción del proyecto que contempla la concentración parcelaria que no son únicamente agronómicos.
¿Cuáles son las principales amenazas del marjal Pego-Oliva?
-El principal problema es la intrusión marina. Tenemos dos "ullals" o afloramientos de agua, cuyos nombres ya lo dicen todo: el Salinar en Pego y la Font Salada, en Oliva. El cambio climático prevé una disminución de las precipitaciones totales y episodios extraordinarios de lluvia que desgraciadamente pueden reducir la recarga de los acuíferos que nutren al parque natural. En verano el nivel freático disminuye y complica los usos. Y tampoco debemos olvidar la proliferación de especies exóticas e invasoras que son difícil de erradicar.
¿Tienen problemas de contaminación o de vertidos líquidos en el parque natural?
-No tenemos constancia. Con una periodicidad bimensual los agentes medioambientales toman muestras de las propiedades físicas y químicas del agua del marjal y están en el rango previsto. Sí que hay casos de vertederos incontrolados, y cuando los detectamos lo notificamos a los ayuntamientos.
¿Qué le parece las medidas restrictivas que aplicó el Ayuntamiento de Oliva en la Font Salada el verano pasado? ¿Se debería incidir más de cara al año que viene?
-Se tomaron a iniciativa de Oliva pero consensuadas y por tanto apoyadas por el parque natural. Es uno de los lugares más visitados del parque natural, por lo que ordenar el uso de este enclave va en beneficio, en primer lugar, del “ullal” y después de los visitantes. En épocas de mayor afluencia, fin de semana y verano, los vehículos aparcaban en zonas que limitaban el acceso de los vehículos de emergencia. Evaluaremos estas medidas para mantenerlas o ampliarlas, pero siempre en coordinación con los ayuntamientos.
¿Cumplen la ley las compañías eléctricas para corregir los postes y evitar que se electrocuten aves rapaces? Un reciente informe de la asociación Adensva apuntaba a que sólo el 25% de las torres del parque están protegidas.
-Desconozco el informe de Adensva pero como he dicho en la cuestión planteada en lo referente al águila pescadora, antes de iniciar el proyecto de reintroducción se hicieron correcciones sobre torres y tendidos eléctricos que atraviesan el parque natural.
También añade a sus competencias el parque del Montgó. ¿Qué particularidades tiene, a diferencia del marjal?
-Son dos espacios naturales protegidos totalmente distintos, uno es una zona húmeda y por tanto el hábitat y las especies son muy diferentes y el otro es forestal. En la gestión que llamamos preventiva, hacer informes para evitar que actuaciones y actividades afecten negativamente, no hay diferencia en sí, únicamente en las temáticas de los mencionados informes. Pero sí en la gestión activa. Una mala gestión hídrica en Pego-Oliva puede originar un daño rápido en los ecosistemas del marjal, mientras que la respuesta de los ecosistemas forestales en el Montgó es más lenta.
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