La tercera fase de las excavaciones en el castillo de Bairén de Gandia saca a la luz la evidencia más antigua del mijo perla en la Península Ibérica
Los trabajos, que se han desarrollado entre 2025 y 2026, han permitido recuperar murallas y una torre andalusí, además de documentar el hallazgo más antiguo conocido hasta el momento de este cereal africano datado en el siglo XI
Desde 2021, se han invertido cerca de 1,4 millones de euros

Subida al castillo de Bairén tras concluirse la tercera fase. / Saray Fajardo

Situado a poco más de un kilómetro del núcleo urbano de Gandia, el castillo de Bairén es uno de los principales testimonios del pasado andalusí de la Safor. La fortaleza, que se construyó a finales del siglo X, desempeñó un papel clave en el origen de la villa medieval de Gandia, por lo que constituye un enclave fundamental para el conocimiento de la ocupación y evolución histórica del territorio durante la época andalusí y medieval. Por ello, el parque arqueológico del castillo comprende el yacimiento medieval más relevante de la comarca y su entorno inmediato.
El Ayuntamiento de Gandia trabaja desde hace casi una década para poner en valor el castillo de Bairén, un enclave profundamente arraigado en la memoria colectiva de la ciudadanía, pero todavía poco conocido por muchos visitantes y turistas. Desde el inicio, en 2021, de la primera fase del Plan Director de Actuaciones —el instrumento que regula y planifica las intervenciones en la fortaleza— se han invertido cerca de 1,4 millones de euros, procedentes tanto del consistorio como de otras administraciones, con el objetivo de recuperar este destacado elemento patrimonial y reforzar su papel como símbolo de la identidad histórica de la ciudad.
Recientemente ha finalizado la tercera fase de este plan, que se desarrolló durante 2025 y 2026 con una inversión de 250.000 euros. Las obras se han centrado en la excavación arqueológica y la restauración del sector oriental del albacar, que ha permitido recuperar dos lienzos de muralla que dan al mar (muralla del albacar y antemuralla o barbacana) y de la antigua atalaya de Bairén. Como ha explicado la concejala de Patrimonio, Alicia Izquierdo, "este último elemento constituye el primer edificio andalusí construido en la cima de la montaña: una torre de tres plantas levantada durante la época del Califato de Córdoba". Ha añadido que "aproximadamente un siglo después de su construcción fue desmochada y reconvertida en una torre de una sola altura integrada en el nuevo recinto del albacar".
Las obras, además, han sacado a la luz el hallazgo de una vajilla completa con piezas procedentes principalmente de València y Dénia, así como una pieza de posible origen norteafricano. También se ha encontrado un conjunto de restos de alimentación dentro de la torre que incluye huesos de animales, entre los que destacan cabras, ovejas, gallinas y vacas y una amplia variedad de semillas de higo, melocotón, granada, uva o algarroba. Sin embargo, uno de los principales descubrimientos, como ha puesto en valor Izquierdo, es el hallazgo de dos semillas de mijo perla que constituyen, hasta la fecha, la evidencia más antigua de la introducción de este cereal africano en la Península Ibérica, durante el siglo XI.

Acceso al castillo de Bairén tras concluirse la tercera fase. / Saray Fajardo
Estos trabajos se suman a las dos fases, que se han llevado a cabo entre 2021 y 2025. En la primera, con una inversión aproximada de un millón de euros (250.000 euros procedentes de una subvención FEDER), se llevó a cabo la limpieza forestal de toda la superficie ocupada por el recinto superior (alcazaba) y occidental (albacar) del castillo. También se retiraron los escombros acumulados desde el abandono general de la fortaleza en el siglo XIV, un hecho que comportó que se llegaran a eliminar hasta cuatro metros de piedra y tierra acumulados contra los muros. A su vez, se consolidaron las murallas del recinto superior para garantizar su estabilidad y se llevó a cabo la adecuación de la senda de acceso y de las preinstalaciones de suministros, así como instalación de señalización, bancos y punto de información.
Por su parte, la segunda fase, con una inyección de 150.000 euros, comportó la excavación arqueológica y restauración de diversos espacios en el interior de la alcazaba, entre los que destaca el sector sur (almacenes), el sector oeste (cuerpo de guardia y acceso secundario) y el sector norte (alcoba y letrina).
"El castillo de Bairén es uno de los mejores recursos patrimoniales de los que disponemos. La ciudad tenía una deuda pendiente", ha explicado el alcalde, José Manuel Prieto, quien ha reivindicado que "las obras forman parte de esa hoja de ruta que tenemos marcada desde el gobierno, que buscaba la recuperación de este espacio que no estaba a disposición de los ciudadanos y que se encontraba en un estado patrimonial cuestionable". En sus palabras, "el castillo, declarado Bien de Interés Cultural, es el elemento fundacional de la ciudad y un elemento de prestigio".
Por su parte, la concejala de Patrimonio, Alicia Izquierdo, ha señalado que las próximas fases buscan "hacer más accesible el castillo, disponer de una zona de aparcamiento y baños públicos y construir un centro de interpretación". Recuerda que el ayuntamiento había solicitado al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana la subvención del programa del 2 % cultural destinada a este castillo, que permitiría concluir el plan.
Próximas fases
Izquierdo ha detallado las siguientes fases que se llevarán a cabo dentro del Plan Director. La cuarta, que arrancaría a finales de este año, permitirá actuar de manera intensiva sobre la muralla occidental del albacar, concretamente entre la puerta de acceso y el extremo norte de la fortaleza. Se desmontarán las estructuras impropias, es decir, las pasarelas, jardineras y jaula, que fueron instaladas, en sus palabras, "por el anterior arquitecto sin autorización patrimonial, siguiendo las instrucciones de la Dirección General de Patrimonio". Además, se excavarán y restaurarán dos tramos diferentes de esta muralla, lo que permitirá su conservación y una mayor visibilidad del monumento en el acceso a Gandia desde el norte. En sus palabras, "al tratarse del punto de acceso al castillo, esta actuación dignificará y mejorará la percepción social del parque arqueológico".
Las tres últimas fases del Plan Director del Castell de Bairén, previstas entre 2027 y 2030 y con una inversión estimada de 1,2 millones de euros, permitirán completar la recuperación del conjunto arqueológico. Las actuaciones contemplan la excavación y restauración de nuevas áreas de la alcazaba y del poblado medieval, la habilitación de itinerarios de visita y la puesta en valor de espacios hasta ahora inéditos. Con ello, el Ayuntamiento aspira a culminar la configuración del Parque Arqueológico, haciendo accesibles sus principales ámbitos y consolidando el castillo como uno de los grandes referentes patrimoniales e históricos de Gandia.
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