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La comunidad educativa de Tavernes de la Valldigna alerta: un ciclo de Informática suprimido, una educadora para once alumnos en aula UECO y clases a más de 35 grados

Profesores y familias denuncian las condiciones que sufren en colegios e institutos públicos con motivo de la huelga educativa indefinida

Un grupo de profesores en la mesa informativa organizada en Tavernes de la Valldigna.

Un grupo de profesores en la mesa informativa organizada en Tavernes de la Valldigna. / Levante-EMV

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Saray Fajardo

Saray Fajardo

Tavernes de la Valldigna

El profesorado y las familias de los colegios e institutos públicos de Tavernes de la Valldigna cuentan con motivos para sumarse a la huelga educativa indefinida que comenzó el pasado lunes. Los docentes de los distintos centros de la ciudad han expuesto las situaciones que viven a diario en las aulas y que les han llevado a estas movilizaciones. Como ocurre en la mayoría de colegios de la Safor - y a nivel autonómico-, los profesores reclaman ratios menos elevadas. En sus palabras, "tenemos aulas con muchos más alumnos de los que corresponden". A ello se suman las solicitudes de nuevos alumnos, no solo para el próximo curso sino también durante este, que dificultan la enseñanza.

Otra de las principales preocupaciones es la falta de recursos humanos. Critican la insuficiencia de profesorado y la tardanza en cubrir las bajas, lo que afecta especialmente a etapas sensibles como 2 º de Bachillerato. También señalan la falta de personal especializado en atención a la diversidad, como especialistas en Pedagogía Terapéutica (PT), orientadores y educadores, lo que dificulta una educación inclusiva.

En el caso del aula UECO (Unidad Específica en Centro Ordinario), un recurso destinado a alumnado con necesidades específicas dentro de centros ordinarios, denuncian que la situación está saturada. Recuerdan que la ratio recomendada es de ocho alumnos, pero actualmente hay once matriculados, con dos solicitudes adicionales. Además, en algún centro, solo cuentan con una PT y media plaza de apoyo y una educadora para todo el grupo. En este sentido, la concejala de Educación de Tavernes, Encar Mifsud, señala que "todos los niños deben ser atendidos y disponer de su espacio y oportunidades". En sus palabras, "estos casos son los que más nos preocupan". Añade: "No se puede tener a tantos alumnos en una aula, pero nos negamos a decir que no a cualquier niño".

A estas reivindicaciones se suman quejas sobre el estado de las infraestructuras: problemas de climatización, con temperaturas que alcanzan los 35 grados en junio y septiembre y frío en invierno, falta de acondicionamiento acústico, deficiencias en el cableado que no cumple la normativa y escasez de sombra en los patios, entre otros.

En el ámbito de la Formación Profesional, denuncian la eliminación de ciclos como el Grado Superior de Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (DAM) en modalidad semipresencial en el IES Jaume II el Just, el único de estas características en un radio de 30 kilómetros, así como el riesgo de pérdida o mantenimiento insuficiente de otros ciclos formativos.

Por último, la comunidad educativa reclama un aumento de plantilla, la reposición de plazas como conserjería, la sustitución inmediata de bajas, menos burocracia, y la ejecución de planes de mejora de infraestructuras como el Pla Edificant.

En conjunto, los manifestantes resumen sus demandas en una petición general: más recursos humanos y materiales para garantizar una educación pública de calidad y recuperar su función como “ascensor social”, como consideran que lo fue en décadas anteriores.

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