Opinión
Gobernantes de 'playlist'
"Y lo preocupante es que Sánchez no es una excepción. En Gandia tiene a su mejor discípulo: José Manuel Prieto"

Víctor Soler / Levante-EMV
Víctor Soler
Ceuta atraviesa una emergencia migratoria sin precedentes. Una ciudad de apenas 84.000 habitantes ha recibido de golpe a cerca de 50.000 inmigrantes, una situación que ha puesto contra las cuerdas su seguridad, sus servicios públicos y la vida cotidiana de miles de ceutíes.
En un momento así, uno espera encontrar a un presidente centrado en lo que realmente importa. Compareciendo, dando explicaciones, tomando decisiones y poniéndose al frente de una crisis que afecta a España y también a Europa. Pero Pedro Sánchez decidió hacer otra cosa.
Mientras Ceuta ocupaba todas las portadas, el presidente publicaba un vídeo en TikTok recomendando su playlist del verano. Canciones de Quevedo y otros artistas. Sinceramente, hasta me da vergüenza escribirlo.
Y ese vídeo explica mucho mejor que cualquier discurso la forma de gobernar del socialismo. La propaganda por delante de la gestión. La imagen por delante de las soluciones. El marketing por delante de las prioridades.
Porque mientras Sánchez elegía canciones, en Ceuta había comerciantes que no podían abrir sus negocios, otros veían cómo saqueaban sus tiendas y miles de vecinos contemplaban con impotencia cómo su ciudad quedaba completamente desbordada. El presidente, en cambio, estaba pendiente de su comunicación.
"Todos utilizamos las redes sociales"
No se trata de criticar que un político tenga redes sociales. Todos las utilizamos. La diferencia está en saber cuándo toca hacer una cosa y cuándo toca hacer la otra.
Gobernar consiste, precisamente, en eso: en distinguir qué puede esperar y qué no. En entender que hay momentos en los que un vídeo puede esperar, pero una crisis no. Y lo preocupante es que Sánchez no es una excepción. En Gandia tiene a su mejor discípulo: José Manuel Prieto.
Mientras la Sindicatura de Comptes advierte de la grave situación financiera del Ayuntamiento; mientras el capítulo de personal se dispara un 74%; mientras la deuda se alarga hasta 2070; mientras los vecinos soportan una presión fiscal asfixiante; mientras seguimos sin pista de atletismo más de un año después... el alcalde dedica su tiempo a subir vídeos titulados "Cinco cosas sobre mí", hacerse fotos repartiendo abrazos y buscar su nombre en Google para comprobar qué se dice de él mismo. Yo, mi, me, conmigo, mi Instagram, y si eso, Gandia.
Es exactamente la misma política. La política del escaparate. Y quien acaba pagando esa forma de gobernar siempre es el ciudadano.
Porque cualquier amigo puede recomendarte una playlist para el verano. Pero un amigo no puede desplegar al Ejército, garantizar el orden, proteger las fronteras o asumir el mando cuando el país atraviesa una situación límite.
Un presidente sí. Y quizá ha llegado el momento de que Pedro Sánchez vuelva a ejercer como presidente. O que se marche. Porque España no necesita un influencer en la Moncloa. Necesita un presidente.
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