Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La UPV y el Club Deportivo de Pesca impulsan en el puerto de Gandia un proyecto pionero para incrementar los bancos de peces

Los pescadores deportivos constatan una preocupante disminución de capturas en los últimos años

El Campus abordará la regeneración de la bocana que además ayudará a mejorar la calidad del agua

Pescadores en la zona de la bocana del puerto donde se actuará.

Pescadores en la zona de la bocana del puerto donde se actuará. / Didac Martinez

Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

El Campus de Gandia de la UPV, a propuesta del Club Deportivo de Pesca, iniciará en breve un peculiar proyecto de restauración del ecosistema marino en el interior de la escollera norte del puerto gandiense.

Desde el club, que tiene más de 1.300 socios, habían observado que en los últimos años se había producido una disminución significativa de peces, y por tanto de capturas de sus socios, en la bocana del puerto, donde el club tiene tanto la sede como las pesqueras.

Al mismo tiempo los pescadores vieron que estaba desapareciendo la población de mejillones y de otros moluscos, como las tellinas o "clòtxines", y habían aumentado los erizos de mar que estaban arrasando con las algas, el alimento de los peces. Ante este panorama el club pidió ayuda al Campus de Gandia, un referente en los estudios sobre el mar y la costa.

El profesor de la UPV Miguel Rodilla propuso entonces recuperar ese hábitat marino. "Habíamos detectado que las tellinas eran abundantes en las rocas, boyas, cabos o en el faro, pero en la parte exterior del puerto, no en el interior, y eso no era por un problema de contaminación sino porque habitualmente del puerto sale más agua de la que entra, especialmente la superficial, donde se mueven las larvas de estos moluscos", explica.

Un cabo cubierto de moluscos.

Un cabo cubierto de moluscos. / UPV

Y es que a medida que las tellinas, mejillones y otros moluscos han ido desapareciendo, por extinción o porque la gente se las ha ido llevando, no ha habido una regeneración suficiente, porque además a estas larvas, que son plactónicas, les cuesta entrar por los movimientos del agua citados anteriormente.

Estos moluscos proceden de las antiguas bateas que se pusieron en Gandia en los años 50 del siglo pasado para criar mejillones, en la zona donde hoy en día está el chiringuito Playa Varadero. Las bateas desaparecieron entre los años 60 y 70, al cambiar el uso por el desguace de barcos, una actividad que era totalmente incompatible con su reproducción.

Ahora se trata de impulsar su reintroducción. Los ejemplares, pequeños, se obtendrán del exterior del puerto, donde los autores del estudio ya tienen recogidos unos 80 kilos. A partir de la semana que viene y a bordo de embarcaciones los expertos de la UPV irán colocando estratégicamente las tellinas y las algas. Los moluscos inician su ciclo reproductivo en primavera y en otoño. También es probable que haya un porcentaje que muera y no se reproduzca.

Los peces no se alimentan de estos moluscos, sino de los crustáceos y microorganismos que conviven junto a ellos, cuando estos tienen unos pocos milímetros. De ahí que se espere la abundancia de peces en el futuro. El compromiso de los autores del proyecto, que lo consideran piloto, es hacer un seguimiento en los próximos cinco años.

Calidad del agua

Pero, además de aumentar los peces, la iniciativa también tienen otro objetivo y es mejorar la calidad del agua, por lo que en el estudio también está interesada la Autoridad Portuaria de València. Y es que estos moluscos y algas son filtradores y eliminan el exceso de materia orgánica y nutrientes del medio marino. "Es un caso parecido a lo que se está haciendo en el Mar Menor de Murcia con la ostra", comenta Rodilla.

El profesor de la UPV explica que "para nosotros recuperar ecosistemas marinos es muy interesante, y también supone un aprendizaje, porque así como en el medio forestal hace más de cien años que se están haciendo en el mar apenas hay experiencias parecidas". A partir de aquí se confía en que aumenten las poblaciones de especies que ya apenas se ven, como dorada, raspallón, "mabre" y roncador.

Recubrimiento de algas.

Recubrimiento de algas. / UPV

Pero el proyecto también necesitará la colaboración de los pescadores deportivos y la ciudadanía en general. El club será muy estricto con la vigilancia. Ya ha prohibido a sus socios coger tellinas, y en el caso de que pillen a alguien la sanción será de 1 a 5 años de expulsión de la entidad, en función de la gravedad.

El presidente del club, José Antonio Estruch, señala que con este proyecto "el club refuerza su compromiso con la pesca responsable y la conservación del medio marino".

El estudio cuenta con financiación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa), al 70%, y un 30% de la Generalitat, a través de las ayudas gestionadas por el GALP de la Provincia de València. Este organismo financia iniciativas locales que contribuyen a la conservación del medio marino, la recuperación de ecosistemas degradados y el desarrollo sostenible de las zonas costeras.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents