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Gandia lanza un SOS para exhumar a 40 fusilados enterrados bajo 220 nichos: “Los descendientes fallecen y cada vez será más difícil identificarlos”

El ayuntamiento busca financiación para derribar el bloque situado sobre la fosa y trasladar los cuerpos a un nuevo pabellón:

Restos de uno de los fusilados hallados durante una campaña de exhumación, en una imagen de archivo.

Restos de uno de los fusilados hallados durante una campaña de exhumación, en una imagen de archivo. / Àlex Oltra

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

La presidenta de la Associació de Víctimes del Franquisme de Gandia, Núria Martín, impulsó en 2018, junto a otras mujeres, la creación de esta entidad con el objetivo de localizar la fosa documentada en la ciudad y recuperar a aquellos vecinos de la comarca silenciados durante más de 80 años. Cinco años después, en 2023, el equipo de Arqueoantro halló los primeros restos humanos con evidentes signos de violencia, incluido el tiro de gracia. Según los estudios y testimonios familiares, la fosa podría albergar 62 cuerpos.

En total, se exhumaron 24 cuerpos para iniciar el proceso de identificación. Los restos aún no han sido entregados a sus familiares, aunque se espera que los resultados de las pruebas de ADN —en caso de coincidencia— lleguen en las próximas semanas.

El proceso resulta todavía más complejo para las familias de las cerca de 40 personas restantes, cuyos restos permanecen en el lugar. El ayuntamiento y la asociación se encontraron con el inconveniente de que sobre la fosa se levanta uno de los grandes bloques de nichos del cementerio. Para poder continuar con la exhumación, el consistorio deberá derribar este bloque y trasladar los restos a un nuevo pabellón que aún no está construido.

El problema técnico se convierte, además, en un desafío económico, ya que la inversión se sitúa en un mínimo de 400.000 euros. El tiempo corre y, lamentablemente, los descendientes directos fallecen sin poder recuperar los restos de sus familiares fusilados. “Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestras manos, pero esto va para largo. Es triste porque hay familiares que están muriendo y esto dificulta la identificación”, lamenta la concejala de Patrimonio Histórico y Memoria Democrática de Gandia, Alicia Izquierdo. Añade: “La mayoría de los descendientes son nietos, por lo que, junto al estado de los restos hallados, se está dificultando la identificación”.

En caso de que los restos no puedan identificarse mediante las pruebas de ADN, los huesos se depositarán en el Ayuntamiento, que, según explica, “buscará otras vías para poder reunirlos con sus familiares”.

La directora general de Atención a las Víctimas del Ministerio de Memoria Democrática, Zoraida Hijosa, se comprometió el pasado mes de noviembre, durante su visita al cementerio de Gandia, a ayudar técnica y económicamente a la ciudad en este proceso. “Agradecemos el compromiso, pero ahora el principal problema es la construcción de los nuevos nichos, que debería asumir el ayuntamiento. Existe una gran voluntad e intentamos rascar cualquier modificación de crédito o partida, pero es complicado”, reconoce Izquierdo, quien insiste en que “si hubiese dinero, todo avanzaría más rápido”.

“Es delicado por partida doble”

El derribo afectaba en un primer momento a 90 nichos, pero un posterior estudio técnico alertó del riesgo de derrumbe del resto del bloque, por lo que finalmente deberán trasladarse 220 cuerpos.

Pese a las dificultades, la concejala recalca la voluntad del consistorio y reivindica que “se trata de un tema delicado por partida doble, ya que hay que tener en cuenta no solo a las familias de los fusilados, sino también al entorno de los cuerpos que deben ser trasladados a otro espacio”. No obstante, añade que “no es incompatible una situación con la otra”.

Tras la exhumación de los cuerpos, Gandia —como ha solicitado la asociación en varias ocasiones— llevará a cabo la reurbanización del espacio y construirá una plaza con un memorial que recuerde a las víctimas del franquismo en el mismo lugar en el que fueron ejecutadas entre 1939 y 1940.

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