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15 años del 15M: Esto opinan algunos de los protagonistas que estuvieron en las plazas de Gandia

Sílvia Pérez, Nahuel González, Xavier Ródenas, Àngela Ballester, Joan Cogollos y Cecilia López rememoran aquellos días de mayo y reflexionan sobre qué queda del movimiento

Una de las manifestaciones del 15M en Gandia, en junio de 2011.

Una de las manifestaciones del 15M en Gandia, en junio de 2011. / Levante-EMV

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Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

Este viernes, 15 de mayo, se cumplen 15 años desde que prendiera la mecha del 15M, un movimiento que se originó en la madrileña Puerta del Sol en 2011 y que se extendió rápidamente por toda España. Aquellas protestas también tuvieron su reflejo en Gandia, prácticamente a las puertas de unas elecciones municipales que en la ciudad acabó ganando el PP por mayoría absoluta, hasta 2015.

Algunos de los protagonistas del 15M en la Safor, que estuvieron en la plaza Major de Gandia, rebautizada como Plaça dels Indignats (o Indignació) aquellos días, responden hoy a preguntas formuladas por este periódico: recuerdos, anécdotas, legado. Son Sílvia Pérez, Nahuel González, Xavier Ródenas, Àngela Ballester, Joan Cogollos y Cecilia López. Algunos pasaron de las plazas a la primera línea de la política, otros permanecieron en el activismo social. En general, piensan que sigue habiendo motivos para otra "revolución" similar, que se centraría ahora en la precariedad de los jóvenes y en temas que afectan a la vivienda.

Del 15M a la huelga educativa

La bellreguardense Àngela Ballester se subió a la ola de Podemos y en 2015 llegó a ser diputada en el Congreso. Después, directora general en el gabinete del entonces conseller Rubén Martínez Dalmau. En 2020 decidió retirarse de la política. Actualmente trabaja como profesora de Historia en el IES Jaume II el Just de Tavernes de la Valldigna.

Lo recuerda "con ilusión y con cierta incredulidad, de cómo los debates se daban en las plazas y cómo éramos capaces no sólo de criticar sino de construir alternativas y poder popular". ¿Qué queda del 15M? "La convicción de que cuando queremos sí somos capaces de cambiar las cosas, de darle un buen meneo a la agenda política, de que somos capaces de ilusionarnos los unos con los otros", responde.

Marcha en defensa de la sanidad.

Marcha en defensa de la sanidad. / Àlex Ruiz

"Muchos, aunque no todos eran partidarios de esto, nos dimos cuenta de que también debíamos estar en las instituciones y creo que Podemos recogía preocupaciones de sentido común, porque perder la casa por no poder pagar la hipoteca no era un problema individual, sino colectivo, como hoy está pasando con los alquileres".

Protesta en la plaza Major de Gandia.

Protesta en la plaza Major de Gandia. / Ximo Ferri

Otro cambio ha sido, en su opinión, la menor tolerancia a la corrupción política, la llegada de la "nueva política" con su ruptura del bipartidismo, y la asunción de muchos postulados de la PAH por parte de los ayuntamientos. "Por tanto creo que el 15M sí dejó huella. Muchas personas que nos conocimos en el 15M estamos ahora reencontrándonos en las protestas por una educación pública", concluye.

Sentimiento agridulce

El ingeniero forestal Xavier Ródenas también estuvo ahí. Después fue concejal con Compromís de 2015 a 2019. Tras su paso por el ayuntamiento volvió a su faceta como consultor medioambiental. Cuenta que vivió aquellos días con un sentimiento agridulce. "Por una parte alegría por ver a tanta gente movilizada y que éramos por fin una masa crítica poderosa, pero por otra parte notaba a mucha de esa gente totalmente desorientada, perdida, y que participaba como si no hubiera habido nadie antes defendiendo todo lo que estaban proclamando".

Reconoce que le dolía esa ingenuidad, como si estuvieran descubriendo el mundo, "pero fue bonito ver a la gente en las plazas, y cómo me invitaban, por ejemplo en mi caso, a dar charlas sobre ecologismo en el parque de l’Alqueria Nova".

Asamblea en la plaza Major.

Asamblea en la plaza Major. / Levante-EMV

Valora que el 15M hiciera temblar a la clase política: "A los militantes veteranos a la izquierda del PSOE, que hasta entonces no habíamos tenido fuerza en las instituciones, nos dio más apoyos, y eso más o menos se mantiene hoy en día, era la primera vez que la izquierda alternativa gobernaba ayuntamientos como Madrid, Barcelona o València, y hoy sigue siendo decisiva en el Gobierno de España".

Pero lamenta que muchas "políticas valientes" se quedaran a medias "porque tuvimos que gobernar con el PSOE, que siempre defiende el sistema", y advierte que "hoy hay una sensación amarga por el auge de Vox y el fascismo, que ha sido la reacción a esas políticas transformadoras".

Un 15M permanente

Sílvia Pérez fue una activista destacada en la acampada que se montó en la plaza Major. De megáfono, pancarta, asamblea y acción directa. Hoy trabaja como docente de FP en la familia de Servicios a la Comunidad en un instituto de la Marina Alta.

"Las paralizaciones de los desahucios, las ocupaciones de los bancos, las manifestaciones multitudinarias, las acciones creativas a las puertas del antiguo Inem para denunciar la precariedad laboral, las protestas ante la represión a las acampadas son, sin duda, algunas de las muchas imágenes que rememoran, por mí, aquellos días de lucha", relata.

"En la plaza aprendimos a hacer política, mediante el uso de la palabra, el pensamiento crítico y el apoyo mutuo entre todas", apunta, y considera que sigue siendo necesario "un 15M permanente, a pesar de que muchas no han dejado de hacerlo, desde entonces y mucho antes, cada día de su vida".

Protesta el día del pleno de investidura del ayuntamiento.

Protesta el día del pleno de investidura del ayuntamiento. / Àlex Ruiz

Considera que Joan Cogollos fue "maestro y referente para muchas de nosotros en la escuela de la desobediencia civil pacífica, la lucha de la PAH ha sido la escuela más grande de ciudadanía, autoorganización, desobediencia, apoyo mutuo y acción que hemos heredado de aquel 15M". Piensa, no obstante, que las medidas en materia de vivienda no fueron suficientes: "Continúan desahuciando, todavía, a familias, en todo el Estado y también en nuestra comarca".

Recuperar la unidad

El gandiense Nahuel González pasó del 15M a las instituciones. Tras la "spanish revolution" fue concejal electo en las municipales de 2015 con EUPV bajo el paraguas de Compromís Més Gandia Unida, y gobernó durante dos legislaturas. En 2023 fue elegido diputado en el Congreso por Compromís-Sumar, cargo que sigue desempeñando.

"Lo recuerdo como algo muy bonito, en la plaza, el primer día, a las Escuelas Pías, decidiendo colectivamente dónde empezar a organizarnos y ocupando la plaza Major con toda la fuerza de una ciudad. Volvería al mismo lugar y con la misma gente".

Cacerolada en un banco.

Cacerolada en un banco. / Levante-EMV

González destaca que fue el final del bipartidismo y el inicio de la rendición de cuentas. "La mayor parte de la gente que lideró la plaza hoy continúa haciendo todo tipo de actividad para mejorar la vida de la gente", añade. Y va más allá: "Sin el 15M no seríamos el único país de Europa con un gobierno progresista que ha parado a la extrema derecha de forma contundente, ni tendríamos derechos en transparencia, participación y avances que a pesar de retroceder en 2023 tenemos que volver a recuperar".

Considera que se debe "recuperar la esencia de lo que pasó hace 15 años para construir espacios políticos unitarios. Y sobre todo no perder el sentido común de aquella lucha: que no estamos en manos de políticos y de banqueros, que el pueblo manda y el poder obedece".

El 15M y los migrantes

Su madre es Cecilia López, de origen argentino, una de las precursoras en Gandia en la defensa de los derechos de los migrantes, a través de la asociación, ya extinta, Papers per a Tots i Totes, hace 26 años: "La unión de las personas es necesaria para presionar a los poderes públicos, lo vemos hoy con las movilizaciones en apoyo a Palestina, el No a la Guerra, la regularización de las personas migrantes o la unión de familiares y ciudadanía ante la criminal actuación del gobierno valenciano ante la dana, entre otros. El 15M nos recordó que la unión hace la fuerza”.

De la PAH al Sindicat de l'Habitatge

El principal legado tangible y duradero del 15M en la Safor fue la Plataforma d'Afectats per la Hipoteca (PAH), que inicialmente se llamó Acampada Gandia. En los últimos años Joan Cogollos ha estado en numerosas protestas para frenar desahucios. Una de ellas le valió una multa en aplicación de la "Ley Mordaza".Sigue yendo a alguna protesta pero se jubiló de todo y recientemente ha pasado el "testigo" a los jóvenes del Sindicat de l'Habitatge de la Safor.

Últimos "indignados" antes de que se levantara la acampada.

Últimos "indignados" antes de que se levantara la acampada. / Ximo Ferri

Cogollos reconoce que "la fuerza que teníamos al principio ya no la tenemos, llegó un momento en que la gente dejó de participar en las asambleas", aunque todavía alberga esperanzas de que "vuelva a prender, en sentido metafórico, la mecha de la revolución" como pasó hace 15 años, "porque sigue habiendo muchos motivos para ello".

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