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La Drova de Barx duplica su población en verano: "Aunque trabajes, esto es un oasis. Es como estar de vacaciones"

Xavi y Gloria son una pareja de Gandia que pasa estos meses en el paraje de montaña junto a sus hijas Ona y Llir

La Drova de Barx duplica su población en verano: "Aunque trabajes, esto es un oasis. Es como estar de vacaciones"

Salva Talens

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Gandia

Las calles de Barx, que se encuentra en plenas fiestas patronales, viven el bullicio característico de estos meses de verano. La alcaldesa, Esther Vidal, confirma que la localidad, así como la zona residencial de la Drova, está "a tope de veraneantes, a reventar de gente" durante los meses de julio y agosto.

La alcaldesa considera que los principales reclamos "son la tranquilidad y que se puede dormir bien porque por las noches baja la temperatura. Hay gente que me dice que se tapa todos los días".

Una gran parte de los veraneantes procede de Gandia, pero también hay un número importante de ciudadanos extranjeros: holandeses, ingleses, alemanes...que buscan en la Drova o Barx el lugar ideal para su descanso.

Si ahora puede que se duplique o, incluso, triplique la población en estos parajes de montaña, cuando llega el mes de septiembre se produce un vacío importante. Los vecinos de Gandia, Valencia u otras zonas de la Comunitat Valenciana regresan a sus lugares de origen. "Se reduce a la mitad", reconoce Esther Vidal.

La primera edil explica hasta dónde llega la pasión por veranear en Barx o la Drova: "Una mujer me decía el otro día en la piscina que sus hijos no han querido irse de viaje este año porque prefieren disfrutar aquí".

Xavi y Gloria

Xavi y Gloria forman, junto a sus hijas Ona y Llir, una familia de las muchas de Gandia que pasa el verano en la Drova, núcleo residencial del municipio de Barx.

El caso de Xavi es prácticamente de toda la vida porque la parcela es de su familia. Antes subía a veranear o a pasar días o semanas con sus padres, hermana y tios y ahora con su pareja y sus dos pequeñas.

"Mis padres veranean en la playa de Gandia y nosotros aprovechamos que tenemos esta maravilla para venirnos aquí a disfrutar", explica, y añade que "a mí siempre me ha tirado más la montaña, mucho más tranquila, más sencilla y auténtica, como más de pueblo, con gente más próxima. La playa está masificada".

Gloria veraneaba junto al mar cuando era pequeña, pero desde que está con Xavi sube a la Drova y no puede estar más satisfecha: "yo creía que era más de playa, pero ahora tengo claro que no, que soy de montaña y cada día me gusta más".

Xavi y Gloria, este viernes, en su casa de la Drova

Xavi y Gloria, este viernes, en su casa de la Drova / Salva Talens

Las niñas, Ona y Llir, han ido progresando en su amor hacia la Drova: "Al principio no estaban muy conformes, pero cada día les gusta más. Además, aquí no hay casi cobertura con lo que no están tan pegadas a las pantallas del móvil o la tablet y eso les ha hecho que aprendan a tener estima por la naturaleza. Están cada día más interesadas de la fauna y flora que nos rodea, sobre todo de las aves que pian", comenta Gloria.

Xavi corrobora las palabras de su mujer: "Antes estaban como ociosas sin saber qué hacer y ahora es un no parar. Pasean, juegan y se divierten con lo que emana de la naturaleza. No quieren bajar a Gandia para nada y a la playa tampoco han ido este verano. Este año no han tocado la arena y están tan felices. Nos resultaría insoportable pasar el verano en el piso de Gandia, sobre todo por las niñas. Es algo que ni nos planteamos".

Retrasar el regreso a Gandia

"Estamos tan bien que pensamos en retrasar la vuelta a Gandia tras el verano, al menos hasta que pase la Fira i Festes, porque en septiembre no va a cambiar el ritmo de vida, ya que las niñas van al colegio solo por la mañana. Si nos acompaña la meteorología, estaremos hasta octubre", añadiendo que "nosotros, si no tuviéramos familia, seguramente viviríamos aquí, nos encantaría"

Gloria destaca que "aunque las niñas vayan la escoleta infantil de verano y nosotros dos a trabajar, la sensación que tenemos con estar aquí es de vacaciones. Cuando llegas a aquí es como estar en un oasis, desconectas total".

Cada vez hay más familias de "nuestro perfil que eligen la misma opción que nosotros para pasar el verano, que prefieren un entorno rural más que irse a las playas, que están masificadas. Este ambiente nos permite también pasar más tiempo con nuestras hijas. Además, somos jóvenes y para nosotros subir y bajar a Gandia con los coches para ir a trabajar no supone ningún esfuerzo", apuntan los dos.

La temperatura nocturna también es un factor a tener en cuenta porque "se puede dormir bien, pero cuando hace calor la hace en todos los sitios y tenemos que tirar de ventilador", comenta Xavi.

Xavi y Gloria se relacionan con más gente de su entorno con motivo de las actividades que se organizan en la Drova, como son las fiestas, para que las niñas también estén con otros niños.

No sienten que haya demasiada gente como ellos pasando el verano en la Drova, quizás por la ubicación de las viviendas. "Sabes que las casas están llenas, pero no oyes a nadie", dicen. Que las niñas vayan a la escoleta es, más que nada, una necesidad para que "nosotros podamos ir a trabajar".

Actividad económica

Los gran cantidad de veraneantes en la Drova y Barx también implica una mayor actividad económica para estos parajes. En palabras de la alcaldesa, Esther Vidal, "los bares, restaurantes, la piscina o las tiendas notan la afluencia de gente". "También se nota esa presencia en las actividades recreativas, culturales o simplemente las cenas populares que organizamos, llegando a ser unas 400 personas en alguna de las convocatorias y la mayoría son veraneantes", destaca Vidal.

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