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Una familia de Oliva descubre que tenía un antepasado miliciano

El joven Joaquín Llin Roig combatió con el bando republicano y se exilió a Francia, donde fue recluido en un campo de concentración y murió de tifus en 1939

Las autoridades francesas nunca comunicaron su fallecimiento a los familiares

Documentación de Joaquín Llin Roig que se encontró en la urna de Septfonds.

Documentación de Joaquín Llin Roig que se encontró en la urna de Septfonds. / "En Portada", TVE.

Josep Camacho

Josep Camacho

Al menos tres generaciones recientes de una familia de Oliva no sabía que tenían entre sus miembros a un antepasado, al que, como a muchos españoles, le sorprendió la Guerra Civil. En su caso tenía 21 años cuando la República le llamó a filas, tras el Golpe de Estado de 1936. Ningún familiar le volvió a ver. Ni siquiera recibieron la noticia oficial de su muerte.

Ese joven fue Joaquín Llin Roig, hijo de José Llin Sempere y de Vicenta Roig Ferri. Nacido en el número 14 de la calle Sant Pere. Cuando, tras la Batalla del Ebro, la Guerra Civil ya estaba prácticamente perdida para el bando republicano, en 1939 se exilió hacia la frontera francesa, como miles de refugiados españoles. Hasta enero de ese año Francia no permitió que entraran los soldados. Pero lo que encontraron en la república vecina distaba mucho de lo que imaginaron.

Junto a otro grupo de soldados españoles, todos jóvenes (de 17 a 48 años), Joaquín fue recluido en el campo de concentración de Judes, en Septfonds, al sur del país. Era un barrizal desangelado con alambradas donde ellos mismos tuvieron que hacerse sus barracones, de tres paredes, en vez de cuatro, para facilitar el control de los gendarmes. Tras numerosas penalidades falleció el 28 de marzo de 1939 como consecuencia del tifus contraído durante su reclusión.

El historiador Joan R. Morell y familiares de Joaquín Llin tras la proyección del martes.

El historiador Joan R. Morell y familiares de Joaquín Llin tras la proyección del martes. / Levante-EMV

Su historia permaneció desconocida para la familia durante casi 90 años hasta que, en octubre de 2024, una periodista de TVE, Fátima Hernández, se puso en contacto con ellos. Estaba preparando el documental "Los 42 de Septfonds", que emitió el programa "En Portada".

Ese mismo documental se proyectó este martes en la biblioteca de l'Envic, con presencia de varios miembros de la familia Llin. El acto estuvo organizado en el marco del VIII Cicle Fem Memòria a Oliva, dedicado a la memoria democrática.

El programa desveló el caso de 42 soldados republicanos españoles que murieron en el campo de concentración de Septfonds, entre ellos Joaquín Llin Roig. Su historia personal se conoció a raíz de una obra en el desván del ayuntamiento de Septfonds. Ese trabajo destapó una vieja urna de madera que alguien había colocado allí probablemente en los años 40. Contenía sobres con nombres y pertenencias de estos soldados españoles.

En el ayuntamiento francés le pidieron al profesor de historia Philippe Guillén, hijo de un exiliado español, que hiciera el inventario de los objetos encontrados en esa urna. En 2020 Guillén publicó un cómic titulado "Un Republicano español: muerto a los 20 años", con el fin de divulgar esas historias.

Esa colección se conserva íntegra en el Archivo Departamental de Montauban. Hay también objetos como hojillas de afeitar, una lata con colillas, navajas o hasta una barra de labios que una joven dio como recuerdo a su novio cuando marchó al frente.

El programa "En Portada", tras abordar el asunto de la urna, se puso en contacto con el historiador de Oliva Joan R. Morell, que ayudó a localizar a sus descendientes. La clave fue descubrir un error de transcripción de su apellido, pues en Francia lo anotaron como Lui, cuando realmente era Llin.

Grabación del documental para TVE.

Grabación del documental para TVE. / Levante-EMV

Tras salir a la luz el caso los familiares dirigieron sus miradas a las sobrinas-nietas de Joaquín, Remedios y Vicenta, que actualmente tienen 89 y 84 años. "¿Teníamos un antepasado que murió en la guerra?", les preguntaron, sorprendidos.

Ellas sí se acordaban de él, pero muy vagamente, ya que cuando Joaquín se marchó Remedios tenía solo dos años y Vicenta aún no había nacido. Años más tarde el silencio por miedo a represalias que imperó en tantas familias, sumado al dolor de los padres por la pérdida, el fallecimiento de sus contemporáneos y el nulo trato personal hizo que la historia de Joaquín se fuera desdibujando.

Acto de homenaje el pasado 14 de marzo y a la derecha tumba de Joaquín, en primer término.

Acto de homenaje el pasado 14 de marzo y a la derecha tumba de Joaquín, en primer término. / Levante-EMV

De él decían que era guapo, moderno, trabajaba en una tienda de ropa, llevaba una moto y se había comprado uno de los primeros gramófonos de Oliva. Además, entre los objetos encontrados había la fotografía de una novia que tuvo, a la que la familia le gustaría también localizar y una romántica carta de amor de ella.

En Septfonds hay un "Cementerio de Españoles" con las tumbas de 81 soldados republicanos. Los 42 de los que se encontraron estos objetos y documentos están enterrados allí. Después se colocó un memorial.

Víctima del franquismo

Desde la emisión del documental hasta hoy ha habido algunas novedades. La principal es que ha sido reconocido como víctima del franquismo, e inscrito en el Registro y Censo Estatal de Víctimas de la Guerra y la Dictadura, en virtud de la Ley 20 /2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática.

Ese documento se leyó públicamente el pasado 14 de marzo en Septfonds, en un acto conmemorativo de homenaje a los exiliados españoles celebrado en el citado cementerio. Los familiares de Oliva todavía no han viajado a Francia, pero no lo descartan hacerlo en un futuro.

Por otra parte, Joan R. Morell prepara la publicación de la historia de Joaquín en la revista de investigación "Cabdells", de la que es director. El artículo verá la luz probablemente en otoño.

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