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El bar que trae "cola" en la playa de Xeraco: La cultura del "esmorzar" reúne una media de 300 personas cada día en este local

La clientela se congrega a las puertas de un conocido establecimiento de la avenida dels Borrons para disfrutar de un buen bocadillo: "Tienen buen género y sirven rápido. Ahí está el éxito"

El bar que trae "cola" en la playa de Xeraco: La cultura del "esmorzar" reúne una media de 300 personas cada día

Salva Talens

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Salva Talens

Salva Talens

Gandia

Son las 08.30 horas de un día del mes de agosto y no hay nadie a las puertas del Bar Carol, situado en la avenida dels Borrons de la playa de Xeraco. Transcurridos 25 minutos (08.55 horas) la imagen en el mismo lugar es totalmente diferente con varias decenas de personas que hacen cola. Todos y todas esperan su momento para entrar al establecimiento y disfrutar de un auténtico "esmorzar" valenciano.

A las 9 en punto es Carol, la propietaria del bar junto a su marido Jose, la que abre el local, da la bienvenida a la clientela y ordena a cada persona donde debe sentarse, tanto si va sola como si va en grupo. No hay turnos ni reservas. La gente se acomoda conforme entra en el bar siguiendo el orden de la cola.

La razón de este fenómeno social por algo que parece tan cotidiano como es "esmorzar" hay que preguntárselo a los clientes y clientas, dice Jose, quien añade que "tenemos el bar desde hace 12 años y siempre hemos hecho lo mismo. Abrimos a las 9 h y damos servicio hasta las 10.45 horas para tener tiempo después de poder preparar el de las comidas". Son 14 personas de plantilla trabajadora.

Jose y Carol, la pareja propietaria del bar

Jose y Carol, la pareja propietaria del bar situado en la avenida dels Borrons de la playa de Xeraco / Salva Talens

Dice Jose que "hemos llegado a servir 400 bocatas, aunque la media diaria sería de unos 300. Ofrecemos chivito, brascada, escalopin, torre guaita, Carol. Uno de los favoritos es el escalopin". El almuerzo cuesta 10 euros e incluye el bocata, la ensalada, el 'cacau', la bebida y el café. Solo el bocadillo de sepia aumenta el precio (13 euros) y si se quiere "cremaet" la cuenta sube de 10 a 11 euros por persona. Acude más gente en verano que en invierno. "Se nota la gente que viene a pasar las vacaciones a la playa de Xeraco", dice el hostelero.

La gente también colabora

"El servicio tiene que ser rápido y eficiente o de lo contrario no puedes atender a tanta gente, aunque la clientela también es benévola y no se entretiene en el bar más de la cuenta. Cuando acaba de 'esmorzar' se va", apunta el dueño del establecimiento.

"A primera hora suele venir más gente mayor, pero después nos visitan clientes más jóvenes, tanto hombres como mujeres, que también vienen muchas, en pareja y en cuadrilla", apunta Jose.

El bar cierra los lunes y los martes, de miércoles a viernes hay menú para comer y en fin de semana el cliente elige a la carta. El negocio se cierra a partir del 25 de diciembre y abre de nuevo el 1 de marzo.

Dos clientes, a punto de degustar el "esmorzar" del Bar Carol de la playa de Xeraco

Dos clientes, a punto de degustar el "esmorzar" del Bar Carol de la playa de Xeraco / Salva Talens

La clientela también tiene la palabra sobre el éxito de Bar Carol. Salvador, de Tavernes de la Valldigna, aprovecha que pasa el verano en el linde entre la localidad vallera y Xeraco para degustar el esmorzar del Bar Carol: "Me gusta venir, los bocadillos son grandes y buenos y el servicio es de categoría. Llevo muchos años viniendo".

Una cultura gastronómica peculiar

Nacho es de Santiago de Compostela y lleva media vida disfrutando del verano en la playa xeraquera. También es un fijo del Bar Carol, aunque matiza que "solo un mes, que es el tiempo que estoy aquí de vacaciones, pero vengo todos los días que abren". Este mismo cliente comenta que "yo solo tomo una tostada y un café y todavía me sorprendo de la cultura que tenéis aquí". "Me llama la atención la cantidad de comida que se ingiere y el horario", apunta.

Paco, otro vecino también de Tavernes, es jubilado y va todos los días al Bar Carol: "Tienen buen género y sirven rápido. Creo que ahí está el éxito".

En una mesa de ocho hay varios y varias turistas de otras comarcas limítrofes a la Safor. Piensan que la clave del Bar Carol es que "los bocadillos los hacen muy buenos y te atienden muy rápido. No sé como se lo montan pero lo hacen bien".

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