Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las excavaciones sitúan la presencia íbera en La Sort de Ròtova 3.000 años atrás

La campaña concluye con el hallazgo de un taller de herrería con hornos y restos de hierro

El equipo encuentra una nueva estancia de la ‘mansio’

Los arqueólogos durante la campaña de excavación en La Sort de Ròtova.

Los arqueólogos durante la campaña de excavación en La Sort de Ròtova. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

La campaña de excavaciones arqueológicas en La Sort de Ròtova, ubicada junto al polígono industrial, ha concluido con los resultados esperados e, incluso, mejores de los que preveía el equipo de arqueología. "Se han cumplidos los objetivos previstos. Estamos muy contentos con los resultados", señala el catedrático de Arqueología de la Universidad de Alicante, Ignasi Grau Mira, que ha trabajado durante las últimas semanas, junto a Pere Roselló, Felipe Poquet y Salvador Cloquell, en esta campaña que ha contado con la colaboración de estudiantes del Grado de Historia, del Máster de Arqueología y de doctorado de la Universidad de Alicante.

Estos trabajos no solo pretendían profundizar en el conocimiento de este complejo romano que, como se descubrió el año pasado, funcionó como una 'mansio', es decir, una especie de venta o posada del Imperio romano integrada en la red de comunicaciones que conectaba Dianium (Dénia) con Saetabis (Xàtiva), sino también investigar cómo era la vida en el medio rural durante la época ibérica, hace unos 2.200 años.

Sin embargo, los resultados de la campaña han ido más allá de lo previsto. El equipo arqueológico ha constatado que la ocupación del enclave es anterior a lo que se pensaba inicialmente, ya que los íberos podrían haber estado asentados en este espacio hace cerca de 3.000 años. “Es más antiguo de lo que sospechábamos en un primer momento”, explica Grau Mira.

Durante el proceso de excavación, los arqueólogos han descubierto dos estancias de carácter residencial y, además, han hallado un pequeño taller de herrería de época ibérica, con hornos y restos de hierro. Estos materiales, en palabras del director de la excavación, permitirán conocer con precisión en qué momento estuvo en uso ese lugar. Esta pequeña forja, donde, según el experto, "el herrero podría trabajar de manera artesanal” es un hallazgo sorprendente, ya que "no se habían documentado forjas de estas características en las comarcas centrales, por lo que se sabe muy poco. Este material ibérico nos va a permitir datar con mucha precisión".

Estancias romanas

Más allá de los hallazgos en torno a la época ibérica, las excavaciones también han sacado a la luz nuevas estancias romanas. En una de ellas se ha encontrado material de almacenaje, por lo que "podría ser una cocina para dar servicio a la 'mansio'". Cabe recordar que hasta el año pasado se creía que este espacio era una villa, pero los últimos trabajos sacaron a la luz que se trataba de una infraestructura pública destinada a la acogida de viajeros, correos y funcionarios que circulaban por la red viaria del imperio.

Tras esta primera fase intensiva de trabajo en el yacimiento, que finaliza hoy, la siguiente etapa se traslada a los laboratorios. Los materiales recogidos permitirán conocer cómo era la dieta de estos residentes o el tipo de cultivo. En sus palabras, "queremos conocer cuáles eran sus condiciones de vida, ya que se sabe muy poco sobre la vida en el campo y este yacimiento puede aportar pistas”.

Esta campaña cuenta con la autorización de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, la colaboración del Ayuntamiento de Rótova y se inscribe en las investigaciones desarrolladas por el Instituto de Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH) de la Universidad de Alicante, en el marco de proyectos nacionales de investigación sobre el mundo agrario antiguo (PID).

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents