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La Escola Pia de Gandia cierra este sábado un ciclo: las cuatro víctimas del franquismo ya identificadas regresan con sus familias casi nueve décadas después

Las familias podrán enterrar dignamente los restos de Manuel Martín Collado, José Giner Gasent, Antonio Orengo Damiá y Manuel Castillo García

Identificación de los cuatro fusilados en el cementerio de Gandia, en una imagen reciente.

Identificación de los cuatro fusilados en el cementerio de Gandia, en una imagen reciente. / Perales Iborra

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Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

Gandia vivirá este sábado 13 de junio una jornada histórica. Será, sobre todo, un acto de dignidad, memoria, justicia y reparación. El claustro de la Escola Pia acogerá el acto de entrega de los restos de los cuatro fusilados ya identificados en las fosas del cementerio de la ciudad a sus familias, casi nueve décadas después de que el franquismo les arrebatara la vida.

Tras años de silencio, espera y búsqueda, sus seres queridos podrán recuperar algo más que los restos, ya que recuperarán nombres, historias y el derecho a una despedida que durante generaciones les fue negada.

Hace poco más de un mes y medio, el ayuntamiento informó de la identificación de cuatro de los 24 cuerpos recuperados en 2023. Manuel Martín Collado, José Giner Gasent, Antonio Orengo Damiá y Manuel Castillo García, de entre 31 y 42 años, son las primeras víctimas cuyos restos podrán ser devueltos a sus familias este sábado.

Cabe recordar que todavía queda camino, ya que aún permanecen 40 fusilados enterrados bajo 220 nichos en el cementerio de Gandia, donde se localizaron los restos de cerca de 62 personas que, según las investigaciones, fueron ejecutadas en la capital de la Safor.

"Cerrar el ciclo"

El lugar elegido para este acto tampoco es casual. La Escola Pia, antigua universidad fundada en 1546 por la Compañía de Jesús, fue transformada durante la Segunda República en un centro educativo dirigido por laicos católicos. Tras el estallido de la Guerra Civil, el edificio cambió de significado y terminó convertido en prisión.

Entre sus muros se hacinaron presos en condiciones insalubres, marcadas por la violencia y el miedo. En octubre de 1940, un intento de fuga desencadenó una dura represión, ya que el Consejo de Guerra condenó a muerte a veinte hombres, que fueron fusilados en el mismo patio mientras el resto de presos contemplaba la escena.

Núria Martín y Alícia Izquierdo, durante la presentación del acto.

Núria Martín y Alícia Izquierdo, durante la presentación del acto. / Natxo Francés

Tres de las cuatro víctimas que este sábado regresarán junto a sus familias fueron ejecutadas precisamente en este lugar.

“Han sido casi 90 años de espera y mucho trabajo. El franquismo utilizó numerosos edificios públicos como cárceles y con este acto queremos resignificar este espacio”, explica la concejala de Memoria Democrática de Gandia, Alícia Izquierdo.

La edil destaca además la carga simbólica del acto: “Es un lugar con una enorme carga emocional. Queremos cerrar el ciclo: salieron de aquí para ser asesinados y ahora regresan al mismo lugar para volver, por fin, con sus familias”.

La presidenta de la Associació de Víctimes del Franquisme de la Safor, Núria Martín, vive este momento de forma especialmente intensa: uno de los cuerpos identificados es el de su abuelo.

“Por fin podemos devolver a casa a nuestros abuelos”, afirma emocionada. Las familias, insiste, “no buscan venganza ni abrir heridas; buscan poder cerrarlas”. Y concluye con una frase que resume el significado del acto: “Entregar los restos en este lugar significa demostrar que, al final, hemos conseguido recuperar su memoria”.

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