Las 12 aulas UECO de la Safor escolarizan en centros ordinarios a 98 niños con autismo y otros trastornos
La modalidad de escolarización busca su inclusión al estar en el mismo colegio o instituto que el resto de alumnos de su edad
La ratio de ocho por aula se cumple excepto en Tavernes de la Valldigna donde hay once

El aula UECO del colegio Benipeixcar, en Gandia / J.C.

Un total de 98 niños están escolarizados en la comarca de la Safor en las aulas UECO (Unidades Específicas en Centros Ordinarios), la modalidad que aplica la Conselleria de Educación para la inclusión de niños con necesidades especiales como autismo, TEDH u otros trastornos mentales, sin que por ello tengan que abandonar el colegio o su instituto más cercano. Hay 12 aulas de este tipo creadas en la Safor, y 150 orientadores o docentes.
A estas alturas del curso la conselleria está tramitando las peticiones de las familias y de los centros de cara al que viene. Algunos están en 6º de Primaria y dejarán plazas vacantes. Cada curso se abren más, en función de las necesidades que comunican los centros.
Estas aulas nacieron en 2006 de forma experimental, una década más tarde quedaron instauradas oficialmente y con los años se han ido consolidando como un recurso para lograr la inclusión de estos niños.
Es un recurso diferente al Centro de Educación Especial (CEE), que está indicado para niños con una discapacidad grave o profunda. En la Safor existe uno, el CEE Enric Valor, en Gandia.
En Infantil y Primaria están en Gandia (colegios Roís de Corella, Benipeixcar, Joan Martorell y Joan XXIII, estas dos últimas creadas el año pasado), el Real de Gandia (Nuestra Señora del Amparo), Bellreguard, Oliva (colegio Verge dels Desemparats), en Tavernes de la Valldigna en el Alfàndech y para el próximo curso se abrirá otra en el colegio de Simat de la Valldigna.
En Secundaria se localizan en Gandia (en todos los institutos, Maria Enríquez, Ausiàs March, Veles e Vents), y en el IES La Valldigna de Tavernes. Se intenta que los alumnos no estén lejos de su centro, pero en estos casos la Generalitat les paga una beca de desplazamiento.
La ratio está en 8 alumnos por aula, y en la mayoría de centros se cumple. Sólo se supera en el Alfàndech de Tavernes, donde tienen a 11. En cada una trabajan con ellos tres docentes, por turnos; de pedagogía terapéutica, una educadora y otra más de audición y lenguaje. Si la ratio se supera por cada niño de más la ley obliga a contratar a media jornada a otro docente más, y así sucesivamente.
El CEIP Benipeixcar, de Gandia, lleva casi veinte años aplicando esta modalidad de escolarización. La directora, Inma Muñoz, explica que el aula "está plenamente integrada en el centro, tanto los que están en UECO como el resto se conocen desde pequeños y la convivencia diaria entre el alumnado ha favorecido una cultura de inclusión, que ya forma parte de la identidad de nuestro centro".
No es solo un espacio físico. Los niños participan de todas las actividades comunes que programa el colegio. También organizan otras de concienciación para que los que no están en UECO entiendan cómo ven el mundo y cómo se comunican los primeros. “Cuando están juntos les ayudan, se implican con ellos sin necesidad de que el maestro se lo pida”, añade Muñoz.
Algunos niños han llegado a Secundaria y a la FP, y en el centro han tenido casos de exalumnos que pasaron por el instituto y han vuelto a su colegio para hacer prácticas, por ejemplo en la empresa del comedor. “Ellos sienten que forman parte de la comunidad educativa y eso también nos enorgullece mucho”, apunta Muñoz.
La directora coincide en que “cuantos más recursos se destinen mejor”, pero a la vez señala que los profesionales “se dejan la piel cada día, porque tanto padres como maestros queremos que los alumnos mejoren sus competencias en todos los aspectos”.
La maestra Arantxa Escolano lleva los últimos tres cursos en el colegio. Pasó antes por el CEE Enric Valor. “Este es un trabajo muy voluntarioso, son niños que están afectados en su autonomía y en sus conducta, y a veces se producen situaciones complicadas”, reconoce, y añade que “hacer equipo entre los tres docentes es fundamental”.
Tiene claro que “cada niño con trastorno de espectro autista es diferente”, y la atención por tanto debe ser individualizada. Considera que la parte más gratificante es "cuando notas la evolución en autonomía y comunicación, que son los pilares más importantes para trabajar con ellos”.
Javier Romero es el coordinador territorial para la Safor y la Vall d'Albaida de la Unidad Especializada de Orientación Educativa, el organismo de la Generalitat que supervisa estas aulas. Tiene oficina en las instalaciones municipales del Mercat d'Abastos, en el polígono Alcodar. Su teléfono móvil no para: es la persona de referencia para los orientadores, que le llaman ante cualquier consulta o problema. "El objetivo ante todo es la inclusión", remarca.
"Hemos tenido casos de niños que han llegado a la universidad, y muchos, los que tienen una discapacidad moderada, han cursado un FP de grado medio o superior", apunta Romero.
Explica que, a diferencia de hace unos años, los profesores ahora se escogen en comisión de servicios, y son muy vocacionales. "Ya no hay tantos interinos como antes y se procura que sea una plantilla estable que no cambie cada curso. Se busca que estén motivados, se forman en el Cefire y su salario es el mismo que el resto de maestros", precisa.
En las áreas de conocimiento van a la par que el resto de alumnos de su edad, aunque el nivel es lógicamente, diferente. En el tiempo del recreo, que se considera lectivo, también están acompañados por docentes, con el objetivo de que aprendan habilidades sociales. Con los juegos también se procura que haya un aprendizaje cooperativo.

David Martínez con su madre, Joana Navas. / Levante-EMV
Joana Navas es madre de David Martínez, el joven con autismo de Gandia que desde pequeño decidió visibilizar su síndrome, incluso en redes sociales, y participar activamente en el Consell de la Infància. "Aunque te lo ofrecen siempre me negué a que David fuera a un CEE, he preferido que actuara por imitación, como hacen otros chicos de su edad", señala.
Ahora David va a 3º de la ESO en un aula UECO de un instituto de Gandia, aunque Joana opina que "debería estar todo el día en ordinaria". Comenta que "no por abrir más aulas hay más inclusión, hay que destinar más recursos y formación para los docentes".
Por su parte, David grabó un vídeo en sus redes sociales en el que opina que las Aulas Ueco son "trasteros para la educación". Javier Romero discrepa: "En absoluto, la ley marca que deben estar en un espacio digno, y a ser posible contiguo al aula ordinaria".
Joana lamenta que no en todas las asignaturas van a la par, especialmente en las troncales. Y concluye con una reflexión: "Cada vez más niños con autismo, si no le dan apoyos reales los dejan aparcados y sin opciones de llegar a lo que quieren ser en la vida".
Reivindicaciones
Con motivo de la huelga educativa se ha abordado la situación de estas aulas en las negociaciones con la conselleria. La representante del STEPV en la Safor Amparo Vercher señala que la ratio de ocho niños, en general, sí se está cumpliendo en la comarca, pero apunta algunos problemas que le trasladan docentes que trabajan a diario en ellas.
"En ocasiones los maestros sufren agresiones como patadas, mordiscos, rasguños, estirones de cabellos... Entendemos las necesidades de los niños y las dificultades que tienen, pero nos gustaría que la Conselleria de Educación contemplase un plus por peligrosidad", señala, y considera que estas aulas "no pueden crearse para descongestionar los CEE". Además, considera que "hace falta más profesorado de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje para acompañarles en las aulas ordinarias porque se trata justamente de trabajar por la inclusión".
Otra reivindicación es que los refuerzos que lleguen por aumento de ratio estén adjudicados en septiembre, al inicio del curso escolar, y no durante el mismo. Y para mejorar las condiciones del profesorado piden que se les considere de especial dificultad, y por tanto en los concursos de traslados los docentes puedan tener más puntuación.
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