Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El CDR La Safor denuncia las dificultades que han marcado el proceso de regularización de migrantes

La entidad, que ha acompañado a 78 personas, critica "las barreras administrativas y sociales" que continúan condicionando los derechos de estas personas

Exige más recursos para tramitar las solicitudes "porque el proceso no puede quedar encallado en el último tramo del camino"

Calle Major de Gandia.

Calle Major de Gandia. / Àlex Oltra

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

El pasado 30 de junio finalizó en España el proceso de regularización extraordinaria de migrantes, una medida histórica que ha permitido a miles de personas en situación administrativa irregular avanzar hacia el reconocimiento de sus derechos y el acceso al mercado laboral.

Sin embargo, desde el CDR La Safor han denunciado, a través de un comunicado, que el proceso "ha evidenciado las carencias estructurales que continúan afectando las personas migradas". Durante estos meses la entidad ha acompañado 78 personas, entre adultas y menores de edad "que han vivido el proceso con una gran angustia ante la falta de información, las dificultades administrativas y el miedo de quedarse fuera", señalan las mismas fuentes.

En los municipios rurales de la comarca las dificultades de movilidad y la carencia de recursos públicos próximos limitan el acceso a los trámites. "Esta realidad ha vuelto a poner de manifiesto el papel fundamental de las entidades sociales del tercer sector, que hemos sostenido gran parte de la atención directa a las personas afectadas", añaden.

A lo largo de estos meses han conocido de primera mano "historias de vulneración de derechos, invisibilidad social y explotación laboral que continúan formando parte del día a día de muchas personas migradas. Una vez más, las mujeres han sido las principales damnificadas, especialmente aquellas que trabajan en los cuidados y el servicio doméstico". apuntan.

"En muchos casos dependen completamente de las personas empleadoras para tener un techo, alimentación e ingresos, hecho que dificulta enormemente cualquier gestión administrativa para regularizar su situación", puntualizan.

A estas dificultades se han sumado numerosas trabas burocráticas. "Lejos del proceso ágil y sencillo que se prometió, muchas personas se han encontrado con requisitos prácticamente imposibles de cumplir, como certificados penales difíciles de obtener, documentos que no llegaban a tiempo o la carencia de respuesta de los consulados".

Pero las dificultades no acaban con la presentación de la documentación. Ahora se abre una nueva etapa marcada por la incertidumbre, con miles de solicitudes pendientes de resolución. Desde el CDR La Safor alertan que si no se incrementan los recursos destinados a esta fase del procedimiento se podrían reproducir los colapsos administrativos que ya se han producido en otros procesos de extranjería.

También exigen citas suficientes para la toma de huellas y la expedición de la TIE , la Tarjeta de Identificación del Extranjero, "porque la regularización no puede quedar encallada en el último tramo del camino".

Además, denuncian que este contexto "ha vuelto a abrir la puerta a personas y redes que se aprovechan de la desesperación de la gente, con cobros ilegítimos por trámites que tendrían que ser gratuitos, como la obtención de citas u otras gestiones administrativas vinculadas al proceso".

Finalmente, recuerdan que "este avance histórico no es fruto de la voluntad política de las instituciones, sino de la lucha sostenida del movimiento migrante y antirracista autoorganizado. La regularización extraordinaria ha sido posible gracias al trabajo de la plataforma Regularización Ya, a la recogida de firmas y a la movilización de miles de personas que durante años han reivindicado el reconocimiento lleno de los derechos de las personas migradas".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents