Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El alquiler de temporada da un respiro a los estudiantes de la UPV de Gandia con pisos por menos de 250 euros por persona

Los propietarios ofrecen apartamentos de hasta tres habitaciones para alquilar entre septiembre y junio y, en algunos casos, destinarlos al alquiler turístico durante el verano

Decenas de estudiantes en el campus de la UPV de Gandia, en una imagen de archivo.

Decenas de estudiantes en el campus de la UPV de Gandia, en una imagen de archivo. / Levante-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

Septiembre está a la vuelta de la esquina y, con él, llegan el final de las vacaciones y el inicio del nuevo curso escolar. Muchos estudiantes ultiman ya los preparativos para volver a las aulas y, entre las tareas pendientes, se encuentra en numerosos casos la búsqueda de un piso o una habitación donde alojarse cuando los estudios les obligan a desplazarse a una ciudad distinta de su lugar de residencia.

Los universitarios, como ya adelantó Levante-EMV, afrontan el curso más caro, con habitaciones que superan los 500 euros al mes por persona. Sin embargo, el escenario es bien distinto en la playa de Gandia, que durante los meses de invierno cambia a los turistas estivales por cientos de estudiantes que cursan sus estudios en el campus de la Universitat Politècnica de València.

Aunque el alquiler de habitaciones gana terreno en las principales ciudades universitarias, en Gandia todavía es posible encontrar pisos completos a precios más asequibles. «La gente tiene un concepto equivocado de la playa de Gandia en invierno. Aquí, en la zona del campus, se siguen alquilando apartamentos porque son económicos. No tiene nada que ver con las grandes ciudades», explica Oscar Ferrairó, miembro de la asociación que agrupa a las entidades inmobiliarias de la playa de Gandia.

El agente inmobiliario señala que los estudiantes pueden acceder a un piso de tres habitaciones por unos 700 euros al mes, de manera que el coste por persona se sitúa por debajo de los 250 euros. Aunque reconoce que los precios han aumentado en los últimos años, considera que «todavía son asumibles» para los universitarios.

Este tipo de alquileres están sujetos a una condición: los estudiantes deben entrar en septiembre y abandonar la vivienda en junio. «Es un alquiler de temporada, por lo que los meses de verano no pueden estar ahí, ya que los propietarios aprovechan esta segunda residencia para disfrutar del verano en la playa de Gandia o, por otra parte, la transforman en piso turístico e incrementan su coste en julio y agosto», señala Ferrairó.

Sin pagar los meses de verano

El representante de las inmobiliarias destaca que la playa de Gandia «suele estar vacía» durante los meses de invierno y que no todos los apartamentos se destinan al alquiler para estudiantes, sino principalmente aquellos situados en las proximidades del campus. En este segmento, asegura, actualmente existe «más oferta que demanda».

«Al estudiante le interesan este tipo de alquileres porque no paga los meses de verano, cuando no suele estar aquí, y, por su parte, el propietario consigue rentabilizar la vivienda durante el curso», apunta.

Uno de los inconvenientes para los estudiantes que buscan alojamiento en la playa de Gandia es poder visitar las viviendas antes de formalizar el alquiler. En muchos casos, los pisos permanecen ocupados durante los meses de verano y no quedan libres hasta que finaliza la temporada turística.

Sin embargo, como explica Ferrairó, los estudiantes suelen aprovechar «la última semana de junio y la primera de septiembre», cuando los veraneantes ya han abandonado los apartamentos. Además, en numerosas ocasiones los propietarios facilitan fotografías de la vivienda.

Los portales inmobiliarios

Aunque muchos jóvenes recurren a los portales inmobiliarios para encontrar alojamiento, el experto señala que también existe una parte que opta por acudir directamente a las agencias. «Prefieren venir porque actuamos de intermediarios y, si pasa alguna cosa, les podemos ayudar», explica.

En uno de los principales portales inmobiliarios, a pocos días del inicio del curso, pueden encontrarse alrededor de una veintena de ofertas de habitaciones en la playa de Gandia. Los precios oscilan entre los 250 euros de las opciones más económicas y los 450 euros de las más caras.

En estos casos, los arrendadores también suelen establecer como condición que la entrada se produzca a partir del 1 de septiembre y que la salida tenga lugar a finales de mayo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents