La inauguración de la 21 edición del Congreso de la Sociedad Española de Traumatología Laboral (Setla), celebrada hace unos días en el Palacio de Congresos de València, ha convertido al ‘cap i casal’ en el polo de referencia para los profesionales de la cirugía ortopédica, la medicina asistencial y traumatológica, la enfermería y fisioterapia.

A lo largo de sus dos jornadas, el congreso ha trazado una ambiciosa agenda de actividades con diferentes ponencias, mesas redondas y talleres, con una mirada teórico y práctica pero, principalmente, «multidisciplinar», que integre a las diferentes especialidades de la medicina laboral.

Es el resultado de la estrategia de Eduardo Sánchez, quien ostenta el cargo de presidente organizador de la vigésimo primera edición de esta cita, elegido por sus compañeros de profesión por su amplia trayectoria de más de 30 años, en los que ha dirigido una mutua laboral.

¿Qué supone para usted haber sido elegido como presidente organizador del congreso?

Cada año, la junta directiva de la Sociedad Española de Traumatología Laboral elige un presidente para organizar este evento, que elige su propio comité organizador local, y también designa la ciudad donde se realizará el congreso.

Fueron mis propios compañeros los que me nombraron, por lo que ha sido para mí una satisfacción, un homenaje y un honor. No puedo más que estar agradecido después de 30 años de trayectoria vinculado al mundo laboral.  

¿Cómo ha sido la preparación de esta importante cita?

Llevamos un año de preparación intensa. En realidad, València tendría que haber acogido ya el congreso pero la pandemia lo ha retrasado todo.

Lo primero que hicimos fue escoger los temas a tratar durante el congreso, poniendo especial hincapié en ofrecer contenido interesante para las cuatro ramas de la medicina laboral: la cirugía, la medicina asistencial, la enfermería y la fisioterapia. Para ello, incluí en el comité organizador perfiles de estos cuatro campos. Una vez elegidos los temas —en el mes de marzo los teníamos prácticamente cerrados— comenzamos a seleccionar los ponentes.

Queríamos que todos y todas ellas fueran especialistas del ámbito laboral y profesionales con una amplia experiencia en el sector, para poder ofrecer el mejor contenido posible en este congreso científico. Por eso, hemos invitado a especialistas de primer nivel de ámbito nacional e internacional.

¿En qué se basa el programa de actos del congreso?

Hemos preparado una agenda de actos ambiciosa y diversa. Por un lado, contamos con mesas de corte teórico que analizan temas concretos del ámbito laboral, funcionan como debate o sirven para exponer ciertos casos clínicos de éxito. Y, por otro lado, los asistentes pueden participar en varios talleres prácticos sobre técnicas quirúrgicas, actualización de curas o técnicas novedosas en el ámbito de la fisioterapia.

Creo que hemos conseguido un congreso científico muy interesante, que ha despertado el interés de los profesionales del sector; de ahí, la inscripción que hemos conseguido, cercana a las 500 personas.  Además, València es una ciudad muy atractiva.

Los congresos de Setla tienen una estructura por definición, pero ¿habéis introducido alguna novedad en esta vigésimo primera edición?

Aunque existe una estructura marcada y definida, sí que hemos querido implementar algunas novedades en esta edición. Por ejemplo, hemos aumentado, de forma significativa, el número de mesas; además, hemos introducido nuevos formatos en algunas de ellas.  Pero el aspecto más importante, en el que más hemos incidido, es en la multidisciplinaridad, que las cuatro ramas de la medicina laboral estuvieran representadas y encontraran contenido que les fuera de utilidad. Por eso, hemos incorporado esta mirada múltiple en las mesas. Por ejemplo, tendremos una mesa centrada en la epicondilitis con profesionales de las cuatro ramas para ver cómo una determinada patología se puede tratar con diferentes enfoques.

¿Por qué han elegido el Palacio de Congresos como sede del congreso?

Es un espacio que conozco bien porque he organizado allí otros congresos y eventos, centrados en la artroscopia o en las lesiones de hombro y codo, entre otros. Y conozco bien al personal que allí trabaja, que ofrece un apoyo fantástico, poniendo todas las facilidades para que el evento sea un éxito. Para mí es como estar en casa.

Aparte de la implicación del personal, ¿qué otras fortalezas tiene el Palacio de Congresos para albergar este tipo de eventos? 

Cuenta con unas instalaciones fantásticas; más bien, excelentes. Ofrecen comodidad y reúnen todos los requisitos espaciales, técnicos y materiales para celebrar actos de toda clase. Dispone de dos salas plenarias muy grandes y, también, de otros espacios más reducidos que son ideales, por ejemplo, para los talleres del congreso de la Sociedad Española de Traumatología Laboral. En adición, el recinto tiene una área de exposición muy amplia perfecta para congresos científicos. 

Otras de sus fortalezas es su entorno, ya que dispone de varios hoteles de primer nivel en la zona y una amplia oferta hostelera. 

Pero, insisto, el equipo profesional del Palacio de Congresos es fundamental porque ponen muchas facilidades y son muy colaboradores. 

Con el congreso aún en marcha, ¿cuál es su valoración como organizador?

Estoy muy satisfecho de todo el proceso pero, sobre todo, porque hemos conseguido el objetivo de superar la cifra de 500 personas inscritas. Es una muestra de lo bien valorado que ha sido el programa científico, los profesionales que participan, el entorno y la ciudad.

Más de 500 personas participan en el congreso que cuenta con múltiples mesas redondas y de debate. Levante-EMV

Soy de València, me encanta mi ciudad y —pese a sonar redundante— me encanta que a la gente le guste València. No solo somos un destino de sol y playa, sino que tenemos la capacidad de albergar congresos científicos de este nivel, lo suficientemente atractivos para congregar a todas las disciplinas y áreas de la medicina laboral. Y hacerlo en un entorno como el Palacio de Congresos es una garantía de éxito.