Protegiendo los corazones de las residencias

Savia ha instalado en sus 22 centros para mayores desfibriladores para actuar con todas las garantías ante los paros cardiacos

Un trabajador de una de las residencias Savia explica a los usuarios cómo funciona el dispositivo.

Un trabajador de una de las residencias Savia explica a los usuarios cómo funciona el dispositivo. / ED

Sara Rodríguez

Savia ha completado la instalación, en sus 22 centros residenciales y junto con la empresa Emergency Global System, S.L, de Desfibriladores Semi Automáticos Externos (DEAS). El objetivo que Savia persigue con esta nueva iniciativa es convertir todos sus centros en espacios cardioprotegidos, y no solo para las personas que trabajan o viven en ellos, sino también para proteger los corazones de su entorno.

Con este fin, y aprovechando la presencia de personal asistencial de Savia las 24 horas y siete días a la semana en todos sus centros, Savia va a publicitar de manera muy activa en el entorno sociocomunitario de todos sus centros la adquisición de estos dispositivos para que todos los que vivan cerca de sus centros sean conocedores de su presencia en caso de necesidad urgente.

Este hecho es especialmente relevante en poblaciones de reducido tamaño donde Savia tiene presencia y la disponibilidad -o el acceso- de estos dispositivos es muy reducida o directamente inexistente En esos municipios el siguiente paso será reunirse con los ayuntamientos y entidades locales y ponerlo a disposición de todo aquel que pueda necesitarlo.

Paro cardíaco

La parada cardíaca es una patología muy frecuente que causa el fallecimiento de una persona cada 15 minutos y que podría evitarse con uno de estos dispositivos ya que su uso es muy sencillo incluso para personal no sanitario. La presencia de estos dispositivos solo es obligatoria por ahora en la Comunidad Valenciana en aeropuertos, estaciones y apeaderos de autobuses o ferrocarril de poblaciones de más de 50.000 habitantes y estaciones de metro con una afluencia media diaria igual o superior a 2.000 personas, en instalaciones deportivas con aforo global superior a 500 personas, en centros educativos con aforo superior a 1.500 personas y en establecimientos públicos con aforo superior a 1.000 personas.