Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

A qué hora hay que cenar para no engordar: un estudio da la clave

Tan importante es vigilar lo que se come como el momento en que se ingieren los alimentos

A qué hora hay que cenar para perder grasa.

A qué hora hay que cenar para perder grasa. / Levante-EMV

Cenar muy tarde y alimentos pesados es, casi siempre, sinónimo de mala noche, sueño inquieto y calorías que van subiendo una tras otra a la báscula. Y es que no sólo es clave elegir bien los productos que ingerimos al final del día, sino el momento en que los tomamos tanto para cuidar nuestra salud como para vigilar nuestro aspecto físico y perder peso o, al menos, no engordar.

Así lo ha demostrado un estudio publicado en Cell Metabolism, que revela cómo cambia la respuesta del cuerpo a las calorías en función de la hora a la que se cene o, lo que es lo mismo, el tiempo que pasa entre la cena y el momento de acostarse.

Las consecuencias de una cena tardía

Cenar tarde se ha relacionado con una mayor obesidad, pero también con un elevado índice de colesterol y/o triglicéridos, diabetes tipo 2 e incluso síndrome metabólico. Sin embargo, cuando se toman los últimos alimentos del día más pronto, intentando sincronizar la cena con nuestro reloj biológico, mejora el mecanismo de la glucosa y entonces esa comida se relaciona con un menor índice de masa y grasa corporal.

Cuando cenamos tarde, el organismo segrega más grelina, la hormona del hambre, pero cuando lo hacemos antes, se segrega más leptina, que es la hormona de la saciedad. Así, se puede cambiar el ciclo y, en vez de despertarnos con hambre e incluso picar algo de noche, el cuerpo estará saciado y no reclamará ese picoteo.

Cenar pronto también se vincula con la forma en la que el organismo quema las calorías y, por tanto, almacena la grasa. Si, además, el descanso es el idóneo (al menos 7 horas) aún aumenta más el gasto calórico del cuerpo debido a que se segrega no sólo más leptina (que nos ayudará a mantenernos saciados), sino también más hormona del crecimiento, que incrementa asimismo la quema de calorías.

Cuando los alimentos que se ingieren son, además, ricos en arginina, como las semillas, el arroz integral, los frutos secos como las nueces, o el pollo, se segrega todavía más hormona del crecimiento y el gasto calórico del organismo es aún mayor, por lo que la cena no engordará tanto.

La hora a la que se toma la cena es fundamental para evitar que engorde.

La hora a la que se toma la cena es fundamental para evitar que engorde. / Levante-EMV

Como hora límite para cenar se puede establecer las ocho de la tarde. Y es que a partir de las 20.00 horas, seguir o no ciertos hábitos alimenticios puede facilitar la quema de calorías o grasa. Aunque no hace falta delimitar con exactitud la hora a la que se debe cenar (no es lo mismo el horario de verano que el de invierno), lo cierto es que a partir de las ocho de la tarde parece un momento adecuado para comenzar a ingerir la cena, sobre todo si la idea es irse a la cama a partir de las diez de la noche.

Y es que lo importante es mantener una distancia saludable (y considerable) entre la cena y el momento de dormir. Todo dependerá de nuestros hábitos de sueño y de nuestros horarios a la hora de poner el despertador para enfrentar el día siguiente. Pero lo que está claro es que, cuanta más distancia haya entre una instante y otro, más saludable será para nuestro organismo y para nuestro cuerpo.

Tracking Pixel Contents