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La protectora de Oliva tiene saturado el albergue municipal: "Estamos desbordados"

La asociación Vedama advirtió de la situación hace meses al ayuntamiento

El gobierno local destinará 40.000 euros a ampliar las casetas y las obras empezarán en septiembre

En Gandia no tienen problemas de espacio y en Tavernes detectan un aumento de abandonos durante el verano

Borja Català en el refugio de Vedama en Oliva.

Borja Català en el refugio de Vedama en Oliva. / Levante-EMV

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Josep Camacho

Josep Camacho

Gandia

La protectora de animales Vedama, en Oliva tiene saturado el albergue que gestiona, situado en el Camí del Pujalet, la antigua "perrera". Estas instalaciones son municipales pero se han quedado pequeñas. Es un núcleo zoológico que solo está autorizado para perros, por tanto, no tienen gatos. Pero este verano, con cerca de los 40 perros legalmente permitidos, han llegado al límite y están desbordados.

"Esto se veía venir", se lamenta Borja Català, coordinador del albergue, quien señala a este periódico que se reunió hace unos meses con responsables municipales para advertir de lo que podría pasar, sobre todo con la llegada del verano. Català grabó el martes, casi a la desesperada, un vídeo que subió a las redes sociales de la protectora.

"Esta decisión ha sido muy difícil para nosotros, pero la salud y dignidad de los animales es nuestra prioridad, en este momento necesitamos vuestra ayuda y comprensión más que nunca, estamos evaluando de forma urgente todas las alternativas posibles para ampliar espacio y buscar recursos que nos permitan volver a acoger animales lo antes posible", relataba en la grabación mientras dos perros le hacían caricias.

El vídeo ha tenido un gran impacto, de hecho en la asociación quieren aprovechar este eco para abrir una línea de donativos y captar fondos que ayuden a la ampliación del recinto.

La situación se agrava porque entran perros con traumas o problemas de conducta que necesitan un periodo de adaptación antes de estar con otros canes. Otros recién llegados deben hacer cuarentena. Pero no hay espacios individuales o "boxes" para ellos. La mayoría de los perros está en esa fase. "Y por si fuera poco nos siguen dejando perros potencialmente peligrosos en la puerta", apunta Català. "Hay que ver de puertas para adentro qué está pasando en el refugio, no es que no queramos, es que no podemos más", añade.

El ayuntamiento mantiene un convenio anual de 35.000 euros y también les aporta un trabajador municipal, que en agosto se cogerá vacaciones. Pero aseguran desde Vedama que esto no es suficiente; el dinero no cubre todos los gastos y necesidades que hay cada día en el albergue. En Vedama tienen a otro trabajador contratado y el resto son voluntarios.

Las adopciones podrían ser una solución pero hay un índice muy bajo de las mismas, por la poca disponibilidad horaria que tienen para atender al público o hacer un estudio previo a las personas interesadas.

Ampliación prevista

En el gobierno local, asegura Català, se ha comprometido a ampliar el refugio. Así lo confirma a este periódico el concejal de Hacienda, Mario Vidal. Apunta que a mediados de este mes se decidió destinar una partida de 40.000 euros para construir más casetas mejorar las existentes y solucionar el problema de falta de espacio. Se hará una modificación de crédito y las obras empezarán en septiembre, pues el proyecto está redactado.

La competencia en Bienestar Animal la ejerce desde hace un año la propia alcaldesa, Yolanda Pastor, cuando le revocó de la misma y de la de Medio Ambiente a la concejala Maria Bertomeu, expulsada del grupo municipal a raíz del conocido como "caso de los caballos". Pastor ha convocado a los responsables de la protectora a una reunión este miércoles apara abordar la situación.

Por otra parte, en Vedama les gustaría tener una mayor colaboración por parte de la Policía Local, en el sentido de que los agentes controlen, con los lectores adecuados, aquellos animales abandonados que tienen chip, y buscar y sancionar a sus propietarios, algo que "no se está haciendo", aseguran. Y piden campañas municipales para concienciar sobre el microchip obligatorio.

Recogida de gatos

La recogida de los gatos la lleva la asociación Refugi de Gats d'Oliva, que tiene un albergue en la partida Rajolar. Su presidenta, Sonia Sebastià, explica que hay un centenar, pero sin saturación. Reconoce que los 10.000 euros de convenio municipal les vienen justitos.

"El ayuntamiento sí está pagando la esterilización, pero no el pienso", señala. Y la gustaría tener, como en Vedama, a un trabajador municipal que les ayudara, "porque apenas tenemos voluntarios". Por otra parte, la gestión de las colonias felinas es competencia de otra asociación, Gatameus.

Normalidad en Gandia y Tavernes de la Valldigna

En Gandia y Tavernes de la Valldigna la situación no es tan extrema como en Oliva. En la capital de la Safor el servicio de recogida está adjudicado a Spama Safor, y la ciudad vallera forma parte de un consorcio que gestionan las mancomunidades de la Safor, la Ribera Alta y la Ribera Baixa, con un centro de acogida en Tavernes de la Valldigna.

En Gandia la presidenta de Spama, Dora Tormo, explica que en el recinto de La Banyosa custodian actualmente a 50 perros y 130 gatos. Ahora bien, han detectado un incremento de gatos, y no se explican muy bien por qué. En junio del año pasado llegaron 25, y en junio de este año han sido 46, casi el doble. "Es probable que sean de pueblos cercanos y los estén abandonando en Gandia", sugiere Tormo. Descarta que provengan de las colonias felinas, puesto que el protocolo marca esterilizar a los felinos.

Spama ha visto cómo aumentan en Gandia las recogidas de gatos.

Spama ha visto cómo aumentan en Gandia las recogidas de gatos. / Levante-EMV

Por otra parte, en adoptaciones de perros mantienen un buen ritmo. "No nos podemos quejar, incluso ayer mismo adoptaron a un perro catalogado como 'potencialmente peligroso', que teníamos desde 2020", explica Tormo. La adopción ha cambiado mucho respecto a años anteriores, ahora, al no haber tanta saturación de animales, no se entregan tan a la ligera y los requisitos de la protectora son más exigentes.

Se estudian aspectos del solicitante como su edad, el animal más adecuado a su perfil, si tienen o no otras mascotas, en definitiva, si se van a responsabilizar del animal, que es para toda la vida.

En Tavernes de la Valldigna sí que han notado un repunte de abandonos este verano, pero la gestión del centro, abierto en octubre de 2025, sigue siendo perfectamente asumible.

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