Santiago García, presidente del Centre Històric Comercial Gandia: "Ahora las vacaciones son más cortas y los turistas no tienen tiempo de comprar en nuestras tiendas"
El también propietario de un establecimiento de ropa con 63 años de historia reconoce que los veraneantes aprovechan los pocos días de ocio "para divertirse"

Salva Talens

Los comercios del centro histórico de Gandia tampoco descansan en verano, pese a que la afluencia de ciudadanos sea menor que en otras épocas del año.
La ciudad mantiene un dinamismo comercial, sobre todo en horario matinal, porque cuando el calor aprieta por la tarde no hay nada mejor que un buen chapuzón.
Un ejemplo de la vida comercial de Gandia lo representa Santiago García, "botiguer" y propietario de Confecciones Milán, un negocio familiar con 63 años de historia. García es, también, presidente del Centre Històric Comercial de Gandia.
Dice el comerciante que durante los meses de verano "nos podemos quejar. Nosotros tenemos muchos clientes que compran ropa con motivo de las fiestas de los pueblos, además de las rebajas que siempre captan clientela".
Tanto por la firma que representa como por muchos de los asociados al colectivo del centro histórico, Santiago García piensa que la fidelidad de los turistas existe, no solo de otras comarcas colindantes a la Safor, sino de otras comunidades autónomas de media España y algunos países de Europa: "Cada año suelen venir a comprar, aprovechando sus vacaciones".

Santiago García, este martes, en su comercio de Gandia / Salva Talens
Donde se nota que ha cambiado el perfil de los clientes es en el turismo de corta estancia, explica García. Antes, una familia venía a veranear a Gandia durante un mes o más y ahora como máximo están una semana o 10 días, todo ello por lo elevado que está el precio del alquiler. "El que viene pocos días, lo único que quieren es disfrutar, tomar el sol, el baño y no tienen tiempo de comprar o visitar la ciudad en la que están", destaca.
En opinión de Santiago García, los cambios de costumbres también influyen como es el caso de la venta "on line", que llegó para quedarse a raíz de la pandemia, o las grandes áreas, superficies o centros comerciales.
"Estamos en un momento complicado de la economía", afirma el dirigente de la asociación comercial. La gente dedica más sus esfuerzos al carro de la compra y a pagar el alquiler, la hipoteca o el consumo de energía o combustible, que a comprarse un traje. La gente dedica menos capacidad a las compras de ropa. Eso reduce la demanda. Todo vale más en este mundo de hoy día. "Nosotros también hemos tenido que bajar márgenes comerciales. Encontrar el equilibrio es difícil, pero lo intentamos".
Para competir con todo ello, "nosotros debemos mantener la esencia del comercio de ciudad o de pueblo. Por eso tenemos hasta terceras generaciones que vienen a comprar, antes lo hicieron los abuelos y hoy en día los nietos. Los comercios especialistas tienen ese plus", para añadir que "los centros comerciales aumentan la competencia, pero el comercio tradicional debe dar una buena relación calidad precio, prestar una buena atención y ofrecer asesoramiento, dar un servicio adicional tras la compra. Eso es lo que nos diferencia a las grandes superficies", especifica García.
García piensa que habitualmente se vende más por la mañana, aunque también tenemos lo de la cita previa, que funciona desde la pandemia. Nos acoplamos a todo. Antes se vendía más en épocas como primavera y verano, también en la campaña de Navidad, pero hoy en día hay otros estímulos comerciales importados por los extranjeros. También influye el cambio climático, el calor que hace, sobre todo".

El comerciante regenta Confecciones MIlán y es presidente del CHC Gandia / Salva Talens
El mal tiempo con lluvia o viento ayuda a tener más clientela de turistas que vienen desde la playa: "Eso es en teoría porque también eligen las grandes áreas o los cines, ya que hace mucho calor y allí tienen aire acondicionado".
Como máximo representante del Centre Històric Comercial Gandia "tenemos una buenísima relación con el ayuntamiento de Gandia y la Generalitat. Están a nuestro lado, aunque hay cuestiones mejorables, como todo en esta vida. Apoyan al pequeño comercio, pero no gobiernan solo para nosotros sino para toda la sociedad. Seguimos reivindicando las cuestiones que consideramos necesarias".
Aquí, en Gandia, "lo que pedimos son buenas vías de comunicación con la ciudad, en tren, autobús o coche, además de aparcamientos a precio asequible como estamos haciendo. Queremos que las calles están limpias y sean seguras. Estamos haciendo un esfuerzo para facilitarle al cliente a venir a Gandia, ya sea valenciano, nacional o extranjero. Nuestra tarea, la de los comerciantes, ya sabemos cuál es", concluye Santiago García.
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